SAM WASSON REIVINDICA EL LADO MÁS OSCURO Y COMPLEJO DE FRANK CAPRA
SAM WASSON REIVINDICA EL LADO MÁS OSCURO Y COMPLEJO DE FRANK CAPRA
Frank Capra ha pasado a la historia del cine como el gran defensor de la bondad humana, los héroes cotidianos y las historias capaces de devolvernos la fe en las personas. Sin embargo, el historiador y biógrafo Sam Wasson invita a revisar esa imagen en Frank Capra: A Life, una extensa biografía de más de 700 páginas publicada el 27 de octubre de 2026 por Harper, en la que explora las contradicciones de uno de los directores fundamentales del Hollywood clásico.
La obra cuestiona la etiqueta de sentimentalismo que ha acompañado durante décadas al cineasta de ¡Qué bello es vivir! y sostiene que sus películas esconden una visión mucho más amarga de la sociedad. Para Wasson, la esperanza que atraviesa su filmografía adquiere verdadero significado porque surge de personajes enfrentados a la desesperación, la corrupción y las injusticias del mundo que los rodea.
El ejemplo más evidente es ¡Qué bello es vivir! (1946), protagonizada por James Stewart. Detrás de su condición de clásico navideño, Wasson descubre un relato de profunda angustia existencial, en el que George Bailey llega a contemplar el suicidio después de sentir que su vida ha perdido todo sentido. El biógrafo considera que la película comparte elementos propios del cine negro y que su desenlace luminoso resulta mucho más poderoso gracias a la oscuridad que lo precede. También destaca su dimensión romántica y sensual, habitualmente eclipsada por su popularidad navideña.
Esta interpretación se extiende a títulos como Juan Nadie, El secreto de vivir y Caballero sin espada, donde Capra defendió a los ciudadanos corrientes frente a los poderosos, al tiempo que retrató la manipulación política, la corrupción y la fragilidad de los ideales.
Wasson tampoco oculta las contradicciones personales del director, nacido en Sicilia en 1897 y emigrado a Estados Unidos durante su infancia. Su defensa cinematográfica de los más humildes convivió con posiciones conservadoras y episodios controvertidos durante la persecución anticomunista en Hollywood.
El libro también revisa su decisiva colaboración con el guionista Robert Riskin, responsable de buena parte del equilibrio entre humor, crítica social y humanismo que caracteriza sus mejores películas. Asimismo, dialoga con la biografía crítica de Joseph McBride, Frank Capra: The Catastrophe of Success, publicada en 1992, aunque Wasson considera necesario equilibrar sus revelaciones más duras con una valoración más amplia del cineasta.
Su conclusión reivindica una idea esencial: el optimismo de Capra nunca tuvo por qué ser ingenuo. Sus películas reconocen la capacidad humana para hacer daño y destruir aquello que merece la pena, pero conservan la convicción de que todavía es posible luchar por un mundo mejor. Esa mezcla de oscuridad y triunfo moral constituye, según Wasson, una de las claves de su perdurable legado.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

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