EL WESTERN QUE DIRIGIO HOWARD HAWKS POR INDIGNACIÓN.
EL WESTERN QUE DIRIGIO HOWARD HAWKS POR INDIGNACIÓN. Dentro de la historia del wéstern hay películas que redefinen el género desde la acción y otras que lo hacen desde la quietud. Río Bravo pertenece claramente a este segundo grupo. En apariencia es una historia mínima: un sheriff encierra a un pistolero en la cárcel del pueblo y decide custodiarlo hasta que lleguen los federales. El problema es que el hermano del detenido, un poderoso terrateniente, está dispuesto a liberarlo a cualquier precio. Así comienza una larga espera dentro de un espacio casi único —la cárcel y sus alrededores— donde el conflicto no se resuelve con grandes cabalgadas ni con persecuciones espectaculares, sino con paciencia, carácter y un sentido del deber casi obstinado. Lo que hace singular a la película es precisamente su manera de apartarse de la épica habitual del género. Aquí no hay travesías por territorios abiertos ni batallas multitudinarias. La narración avanza a través de gestos cotidianos, conv...