CUANDO MUHAMMAD ALI DEDICÓ UNA VICTORIA A CHRISTOPHER LEE, SU DRÁCULA FAVORITO
CUANDO MUHAMMAD ALI DEDICÓ UNA VICTORIA A CHRISTOPHER LEE, SU DRÁCULA FAVORITO Christopher Lee y Muhammad Ali pertenecían a dos mundos que difícilmente parecían destinados a cruzarse. Uno había construido una carrera cinematográfica marcada por personajes siniestros, aristócratas del mal y criaturas góticas; el otro había convertido el boxeo en un espectáculo mundial gracias a una combinación irrepetible de talento, velocidad, personalidad y una capacidad extraordinaria para dominar cualquier escenario. Sin embargo, ambos compartieron una admiración mutua que dejó una de esas historias insólitas que parecen escritas para el cine. Para mediados de los años setenta, Lee ya era una figura internacional. Su interpretación de Drácula para Hammer Films le había convertido en uno de los rostros fundamentales del terror británico y su presencia física, su voz profunda y aquella elegancia intimidatoria le habían permitido trascender el personaje. Poco después había ampliado su registro po...