LA ESCENA QUE PAGO SYLVESTER STALLONE DE SU PROPIO BOLSILLO.
LA ESCENA QUE PAGO SYLVESTER STALLONE DE SU PROPIO BOLSILLO. En una época en la que el cine de acción aún no manejaba cifras desorbitadas, una superproducción de comienzos de los noventa dejó una marca curiosa en la historia de Hollywood. Mucho antes de que los presupuestos de 300 millones se volvieran habituales, una película de aventuras y montañismo dirigida por Renny Harlin sorprendió por un gasto concreto, puntual, casi temerario, que terminaría recogido en el Guinness World Records. Aquella película era Cliffhanger, conocida en España como Máximo riesgo, un thriller de altura ambientado en las Montañas Rocosas que arrancaba con un robo fallido en pleno vuelo y una cacería desesperada de maletines repletos de dinero. Pero el verdadero mito no estaba en su argumento, sino en una escena que resumía el espíritu de una década: un doble saltando de un avión a otro a más de cuatro mil metros de altura. El responsable de aquella proeza fue el especialista Simon Crane, y el principa...