STANLEY KUBRICK QUEDÓ FASCINADO CON UNA PELÍCULA ESPAÑOLA Y SU RECOMENDACIÓN LLEVÓ A EMMA SUÁREZ HASTA STEVEN SPIELBERG
STANLEY KUBRICK QUEDÓ FASCINADO CON UNA PELÍCULA ESPAÑOLA Y SU RECOMENDACIÓN LLEVÓ A EMMA SUÁREZ HASTA STEVEN SPIELBERG
La admiración entre cineastas puede abrir puertas inesperadas y, en ocasiones, provocar encuentros que terminan cambiando el rumbo de una carrera. Algo parecido le ocurrió a Emma Suárez cuando una película española dirigida por Julio Medem llamó poderosamente la atención de Stanley Kubrick. El legendario responsable de 2001: Una odisea del espacio quedó tan impresionado con aquella historia que decidió recomendarla a Steven Spielberg. Aquella sugerencia acabaría llevando a la actriz hasta Hollywood y a una prueba para uno de los grandes proyectos de aventuras de finales de los años noventa: La máscara del Zorro.
La película que despertó semejante entusiasmo fue La ardilla roja (1993), una de las primeras obras destacadas de la trayectoria de Medem. Su argumento gira alrededor de un hombre interpretado por Nacho Novo que, después de contemplar el accidente de una motorista, descubre que la superviviente ha perdido la memoria. Aprovechando esa circunstancia, decide hacerse pasar por su pareja y le cuenta que se llama Lisa y que ambos llevan cuatro años juntos. Una historia de identidad, engaño y relaciones personales que conquistó a buena parte de la crítica y encontró un admirador de excepción.
Kubrick, que había construido una filmografía extraordinariamente personal durante casi cinco décadas, tenía una particular consideración por el cine de otros autores. Su trayectoria había comenzado en 1951 con sus primeros cortometrajes, después de trabajar como fotógrafo para la revista Look. En 1956, Atraco perfecto le permitió consolidarse como director y comenzar un recorrido que acabaría convirtiéndolo en una de las figuras fundamentales de la historia del séptimo arte.
Su obsesión por el perfeccionismo y su rechazo a la mediocridad marcaron una carrera en la que cada película parecía responder a una ambición artística diferente. Cuando se le preguntaba por las grandes obras maestras del cine, Kubrick llegó a mencionar diez títulos ajenos a su propia filmografía. Entre ellos figuraba El espíritu de la colmena, la extraordinaria película de Víctor Erice estrenada en 1973. Una elección que demuestra hasta qué punto seguía con atención el trabajo de otros cineastas y que ayuda a comprender su entusiasmo por La ardilla roja.
UNA RECOMENDACIÓN DE KUBRICK QUE LLEGÓ HASTA SPIELBERG
La admiración del director británico por la película de Julio Medem tuvo consecuencias inesperadas para Emma Suárez. La actriz recordó en una entrevista concedida a Fotogramas que Steven Spielberg había visto La ardilla roja por recomendación expresa de Kubrick y que, después de descubrir su trabajo, manifestó interés en conocerla.
La oportunidad surgió mientras Suárez preparaba Tu nombre envenena mis sueños, bajo la dirección de Pilar Miró. Recibió una llamada inesperada y se trasladó a Los Ángeles para realizar una prueba de interpretación. Spielberg quería conocerla personalmente y así se lo hizo saber durante aquel encuentro.
La experiencia fue bastante intensa. Suárez viajó un viernes y al día siguiente acudió a casa de Robert Rodríguez, que por entonces estaba vinculado al proyecto de La máscara del Zorro y había sido contemplado inicialmente para dirigirlo. Allí grabó la prueba que podía abrirle las puertas de una producción estadounidense de primer nivel.
La actriz recordó que Antonio Banderas era prácticamente la única persona conocida para ella en aquel entorno. Después de realizar el casting regresó a casa y el lunes ya estaba nuevamente trabajando con Pilar Miró. Finalmente, el papel femenino principal terminó en manos de Catherine Zeta-Jones.
Suárez reconoció que todavía tenía pendiente hablar con Julio Medem sobre aquella curiosa conexión entre su película y la oportunidad que había recibido en Hollywood. Una recomendación de Kubrick había conseguido que Spielberg reparase en ella y le ofreciera la posibilidad de participar en una producción internacional.
CATHERINE ZETA-JONES Y LOS OTROS NOMBRES QUE PUDIERON PROTAGONIZAR EL ZORRO
La elección de la actriz que interpretaría a Elena de la Vega también tuvo su propia historia. Spielberg descubrió a Catherine Zeta-Jones mientras veía la televisión. La intérprete participaba entonces en una serie estadounidense y el cineasta, que estaba buscando a la candidata adecuada para el personaje, quedó convencido de que podía encajar perfectamente en el papel.
La película estaba tomando forma después de algunos cambios importantes detrás de las cámaras. Robert Rodríguez había sido considerado inicialmente para dirigirla, pero solicitó un presupuesto de diez millones de dólares que el estudio no estuvo dispuesto a concederle. Aquella diferencia económica terminó apartándolo de la dirección y abrió el camino a Martin Campbell, que finalmente se puso al frente de la producción.
Con Catherine Zeta-Jones y Anthony Hopkins incorporados al reparto, quedaba por resolver una cuestión fundamental: encontrar al intérprete que daría vida a Alejandro Murrieta, el joven destinado a continuar el legado del Zorro.
Los responsables de la película buscaban un actor latino con atractivo y presencia suficiente para asumir el protagonismo de una aventura de estas características. Uno de los primeros nombres que se barajaron fue el del cantante Luis Miguel, que incluso llegó a realizar pruebas de cámara y vestuario.
Sin embargo, el artista terminó descartando la propuesta después de que su representante le aconsejara concentrarse en su carrera musical y apostar por la grabación de un disco en inglés. Aquel álbum nunca llegó a materializarse, mientras que la oportunidad cinematográfica pasó a otras manos.
El siguiente candidato fue Antonio Banderas, que por entonces ya había conseguido abrirse camino en Hollywood con títulos como Philadelphia, Entrevista con el vampiro y Desperado. Su incorporación terminó de completar un reparto encabezado por Hopkins y Zeta-Jones, con el actor malagueño asumiendo la responsabilidad de convertirse en el nuevo Zorro.
Estrenada en 1998, La máscara del Zorro se convirtió en una aventura de gran éxito internacional y dejó una de las interpretaciones más recordadas de Banderas. Su combinación de acción, romance, humor y espectáculo recuperó el atractivo del héroe enmascarado para una nueva generación de espectadores.
Y detrás de aquella película quedó una curiosa sucesión de casualidades cinematográficas: Kubrick descubrió una película de Julio Medem, Spielberg siguió su recomendación, Emma Suárez viajó a Los Ángeles para realizar una prueba y, finalmente, Catherine Zeta-Jones obtuvo el papel. Una cadena de acontecimientos que demuestra hasta qué punto una película puede viajar mucho más lejos de lo que imaginaban sus propios creadores.
Autor: Django il bastardi

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