DANNY DEVITO CONQUISTA SITGES Y RINDE HOMENAJE AL CINE ESPAÑOL
DANNY DEVITO CONQUISTA SITGES Y RINDE HOMENAJE AL CINE ESPAÑOL
Danny DeVito continúa disfrutando del cariño del público a sus 81 años. El actor, director y productor estadounidense visitó el Festival de Sitges acompañado de sus hijos, Lucy DeVito y Jake DeVito, para presentar Drag, una película en la que la familia participa activamente. Su presencia en el certamen catalán estuvo marcada por la emoción, el humor y el reconocimiento a una trayectoria que ha dejado una profunda huella en varias generaciones de espectadores.
El festival quiso rendir tributo a su carrera con un premio honorífico, un reconocimiento que el intérprete recibió con evidente satisfacción. Acostumbrado a despertar sonrisas tanto dentro como fuera de la pantalla, DeVito aprovechó la ocasión para expresar su gratitud hacia los aficionados al cine y reivindicar la pasión compartida que une a quienes hacen películas con quienes las disfrutan.
Durante su intervención, recordó que su fascinación por el séptimo arte comenzó cuando tenía apenas cinco años. Desde entonces, el cine se convirtió en una parte esencial de su vida, una pasión que, según explicó ante el público de Sitges, le permite sentirse unido a todos aquellos que viven las películas con la misma intensidad. Sus palabras estuvieron acompañadas de muestras de afecto hacia los asistentes, que respondieron con una cálida ovación.
El actor también tuvo palabras de reconocimiento para J. A. Bayona y Carlos Bayona, a quienes elogió por su talento cinematográfico. DeVito confesó su especial admiración por La sociedad de la nieve, el largometraje dirigido por J. A. Bayona que reconstruye la tragedia de los Andes de 1972 a partir del libro de Pablo Vierci. La película, estrenada en diciembre de 2023 y distribuida posteriormente a través de Netflix, volvió a llevar a la pantalla una historia de supervivencia extrema que ya había inspirado ¡Viven!, la producción dirigida por Frank Marshall en 1993.
La obra de Bayona obtuvo un importante reconocimiento internacional, con nominaciones a los premios Oscar en las categorías de mejor película internacional y mejor maquillaje y peluquería. Para DeVito, su admiración por este trabajo constituye una muestra de la buena sintonía que mantiene con el cine español y de su interés por las producciones capaces de emocionar al espectador a través de historias humanas de gran intensidad.
Su discurso también incluyó un recuerdo para Camino del sur y para Néstor Almendros, el prestigioso director de fotografía español al que definió como un pionero en el uso de la luz. La referencia puso de manifiesto su respeto por los profesionales que han contribuido a engrandecer la historia del cine y su capacidad para reconocer el valor artístico de los distintos oficios que intervienen en una película.
La visita a Sitges sirvió igualmente para repasar, aunque fuera de manera indirecta, una carrera extraordinariamente variada. Danny DeVito comenzó su andadura profesional en el teatro off-Broadway a finales de los años sesenta, antes de abrirse camino en el cine y la televisión. Su aspecto inconfundible, su expresividad y una personalidad cómica muy particular le permitieron encontrar pronto un espacio propio en la industria estadounidense.
Uno de los grandes puntos de inflexión llegó con Taxi, la popular serie televisiva estrenada en 1978, en la que interpretó al inolvidable Louie De Palma. Su trabajo le proporcionó una enorme popularidad y le permitió demostrar que su humor podía convivir con personajes desagradables, temperamentales y profundamente humanos. La serie consolidó una imagen artística que posteriormente desarrollaría en numerosos largometrajes.
Su filmografía incluye títulos fundamentales como Alguien voló sobre el nido del cuco (1975), de Miloš Forman, y La fuerza del cariño (1983), dirigida por James L. Brooks. También participó en aventuras como Tras el corazón verde (1984), en la que compartió protagonismo con Michael Douglas y Kathleen Turner, y en la comedia Los gemelos golpean dos veces (1988), junto a Arnold Schwarzenegger. Esta última película dio lugar a una colaboración especialmente fructífera entre ambos intérpretes, que volverían a reunirse en Junior (1994).
DeVito ha demostrado, además, una notable facilidad para moverse entre géneros muy diferentes. Su presencia en Batman vuelve (1992), de Tim Burton, dejó una de las interpretaciones más recordadas de su carrera gracias a su encarnación del Pingüino, un villano grotesco, inquietante y trágico. Aquel trabajo confirmó su habilidad para construir personajes excéntricos con una personalidad visual y dramática muy marcada.
La colaboración con Burton continuó en Mars Attacks! (1996) y muchos años después en Dumbo (2019), adaptación en acción real del clásico animado de Disney. Entre ambos proyectos también participó en películas como L.A. Confidential (1997), el aclamado thriller de Curtis Hanson, y El hombre del tiempo (2005), dirigida por Gore Verbinski. Su trayectoria incluye asimismo la comedia romántica Cuando menos te lo esperas (2003), de Nancy Meyers, donde volvió a demostrar su habilidad para aportar personalidad y ritmo a historias protagonizadas por grandes estrellas.
A su faceta interpretativa se suma una carrera como director que merece una consideración especial. DeVito debutó detrás de las cámaras con Tira a mamá del tren (1987), una comedia negra que ya dejaba entrever su gusto por los personajes excéntricos y las situaciones incómodas. Posteriormente dirigió La guerra de los Rose (1989), una feroz sátira sobre el deterioro de un matrimonio, protagonizada por Michael Douglas y Kathleen Turner.
En 1992 asumió la dirección de Hoffa, un pulso al poder, drama biográfico protagonizado por Jack Nicholson que abordaba la vida del controvertido dirigente sindical estadounidense Jimmy Hoffa. Cuatro años después volvió a demostrar su sensibilidad para combinar entretenimiento y reflexión social con Matilda (1996), adaptación de la novela de Roald Dahl en la que también interpretó al padre de la protagonista. La película terminó convirtiéndose en uno de los títulos más queridos de su filmografía y en una referencia para varias generaciones de espectadores.
Ahora, Drag devuelve a DeVito a un proyecto en el que la implicación familiar adquiere un protagonismo especial. La película, protagonizada por Lucy DeVito y Lizzy Caplan, combina comedia negra y suspense a partir de una situación que pronto se convierte en una pesadilla. La historia sigue a dos hermanas que se introducen en una vivienda ajena y descubren que su propietario, interpretado por John Stamos, es un asesino en serie. A partir de esa premisa, la película desarrolla un juego de situaciones peligrosas y momentos de humor macabro que encaja con el gusto de DeVito por las historias irreverentes.
La participación de Lucy DeVito y Jake DeVito refuerza el carácter personal de la producción y convierte su presentación en Sitges en una ocasión especial para compartir el trabajo con sus hijos. La familia forma parte de un proyecto que apuesta por la mezcla de géneros y por una mirada desenfadada hacia el suspense, elementos que han acompañado al actor en distintos momentos de su carrera.
El homenaje recibido en Sitges reconoce mucho más que una colección de películas populares. Danny DeVito ha sabido construir una identidad artística inconfundible, alternando la interpretación, la dirección y la producción con una libertad que le ha permitido explorar registros muy distintos. Su talento para la comedia convive con una inclinación por los personajes incómodos, las historias de familias disfuncionales y los relatos que encuentran humor en las situaciones más oscuras.
A sus 81 años, su entusiasmo por el cine continúa intacto. Su paso por el festival catalán dejó una celebración de la memoria cinematográfica, una declaración de admiración hacia el trabajo de los cineastas españoles y una nueva oportunidad para comprobar el afecto que despierta entre los aficionados. Danny DeVito sigue siendo una figura singular de Hollywood, un artista capaz de hacer reír, sorprender e inquietar, cuya trayectoria continúa sumando capítulos con la misma personalidad que lo convirtió en una estrella.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

Menos mal que no ha nombrado a los Javis, y al matrimonio progre. 🤣
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