¿CLINT EASTWOOD FUE UN ACTOR SOBREVALORADO EN LA DECADA DE LOS 80 Y 90?
¿CLINT EASTWOOD FUE UN ACTOR SOBREVALORADO EN LA DECADA DE LOS 80 Y 90? Hay preguntas que parecen diseñadas para incomodar, para forzar una respuesta que, diga lo que diga, deje huella. Aquella que le lanzaron a Ray Liotta en televisión —señalar al actor más sobrevalorado de los 80 y 90— tenía algo de trampa. Y, sin embargo, su respuesta no buscó esquivarla: eligió a Clint Eastwood . La sorpresa fue inmediata, visible incluso en el gesto de Jennifer Lopez . Pero lo verdaderamente interesante no es tanto la afirmación como lo que provoca al revisitarla. Porque reducir la presencia de Eastwood a una cuestión de registros interpretativos —esa broma recurrente que su amigo Sergio Leone resumía con ironía— implica mirar sólo la superficie. Y su filmografía, especialmente entre los años 80 y 90, cuenta otra historia, menos obvia pero más reveladora. En los ochenta, Eastwood se movió con una naturalidad desconcertante entre tonos y géneros: del aire casi crepuscular de El jinete pálido...