RESIDENT EVIL 4: ULTRATUMBA (2010). EL APOCALIPSIS CONVERTIDO EN UN ESPECTÁCULO DE ADRENALINA
RESIDENT EVIL 4: ULTRATUMBA (2010).
EL APOCALIPSIS CONVERTIDO EN UN ESPECTÁCULO DE ADRENALINA
REPARTO: MILLA JOVOVICH, ALI LARTER, WENTWORTH MILLER, SPENCER LOCKE, BORIS KODJOE, KIM COATES, SHAWN ROBERTS, SIENNA GUILLORY, KACEY CLARKE, NORMAN YEUNG, SERGIO PERIS-MENCHETA
DIRECTOR: PAUL W.S. ANDERSON
MÚSICA: TOMANDANDY
PRODUCTORA: SCREEN GENS
DURACIÓN: 97 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS, REINO UNIDO, CANADA
Una lluvia interminable, una ciudad convertida en un cementerio y cientos de criaturas esperando detrás de cada esquina. Cuando Alice vuelve a ponerse en marcha en Resident Evil 4: Ultratumba, el mundo que conocíamos ya prácticamente ha desaparecido. Paul W. S. Anderson, esta vez como guionista y productor, entrega la dirección a Paul W. S. Anderson para convertir la cuarta aventura de la saga protagonizada por Milla Jovovich en una descarga de acción, violencia y espectáculo visual.
Alice ya no lucha únicamente por sobrevivir. Su guerra contra Umbrella se ha convertido en una cruzada personal mientras la infección continúa extendiéndose por un planeta devastado. Después de infiltrarse en las instalaciones de la corporación, la protagonista emprende una nueva búsqueda que la llevará hasta Los Ángeles, una ciudad aparentemente abandonada que esconde una enorme colonia de supervivientes en una prisión.
Milla Jovovich vuelve a demostrar que conoce perfectamente las reglas físicas de este universo. Alice puede enfrentarse a hordas de infectados, saltar desde alturas imposibles, manejar armas de todo tipo y atravesar una habitación disparando mientras parece tener calculado cada movimiento. La actriz aporta al personaje una combinación de frialdad y determinación que permite que la película avance a toda velocidad alrededor de ella.
El gran atractivo de Ultratumba está precisamente en su capacidad para transformar cada escenario en un campo de batalla. Una azotea, una cárcel, una carretera o un corredor estrecho pueden convertirse en cuestión de segundos en lugares de supervivencia extrema. El relato avanza a base de explosiones, disparos, persecuciones y criaturas cada vez más monstruosas.
La llegada a Los Ángeles introduce uno de los escenarios más sugerentes de la película. El paisaje urbano aparece prácticamente sepultado por la destrucción y la sensación de aislamiento resulta poderosa. Entre edificios vacíos y calles tomadas por los infectados, Alice encuentra a un grupo de supervivientes que resiste encerrado en una prisión. Allí aparecen personajes como Claire Redfield, Chris Redfield y Luther West, que amplían el universo de la saga y aportan nuevas alianzas.
Wentworth Miller interpreta a Chris Redfield, mientras Ali Larter retoma el papel de Claire. La dinámica entre los supervivientes permite que la historia respire ligeramente entre las escenas de acción, aunque la película nunca tarda demasiado en volver a apretar el acelerador.
Uno de los momentos más recordados llega precisamente cuando la prisión deja de ser un refugio. El grupo descubre que las paredes que los protegen también pueden convertirse en una trampa. La aparición de una gigantesca criatura con una enorme cabeza y una fuerza brutal devuelve a los personajes a esa pesadilla que parecía haberse quedado fuera.
La película apuesta además por una estética especialmente marcada. El uso del 3D busca convertir los combates y los objetos que atraviesan la pantalla en parte de la experiencia física. Balas, cristales, armas y cuerpos parecen lanzarse hacia el espectador mientras Anderson construye las secuencias como si fueran atracciones de feria diseñadas para un público sediento de adrenalina.
La violencia tiene aquí una dimensión casi coreográfica. Alice combate con una precisión que convierte las peleas en auténticas piezas de ballet sangriento. Los enemigos aparecen, atacan y son eliminados en movimientos perfectamente calculados. La saga nunca ha pretendido construir un realismo estricto y Ultratumba abraza esa condición con absoluta tranquilidad.
El argumento vuelve a introducir a Umbrella Corporation como gran maquinaria responsable del desastre. Albert Wesker sigue moviendo los hilos desde las sombras y la búsqueda de una posible cura continúa proporcionando combustible a la historia. La conspiración corporativa se mezcla con la lucha de los supervivientes y con la necesidad de encontrar un lugar donde reconstruir algún tipo de futuro.
Quizá uno de los principales problemas de la película sea precisamente su dependencia del espectáculo. El ritmo resulta tan acelerado y la acumulación de enfrentamientos es tan constante que algunos personajes apenas tienen espacio para desarrollarse. El espectador recibe una sucesión de escenarios y amenazas que funciona especialmente bien cuando se contempla como una montaña rusa de acción.
Y esa es precisamente la naturaleza de Resident Evil 4: Ultratumba. No pretende detenerse demasiado a contemplar las ruinas que deja el apocalipsis. Prefiere correr entre ellas, disparar, saltar, golpear y volver a correr.
Milla Jovovich sostiene el espectáculo con una presencia física que se ha convertido en inseparable de Alice. La actriz hace suyo el personaje hasta el punto de que resulta difícil imaginar esta versión cinematográfica de Resident Evil sin ella. Su Alice es una superviviente casi mitológica, una mujer que continúa avanzando cuando el mundo entero parece haber perdido cualquier esperanza.
Resident Evil 4: Ultratumba puede dejar de lado buena parte de la atmósfera terrorífica de los videojuegos para abrazar definitivamente el cine de acción. Queda una película de ritmo vertiginoso, criaturas monstruosas, escenarios devastados y combates diseñados para impactar.
Cuando las luces se apagan y comienza la persecución, la película pide poco más que dejarse llevar. Las balas vuelan, los infectados avanzan y Alice vuelve a cargar el arma. El apocalipsis puede haberse quedado con el mundo, pero todavía no ha conseguido acabar con ella.
Autor: Don Hollywood


Comentarios
Publicar un comentario