EL ELOGIO DE ARTURO PEREZ-REVERTE HACÍA VIGGO MORTENSEN QUE NO GUSTO A ESTE.
EL ELOGIO DE ARTURO PEREZ-REVERTE HACÍA VIGGO MORTENSEN QUE NO GUSTO A ESTE. En el tablero del cine, España y Hollywood juegan partidas distintas. Mientras al otro lado del Atlántico los presupuestos se inflan hasta cifras casi mitológicas, aquí cada euro pesa, se negocia, se exprime. Por eso, cuando Alatriste irrumpió con sus 24 millones de presupuesto, no solo se convirtió en una de las producciones más ambiciosas del cine español, sino también en una declaración de intenciones: competir en escala sin perder identidad. Ese mismo año, Hollywood lanzaba Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto con una inversión que multiplicaba por diez cualquier intento europeo. Dos formas de entender el espectáculo, dos velocidades imposibles de reconciliar. Pero más allá de las cifras, Alatriste se sostenía sobre una promesa narrativa muy concreta: llevar a la pantalla el universo literario de Arturo Pérez-Reverte , uno de los autores más leídos del país. Y hacerlo, además, con un ros...