JASON STATHAM Y GUY RITCHIE VUELVEN A REUNIRSE EN ‘DOGFIGHT’, UN NUEVO THRILLER CRIMINAL PARA NETFLIX
JASON STATHAM Y GUY RITCHIE VUELVEN A REUNIRSE EN ‘DOGFIGHT’, UN NUEVO THRILLER CRIMINAL PARA NETFLIX
Casi tres décadas después de poner patas arriba el cine británico con Lock & Stock, Jason Statham y Guy Ritchie siguen encontrando motivos para trabajar juntos. La pareja cinematográfica prepara una nueva aventura titulada Dogfight, un thriller de venganza que llevará a ambos de regreso al universo de delincuentes, ajustes de cuentas y personajes imprevisibles que marcó sus primeras colaboraciones. Netflix respaldará el proyecto, cuyo rodaje está previsto para comienzos de 2027 en Reino Unido.
La película tendrá a Statham como protagonista y contará con Ritchie al frente de todas las decisiones creativas principales. El cineasta se encargará del guion, la dirección y la producción, mientras que el actor volverá a ocupar el centro de una historia ambientada en el mundo del crimen organizado londinense. Por ahora, la plataforma mantiene bajo reserva los detalles de la trama, aunque la propuesta se presenta como un elegante relato de venganza con todos los ingredientes para recuperar el estilo reconocible del director.
La producción estará en manos de Black Bear, Toff Guy Films y Punch Palace. Junto a Ritchie y Statham figuran como productores Ivan Atkinson y John Friedberg. La fecha de estreno todavía no se ha concretado, de modo que habrá que esperar para conocer cuándo llegará esta nueva alianza a los espectadores de Netflix.
Dogfight supondrá la séptima colaboración entre ambos, una relación profesional que comenzó en 1998 con Lock & Stock, el debut cinematográfico de Statham y también el primer largometraje de Ritchie. Aquel filme de bajo presupuesto, cargado de humor negro, delincuentes de poca monta y situaciones que se complicaban a cada minuto, se convirtió en una de las revelaciones del cine británico de finales de los noventa.
Statham, que hasta entonces había trabajado como modelo y vendedor ambulante, encontró en aquella película la oportunidad que necesitaba para iniciar su carrera como actor. Su presencia física, su naturalidad ante la cámara y su particular sentido del humor encajaron perfectamente con el universo de Ritchie. La colaboración continuó con Snatch. Cerdos y diamantes (2000), donde compartió reparto con Brad Pitt, y más tarde con Revolver (2005).
Después llegó un largo periodo de separación profesional. Dieciséis años transcurrieron antes de que director y actor volvieran a coincidir en Despierta la furia (2021), un contundente thriller de atracos que mostró una faceta especialmente sombría de su relación cinematográfica. La reunión tuvo continuidad con Operación Fortune: El gran engaño (2023), una aventura de espionaje que recuperaba el gusto de Ritchie por las tramas enrevesadas, los personajes extravagantes y la acción con un punto de ironía.
Pero Dogfight no será el único proyecto que tienen entre manos. Ambos han trabajado también en Viva La Madness, adaptación de la novela homónima de J. J. Connolly. La película cuenta con un reparto en el que aparecen Vinnie Jones, Jason Isaacs, Ben Foster, Jonny Lee Miller y Camila Mendes, entre otros intérpretes.
La historia amplía el universo criminal de Layer Cake, la novela de Connolly que ya llegó al cine en 2004 bajo la dirección de Matthew Vaughn con Daniel Craig como protagonista. Aquella adaptación, conocida en España como Crimen organizado, se convirtió en una referencia del thriller británico y contribuyó a consolidar la imagen de Craig antes de su incorporación a la saga de James Bond.
La coincidencia de estos dos proyectos demuestra que la relación entre Statham y Ritchie atraviesa uno de sus momentos más activos. El director conserva su afición por las historias de delincuentes con demasiadas ambiciones, diálogos afilados y estructuras narrativas llenas de giros, mientras que Statham sigue siendo uno de los rostros más reconocibles del cine de acción contemporáneo.
En Dogfight, esa combinación volverá a trasladarse a las calles de Londres, escenario ideal para una historia de venganza y crimen organizado. Todavía queda mucho por descubrir sobre sus personajes y sus conflictos, pero la reunión de ambos nombres ya despierta el interés de quienes disfrutaron de sus primeras películas.
Desde Lock & Stock hasta esta nueva producción para Netflix han pasado casi treinta años. El tiempo ha cambiado sus carreras y también el panorama cinematográfico, pero parece que Guy Ritchie y Jason Statham siguen compartiendo una debilidad: las historias donde nadie es completamente inocente, los planes rara vez salen como estaban previstos y cualquier conversación puede terminar convirtiéndose en un auténtico desastre.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

Statham me gusta, pero Ritchie, no me acaba de convencer del todo
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