LA PELICULA DE LA QUE SIEMPRE SE ARREPINTIO JOHN WAYNE.
LA PELICULA DE LA QUE SIEMPRE SE ARREPINTIO JOHN WAYNE. Pocas filmografías resultan tan asociadas a la mitología del cine clásico como la de John Wayne. Basta evocar Centauros del desierto, Río Bravo o El hombre que mató a Liberty Valance para que la figura de El Duque emerja recortada contra el horizonte del western, sólida e inquebrantable. Sin embargo, incluso los iconos arrastran dudas, inseguridades y pequeños fantasmas personales. Uno de esos fantasmas tuvo nombre propio: La taberna del irlandés. Aquella comedia ambientada en la Polinesia, dirigida por John Ford, no solo fue la decimocuarta y última colaboración entre ambos, sino también un rodaje que dejó en Wayne un poso de insatisfacción. En conversación con Peter Bogdanovich, el actor llegó a reconocer que se sintió fuera de lugar, demasiado mayor para el papel de Michael “Guns” Donovan. No culpaba a la película, sino a sí mismo: sentía que no había aportado lo necesario, que algo no terminaba de encajar. La historia si...