SUSAN SARANDON PLANTA CARA A HOLLYWOOD: “ME HAN QUITADO PELÍCULAS” POR DEFENDER PALESTINA
SUSAN SARANDON PLANTA CARA A HOLLYWOOD: “ME HAN QUITADO PELÍCULAS” POR DEFENDER PALESTINA
Susan Sarandon ha llegado al Festival de Venecia con una película bajo el brazo y una cuestión pendiente con Hollywood que sigue sin cerrarse. La actriz presenta The Echo Chamber, dirigida por Andrea Pallaoro, y ha aprovechado su paso por la Mostra para volver a denunciar las consecuencias profesionales que, según asegura, ha sufrido por su posicionamiento público en favor de Palestina.
Sus declaraciones dibujan una situación que, en su opinión, ha cambiado en algunos aspectos, especialmente entre el público y fuera de Estados Unidos, pero que conserva importantes resistencias dentro de determinados sectores de la industria cinematográfica. Sarandon afirma que recientemente ha perdido varias oportunidades de trabajo porque algunas agencias continúan recomendando que determinados proyectos prescindan de ella.
“Me han quitado algunas películas porque hay agencias que siguen diciéndole a la gente que no me contrate”, explicó durante la presentación de la película. La actriz considera que detrás de esas decisiones existe una estructura de poder que continúa ejerciendo influencia sobre quién tiene acceso a determinados trabajos y quién queda fuera de ellos.
Sarandon ya había relatado anteriormente las dificultades que comenzó a experimentar después de intensificar sus declaraciones y su participación en movilizaciones relacionadas con Palestina. En 2023, la agencia UTA dejó de representarla después de que participara en manifestaciones de apoyo a Palestina y realizara declaraciones sobre el conflicto que provocaron una fuerte controversia.
Desde entonces, la intérprete ha mantenido públicamente sus posiciones. Su presencia en Venecia demuestra, al mismo tiempo, que aquellas consecuencias no han conseguido apartarla del cine. The Echo Chamber supone su regreso a la competición de uno de los grandes festivales europeos y le permite trabajar bajo las órdenes de un cineasta que decidió apostar por ella.
Sarandon quiso agradecer expresamente esa decisión a Andrea Pallaoro. “Agradezco a Andrea por no hacer caso de esas advertencias”, afirmó, dejando claro que considera especialmente significativo que algunos profesionales continúen confiando en ella pese a las presiones que denuncia.
La película posee además un origen cinematográfico singular. Pallaoro parte del último guion escrito por Bernardo Bertolucci, fallecido en 2018, para construir un drama de personajes en el que también participan Luca Marinelli y Alicia Vikander.
Sarandon interpreta a Ava, una cantante que intenta preparar su regreso a la música junto a un productor cuyo pasado está marcado por las adicciones. El reencuentro con el mundo artístico pone en movimiento una compleja red de relaciones en la que aparecen el deseo, la dependencia, los cuidados y las heridas personales. La llegada de Ava altera el equilibrio existente entre los personajes y convierte sus vínculos en el auténtico motor del relato.
Para Sarandon, participar en esta producción tiene además un significado que trasciende el propio personaje. La película representa una oportunidad de seguir trabajando en un momento en el que asegura haber comprobado personalmente hasta qué punto las posiciones políticas pueden influir en las decisiones profesionales de Hollywood.
La actriz, ganadora del Oscar por Pena de muerte en 1995 y reconocida este mismo año con el Goya Internacional, distingue entre los grandes centros de poder de la industria y la acogida que recibe en otros ámbitos. Según explicó en Venecia, se siente especialmente respaldada fuera de los círculos más poderosos y asegura que a nivel internacional percibe una recepción mucho más abierta.
Su percepción sobre el conflicto también ha experimentado una evolución. Sarandon considera que el relato público sobre Palestina ha cambiado considerablemente y que existe una mayor discusión sobre su relevancia histórica y sobre la relación entre el sionismo y la política estadounidense. A su juicio, esa transformación es especialmente visible entre la población y en el ámbito internacional.
La industria cinematográfica estadounidense, sin embargo, avanza a otro ritmo. La actriz sostiene que todavía existen posiciones profundamente arraigadas entre determinados sectores y que esa realidad afecta tanto a su propia carrera como a la de otros profesionales. Cuando se trata de grandes estudios, asegura, algunos proyectos llegan incluso a encontrarse con obstáculos antes de poder ponerse en marcha.
Pese a todo, Sarandon no transmite la sensación de sentirse aislada. Al contrario, habla de haber encontrado apoyo en otras personas y espacios que considera su verdadera comunidad. “Encontré a mi familia, encontré a mi gente, y estoy bien”, concluyó.
A sus 79 años, la actriz continúa ocupando un lugar singular dentro del cine estadounidense. Su carrera está vinculada a algunas de las películas más importantes de las últimas décadas y también a una tradición de intérpretes que han entendido su presencia pública como una extensión de sus convicciones personales.
Venecia le ha proporcionado ahora un nuevo escenario para hablar de cine, de política y de las dificultades que pueden aparecer cuando ambas cuestiones se cruzan. Mientras The Echo Chamber busca su espacio en la Mostra, Sarandon deja claro que continúa dispuesta a trabajar, defender sus ideas y señalar las puertas que, según afirma, todavía permanecen cerradas.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

No será que en realidad se ha hecho mayor, y a ciertas edades el trabajo disminuye a no ser que sean papeles de reparto, no de prota, ya que las nuevas generaciones de espectadores ni siquiera saben quien es, y si ellos no saben quien es, los productores no se molestan en descolgar el teléfono para llamarla.
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