"EL PRISIONERO DE ZENDA": CUANDO HOLLYWOOD DECIDIÓ SUPERAR A SU PROPIA LEYENDA
"EL PRISIONERO DE ZENDA": CUANDO HOLLYWOOD DECIDIÓ SUPERAR A SU PROPIA LEYENDA El Hollywood de los años cincuenta estaba obligado a mirar hacia arriba. La televisión había entrado en millones de hogares estadounidenses y empezaba a convertir el sofá en una seria amenaza para las salas de cine. El crecimiento fue vertiginoso: apenas un 9% de los estadounidenses disponía de televisor en 1950, mientras que nueve años después la cifra alcanzaba el 86%. La industria cinematográfica acusó el golpe con una contundencia extraordinaria. Los 120 millones de dólares de beneficios obtenidos en 1946 se habían reducido a apenas 22,5 millones en 1953. La respuesta de los grandes estudios consistió en convertir la pantalla grande en un espectáculo imposible de reproducir en casa. El color, los decorados gigantescos, las masas de extras, las aventuras exóticas, los duelos y las historias ambientadas en épocas remotas adquirieron una importancia estratégica. El cine de piratas, las epopeyas r...