MONICA BELLUCCI, LA BELLEZA QUE NI EL BARRO PUDO OCULTAR EN LA PASIÓN DE CRISTO
MONICA BELLUCCI, LA BELLEZA QUE NI EL BARRO PUDO OCULTAR EN LA PASIÓN DE CRISTO A comienzos de la década de los 2000, Monica Bellucci ya se había convertido en uno de los rostros más admirados del cine internacional. Su trabajo en películas como Malèna , Irreversible o las secuelas de Matrix la habían situado en la cima de su carrera, asociando su imagen a una belleza prácticamente inalcanzable. Precisamente esa condición fue la que terminó provocando una de las anécdotas más curiosas durante el rodaje de La Pasión de Cristo . Mel Gibson tenía claro que Bellucci debía interpretar a María Magdalena, un personaje marcado por el sufrimiento y la redención. Sin embargo, existía un inconveniente inesperado. El equipo de caracterización debía presentar a una mujer castigada por la dureza de la época, cubierta de suciedad y vestida con harapos. Durante horas aplicaron barro, maquillaje y todo tipo de recursos para restarle atractivo, pero el resultado siempre acababa siendo el mismo. ...