UNA PROFECIA O UNA REALIDAD, PERO ELLE FANNING HUELE A OSCAR POR ESTE PAPEL.
UNA PROFECIA O UNA REALIDAD, PERO ELLE FANNING HUELE A OSCAR POR ESTE PAPEL. Hay carreras que se construyen con paciencia, y otras que parecen guiadas por una intuición casi infalible. La de Elle Fanning pertenece, sin duda, a esta última categoría. Desde aquella aparición precoz en I Am Sam , donde compartía pantalla con Sean Penn y Michelle Pfeiffer , su trayectoria ha ido trazando una línea ascendente que no se explica únicamente por la constancia, sino por una rara capacidad para elegir proyectos que dialogan con su tiempo. Porque lo verdaderamente singular en su caso no es haber crecido frente a la cámara, ni haberse rodeado de nombres de peso en la industria, sino haberse convertido —aún tan joven— en un rostro que inspira confianza. Una intérprete cuya presencia parece anticipar una cierta exigencia, un estándar de calidad que el espectador reconoce de inmediato, como sucede con figuras consagradas del calibre de Leonardo DiCaprio , Meryl Streep o Gary Oldman . En ese equilib...