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Mostrando las entradas etiquetadas como CECIL B. DE MILLE

EL DIA EN QUE JOHN FORD SE SINCERO CON UNA DE LAS GRANDES LEYENDAS DEL CINE.

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  EL DIA EN QUE JOHN FORD SE SINCERO CON UNA DE LAS GRANDES LEYENDAS DEL CINE. A comienzos de los años cincuenta, el clima de Hollywood estaba cargado de sospecha. No eran los estrenos ni las estrellas quienes dominaban las conversaciones, sino el nombre de Joseph McCarthy, convertido en símbolo de una cruzada anticomunista que señalaba, interrogaba y condenaba a quienes olieran siquiera a disidencia. Guionistas como Dalton Trumbo o cineastas como Edward Dmytryk vieron cómo sus carreras se desmoronaban bajo el peso de la sospecha. En medio de aquel vendaval ideológico, John Ford seguía rodando sus películas, protegido por una discreción casi obstinada. “Soy un republicano del estado de Maine”, decía, y poco más. Pero el silencio de Ford no era indiferencia. Cuando la presión alcanzó al sindicato de directores, el conflicto dejó de ser abstracto. El veterano Cecil B. DeMille, figura monumental del cine clásico, apoyó que los miembros del Screen Directors Guild declararan bajo jurame...

LOS DIEZ MANDAMIENTOS (1956)

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  EL CINE DE LOS AÑOS 50 LOS DIEZ MANDAMIENTOS (1956) REPARTO: CHARLTON HESTON, YUL BRYNNER, ANNE BAXTER, YVONNE DE CARLO, EDWARD G. RONBINSON, CEDRIC HARDWICK, VINCENT PRICE, DEBRA PAGET, JOHN DEREK, NINA FOCH, MARTHA SCOTT, JUDITH ANDERSON, JOHN CARRADINE, HENRY WILCOXON, EDUARD FRANZ, H. B. WARNER, IAN KEITH, FRASER C. HESTON, WOODY STRODE, HENRY BRANDON, CLINT WALKER, MIKE CONNORS, DOUGLAS DRUMBILLE, FRANK DE COVA, MICHAEL ANSARA DIRECTOR: CECIL B. DE MILLE MÚSICA: ELMER BERNSTEIN PRODUCTORA: PARAMOUNT PICTURES DURACIÓN: 232 min. PAÍS: ESTADOS UNIDOS Resulta difícil acercarse a Los diez mandamientos desde la distancia crítica absoluta. Para muchos —y me incluyo— esta película está irremediablemente unida a la memoria personal. Durante años formó parte del ritual familiar de Semana Santa, vista una y otra vez desde la infancia, instalada en ese rincón afectivo donde el cine se convierte en compañía. Pero esta experiencia no es, ni mucho menos, excepcional: la obra de Cecil B. De...

LA PRIMERA PELICULA QUE STEVEN SPIELBERG VIO EN UN CINE.

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  LA PRIMERA PELICULA QUE STEVEN SPIELBERG VIO EN UN CINE. Antes de que existieran Tiburón, E.T. o Parque Jurásico, hubo un niño que se quedó paralizado frente a una pantalla de cine. Tenía seis años, vivía en Cincinnati y aún no sabía que aquel día, sin proponérselo, comenzaría a trazar una de las carreras más influyentes del séptimo arte. Su nombre era Steven Spielberg, y la película que lo cambiaría todo llevaba por título El mayor espectáculo del mundo (1952), dirigida por Cecil B. DeMille. En aquel filme de circo y pasiones humanas, Betty Hutton y Cornel Wilde competían por brillar bajo la carpa, Charlton Heston comandaba el espectáculo y James Stewart interpretaba a un payaso que jamás se quitaba el maquillaje. Lo que para los adultos era un drama romántico ambientado entre trapecios, para el pequeño Spielberg fue una revelación tan fascinante como aterradora. Años después, el cineasta recordaría en una entrevista con CBS el impacto de aquella experiencia: «No sabía qué era u...

SABIAS QUE…

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SABIAS QUE… Los jinetes que participaban en la batalla de Acre, escena perteneciente a la película “Las cruzadas” de Cecil B. De Mille, mantuvieron durante todo el rodaje una relación bastante tirante con el director a consecuencia del poco interés del cineasta sobre la seguridad en la filmación de las secuencias de acción, incluso después de que varios de los extras resultaran heridos, varios caballos murieran y un utillero contratado por la productora viera su pierna aplastada por las 35 toneladas de la torre de asedio de Acre. Un periodista afirmo que en el rodaje de la escena de acción mas espectacular del largometraje salieron heridos 20 extras. 

SABIAS QUE…

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SABIAS QUE… Cecil B. De Mille para el rodaje de Las Cruzadas en 1935 reutilizo los decorados que se construyeron para otra película suya de un año antes, Cleopatra, lo cual da una idea de su personal empeño en no dejarse limitar por las fronteras cronológicas o de fidelidad histórica. Aunque presumía de haber ordenado a los miembros de su departamento de investigación que se leyeran casi 500 libros sobre las cruzadas, la cifra la verdad es que huele a frase promocional de la productora lanzado a bombo y platillo para magnificar la grandeza de la película.