El viaje que la Transición ocultaba: La historia detrás de 'Abortar en Londres' (1977)
El viaje que la Transición ocultaba: La historia detrás de 'Abortar en Londres' (1977)
En pleno epicentro de la Transición española, el cine se convirtió en el espejo más incómodo de una sociedad atrapada entre el peso del nacionalcatolicismo y los deseos de libertad. En 1977, el director Gil Carretero plantó cara a la censura con Abortar en Londres, un drama descarnado que llevó a las salas de cine el secreto a voces más doloroso de la época: el "vuelo del aborto".
El reflejo de una realidad silenciada
La trama de la película arranca con una tragedia que dinamita la vida de Teresa (Consuelo Ferrara) y Pedro (Pedro Mari Sánchez). Tras sufrir el asalto de una pandilla, Teresa es violada. Al descubrir su embarazo y enfrentarse a la terrible incertidumbre de la paternidad combinada con el implacable estigma social, la pareja toma una decisión clandestina e inevitable en la España de la época: viajar a la capital británica para interrumpir el embarazo de forma segura.
Pero la película no se queda en un caso aislado. El gran acierto de Carretero fue transformar el viaje de Teresa en un fresco social a través de historias cruzadas. En Inglaterra, la protagonista coincide con otras tres españolas que personifican las diferentes aristas del problema: una mujer casada que ya no puede mantener a más hijos, una sofisticada modelo de la alta sociedad y una joven de Zamora desamparada tras el abandono de su novio.
Del periodismo de investigación a la gran pantalla
Abortar en Londres no nació de la pura ficción. Durante los años 70, miles de mujeres españolas de clase media y alta se veían obligadas a exiliarse temporalmente a Inglaterra, donde la práctica era legal desde 1967.
El guion se nutrió directamente del impacto mediático del momento. De hecho, solo un año antes del estreno de la película, el primer número de El País Semanal (1976) abría su histórica portada con un reportaje de investigación titulado precisamente "Abortar en Londres". La película capturó ese clamor periodístico y social para convertirlo en celuloide.
Un reparto de altura en la cuerda floja
A pesar de ser catalogada a menudo dentro del circuito de serie B por su ajustado presupuesto y su estética de la época, la cinta reunió a nombres mayúsculos de la interpretación en España. Entre el reparto destaca la presencia de una inmensa Lola Herrera —quien poco después haría historia en las tablas con Cinco horas con Mario— y de la magnética Sandra Mozarowsky, cuya trágica y prematura muerte ese mismo año 1977 teñiría la película de un halo de melancolía para la posteridad.
Rodada a caballo entre las calles de Madrid, los contrastes urbanos de Londres y los paisajes conservadores de Zamora —utilizados para escenificar el choque cultural de una de las protagonistas—, la producción tuvo que hacer encaje de bolillos con la legalidad de un país que cambiaba a velocidad de vértigo. Aprobada a duras penas por los comités de control de la Transición, fue catalogada como "película de interés social", permitiendo que los espectadores llenaran las salas para ver, por fin, lo que tanto tiempo se les había ocultado.
Hoy, casi medio siglo después, Abortar en Londres sobrevive no solo como una pieza de arqueología cinematográfica, sino como un documento histórico imprescindible para entender el precio que costó conquistar los derechos civiles en España.
Autor: Django il bastardi

No la he visto.
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