VAYA PAR DE POLIS (2010). DOS DETECTIVES, UN CASO Y MUCHO HUMOR A LA DERIVA
VAYA PAR DE POLIS (2010).
DOS DETECTIVES, UN CASO Y MUCHO HUMOR A LA DERIVA
REPARTO: BRUCE WILLIS, TRACY MORGAN, MICHELLE TRACHTENBERG, SEANN WILLIAM SCOTT, JASON LEE, ADAM BRODY, KEVIN POLLAK, ANA DE LA REGUERA, MARK CONSUELOS, FRED ARMISEN, GUILLERMO DIAZ, JORDAN CARLOS
DIRECTOR: KEVIN SMITH
MÚSICA: HAROLD FALTERMEYER
PRODUCTORA: WARNER BROS
DURACIÓN: 108 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Kevin Smith se adentra en el terreno de la comedia policial con Vaya par de polis, una película que combina persecuciones, delincuentes, compañeros de patrulla y una buena dosis de humor irreverente. El director de Clerks cambia los escenarios habituales de sus historias para colocar a Bruce Willis y Tracy Morgan en el centro de una aventura criminal donde la relación entre sus protagonistas termina teniendo tanto peso como el propio caso que deben resolver.
Jimmy Monroe y Paul Hodges son dos policías de Nueva York que llevan años trabajando juntos. Su relación profesional está marcada por una amistad que sobrevive a discusiones constantes, métodos de trabajo completamente distintos y una tendencia casi inevitable a meterse en problemas. Jimmy es más duro, experimentado y pragmático; Paul, mucho más hablador, inseguro y obsesionado con los asuntos de su vida privada. La química entre ambos actores sostiene buena parte de la función.
Todo comienza cuando Jimmy descubre que su coche ha sido robado. Dentro se encontraba una valiosa tarjeta de béisbol que pensaba vender para pagar la boda de su hija. La pérdida pone en marcha una investigación que pronto adquiere dimensiones mayores. Lo que parecía un simple robo acaba relacionado con una trama criminal en la que aparecen un peligroso ladrón y una serie de personajes que complican todavía más la misión de los dos agentes.
Bruce Willis encaja con facilidad en el papel de policía curtido. Su presencia aporta esa familiaridad con el cine de acción que permite que muchas situaciones funcionen incluso cuando la historia se inclina deliberadamente hacia la parodia. Tracy Morgan, por su parte, explota el lado más disparatado de Paul, construyendo un personaje que convierte sus inseguridades, sus celos y sus comentarios fuera de lugar en una fuente permanente de situaciones cómicas.
Kevin Smith imprime a la película un ritmo ligero y apuesta por los diálogos como principal motor humorístico. El director sabe que la pareja protagonista necesita espacio para enfrentarse verbalmente, discutir, reconciliarse y volver a discutir antes de lanzarse otra vez a la carretera o a perseguir criminales. Esa dinámica de compañeros incompatibles forma el verdadero corazón de la historia.
La película juega además con algunos de los códigos más reconocibles del género policial. Persecuciones, tiroteos, interrogatorios, mafiosos y policías corruptos aparecen filtrados por una mirada cómica que rebaja la solemnidad del thriller tradicional. El argumento no pretende reinventar el género y tampoco lo necesita. Su propósito consiste en aprovechar una fórmula conocida para construir una comedia de compañeros con personalidad propia.
Uno de los aspectos más interesantes reside precisamente en la relación entre Jimmy y Paul. Bajo las bromas y los enfrentamientos existe una amistad construida durante años de trabajo conjunto. Son dos hombres que conocen perfectamente sus defectos y que, pese a las diferencias, saben que pueden contar el uno con el otro cuando las circunstancias se complican. Esa dimensión humana permite que la historia tenga algo más de recorrido que una simple sucesión de chistes.
A su alrededor aparecen Sean William Scott, Michelle Trachtenberg, Adam Brody y Juan Carlos Hernández, entre otros intérpretes, completando un reparto que se mueve con comodidad entre la acción y la comedia. La ciudad de Nueva York aporta además ese escenario reconocible de calles, comisarías y persecuciones que encaja perfectamente con el género.
Vaya par de polis funciona mejor cuando deja que Bruce Willis y Tracy Morgan se enfrenten cara a cara. Sus conversaciones, sus discusiones absurdas y la peculiar amistad que mantienen son el elemento que mantiene la película en marcha. Kevin Smith se apoya en esa pareja para ofrecer una historia sencilla, desenfadada y consciente de sus propias limitaciones.
Puede que el caso criminal quede en segundo plano frente a las peripecias de sus protagonistas, pero precisamente ahí reside buena parte de su encanto. La película busca entretener sin demasiadas complicaciones y encuentra en la personalidad de sus dos detectives su principal carta. Una comedia policial de carretera y persecuciones, con dos policías que parecen destinados a sacarse de quicio mutuamente y que, en el fondo, saben que forman un equipo difícil de sustituir.
Autor: Don Hollywood


Ufff!!! No se como Bruce Willis pudo aceptar intervenir en este pelicula dirigida por el cómico Kevin Smith; es mala y en parte gracias al actor Tracy Morgan, insoportable. El argumento es absurdo. Vaya que es la peor Buddy-movie que he visto hasta el momento.
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