LA ESCENA QUE PAGO SYLVESTER STALLONE DE SU PROPIO BOLSILLO.

 LA ESCENA QUE PAGO SYLVESTER STALLONE DE SU PROPIO BOLSILLO.

En una época en la que el cine de acción aún no manejaba cifras desorbitadas, una superproducción de comienzos de los noventa dejó una marca curiosa en la historia de Hollywood. Mucho antes de que los presupuestos de 300 millones se volvieran habituales, una película de aventuras y montañismo dirigida por Renny Harlin sorprendió por un gasto concreto, puntual, casi temerario, que terminaría recogido en el Guinness World Records.

Aquella película era Cliffhanger, conocida en España como Máximo riesgo, un thriller de altura ambientado en las Montañas Rocosas que arrancaba con un robo fallido en pleno vuelo y una cacería desesperada de maletines repletos de dinero. Pero el verdadero mito no estaba en su argumento, sino en una escena que resumía el espíritu de una década: un doble saltando de un avión a otro a más de cuatro mil metros de altura.

El responsable de aquella proeza fue el especialista Simon Crane, y el principal impulsor, el propio protagonista, Sylvester Stallone. El actor aceptó que parte de su salario se destinara a financiar el rodaje de esa secuencia, cuyo coste rondó el millón de dólares, cifra extraordinaria para un único plano en aquel momento. Crane ejecutó el salto sin cables de seguridad —solo con paracaídas— en una maniobra tan arriesgada que casi terminó estrellado contra el fuselaje del segundo avión. El resultado no fue exactamente el previsto, pero la toma se conservó: repetirla habría sido económicamente prohibitivo y, sobre todo, demasiado peligroso.

El tiempo convirtió aquella secuencia en leyenda. Máximo riesgo quedó asociada para siempre a la audacia física del cine de acción previo al dominio absoluto del CGI, cuando la espectacularidad dependía de cuerpos reales suspendidos en el aire y de especialistas que se jugaban la vida por unos segundos de pantalla.

Décadas después, la historia vuelve a asomarse al horizonte con una nueva entrega, Cliffhanger 2, dirigida por Jaume Collet-Serra y protagonizada por Lily James y Pierce Brosnan. El planteamiento promete una aventura familiar con ecos de Die Hard, aunque el recuerdo más poderoso seguirá siendo aquel salto solitario entre dos aviones, cuando el cine aún confiaba su grandeza a la valentía tangible de quienes estaban delante —y fuera— de la cámara.

Quizá ahí reside el verdadero encanto de Máximo riesgo: en la sensación de que, por un instante, el cine dejó de fingir… y voló de verdad.



Comentarios

  1. Muy buena pelicula de acción y aventuras, para mi la mejor pelicula que se ha hecho sobre el tema de la alta montaña y no creo que se vuelva a hacer ninguna como esta.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario