EL DIRECTOR NICOLAS WINDING REFN RECUERDA EN CANNES SU AMARGO ENCUENTRO CON LA MUERTE.
EL DIRECTOR NICOLAS WINDING REFN RECUERDA EN CANNES SU AMARGO ENCUENTRO CON LA MUERTE. En el ruido constante del Festival de Cannes , donde las películas compiten por dejar huella, fue la voz quebrada de Nicolas Winding Refn la que terminó imponiéndose al protocolo. No hablaba solo de cine. Hablaba de haber estado al otro lado. El director danés, fiel a su estilo provocador y profundamente sensorial, acudía al certamen para presentar Her Private Hell , pero la conversación pronto derivó hacia algo mucho más íntimo. Tres años atrás, su vida se detuvo durante veinte minutos. Una muerte clínica que no solo marcó su cuerpo, sino también su forma de entender el tiempo, la creación y el propio acto de filmar. Aquel episodio —provocado por una grave afección cardíaca que invirtió el flujo sanguíneo y anegó sus pulmones— lo situó frente a una certeza brutal: podía morir en cuestión de semanas. Y en ese instante, según ha contado, todo se desordena. El miedo convive con la rabia, la trist...