MUERE RICHARD HARRISON, EL ROSTRO AMERICANO QUE ENCONTRO EN EUROPA SU LUGAR EN EL CINE

 

MUERE RICHARD HARRISON, EL ROSTRO AMERICANO QUE ENCONTRO EN EUROPA SU LUGAR EN EL CINE

Richard Harrison nació el **26 de mayo de 1935 en Salt Lake City, Utah, Estados Unidos, y murió el 18 de septiembre de 2026 en Los Ángeles, California, a los 90 años. La causa de su muerte fue comunicada como natural, sin que trascendiera una dolencia específica. Con su desaparición se marcha uno de los rostros estadounidenses más reconocibles del cine popular europeo de las décadas de 1960 y 1970, un actor de físico imponente que encontró en Italia una carrera que Hollywood nunca llegó a ofrecerle y que terminó convirtiéndolo en una figura habitual del péplum, el spaghetti western, el cine de espías y, posteriormente, las películas de ninjas producidas en Asia.

Richard Franklin Harrison Jr. llegó a Hollywood cuando apenas tenía 17 años. Antes de convertirse en actor tuvo una vida bastante alejada de los grandes estudios cinematográficos. Trabajó en gimnasios vinculados a los culturistas Vic Tanny y Bert Goodrich y aprovechó su atlético físico para ejercer también como modelo. Durante los años cincuenta apareció en publicaciones dedicadas al culturismo y a la exhibición del físico masculino, una actividad que contribuiría a llamar la atención de profesionales relacionados con el mundo del cine.

Su siguiente paso fue estudiar interpretación en Fox bajo la tutela de Sanford "Sandy" Meisner. Aquella formación le permitió intentar abrirse camino como actor en una industria en la que su aspecto físico podía haberlo condenado fácilmente a papeles secundarios. Durante la segunda mitad de los años cincuenta consiguió pequeñas intervenciones en producciones de Hollywood como Kronos, Jeanne Eagels, Too Much, Too Soon y South Pacific, donde todavía estaba muy lejos de ser una estrella.

También apareció en Tall Story, protagonizada por Anthony Perkins y Jane Fonda, y en Master of the World, película de aventuras encabezada por Vincent Price. Precisamente durante el rodaje de esta última conoció a Loretta Nicholson, hija del productor James H. Nicholson, uno de los responsables de American International Pictures. Richard y Loretta se casaron en 1961, un matrimonio que tendría una importancia considerable en el rumbo que tomaría la carrera del actor.

La gran oportunidad de Harrison llegó cuando decidió abandonar el limitado espacio que Hollywood parecía reservarle y marcharse a Europa. Italia estaba viviendo entonces una extraordinaria expansión de su industria cinematográfica de género. Las películas de romanos y gladiadores se habían convertido en un fenómeno internacional y los productores buscaban intérpretes estadounidenses capaces de aportar una combinación de físico espectacular, presencia en pantalla y atractivo para los mercados extranjeros.

Harrison encontró allí un territorio hecho prácticamente a su medida.

Su primer gran papel italiano llegó con El invencible gladiador, producción de 1962 dirigida por Alberto De Martino y Antonio Momplet. Harrison asumió el protagonismo en una película que aprovechaba la popularidad internacional de estrellas musculosas como Steve Reeves. Su presencia física le permitió convertirse rápidamente en uno de los nuevos rostros del cine de aventuras europeo.

Después llegaron títulos como El vengador de los siete mares y Gladiator 7, consolidando una etapa en la que el actor se convirtió en uno de los nombres habituales del péplum. Sin embargo, aquella etapa no tardaría en conducirle hacia un género que acabaría formando una parte fundamental de su legado: el western europeo.

En 1963 protagonizó Duelo en Texas, producción italo-española dirigida por Ricardo Blasco. La película contaba además con música de un joven Ennio Morricone, cuya importancia en la evolución del western europeo sería extraordinaria. Harrison interpretaba a un personaje inmerso en una historia de venganza, duelos y violencia fronteriza, elementos que empezaban a definir la personalidad propia que adquiriría el spaghetti western.


La carrera del actor quedó además ligada para siempre a una de las grandes historias legendarias del cine europeo. Sergio Leone buscaba protagonista para Por un puñado de dólares y llegó a plantearse contar con Harrison. El actor rechazó la propuesta, entre otras razones por las condiciones económicas y por las características del guion que se le presentó. En lugar de aceptar, Harrison recomendó a un conocido suyo que ya había demostrado desenvolverse bien a caballo: Clint Eastwood.

Eastwood terminó aceptando el papel del misterioso pistolero que posteriormente sería conocido como el Hombre sin Nombre. La película cambió la historia del western y lanzó al actor estadounidense hacia el estrellato internacional. Con los años, Harrison recordaría aquel episodio con una mezcla de humor e ironía y llegó a considerar que haber recomendado a Eastwood fue posiblemente una de sus mayores contribuciones al cine.

Paradójicamente, rechazar aquella película no perjudicó la trayectoria de Harrison en Europa. El actor continuó trabajando de manera constante y se convirtió en un rostro reconocible para los aficionados al cine popular italiano. Participó en westerns, películas de aventuras, thrillers y producciones de espionaje, demostrando una extraordinaria capacidad para adaptarse a las necesidades de una industria que trabajaba con presupuestos muy distintos a los de Hollywood.


Uno de los terrenos en los que también destacó fue el denominado cine Eurospy. En Agente Fireball interpretó al agente Bob Fleming, personaje que recuperaría posteriormente en Killers Are Challenged. El género le permitió combinar su presencia física con un tipo de interpretación más próximo al cine de acción y espionaje que se estaba haciendo cada vez más popular en Europa.

Durante aquellos años Harrison vivió además intensamente el ambiente cinematográfico italiano. Roma y Cinecittà se habían convertido en un auténtico punto de encuentro para intérpretes, directores, productores y artistas procedentes de numerosos países. Harrison terminó formando parte de ese particular universo de la industria cinematográfica italiana y de la llamada Dolce Vita.

Su vida social llegó a ser tan intensa como su actividad profesional. En su casa se celebraban reuniones y cenas en las que coincidieron personalidades de ámbitos muy diferentes. Entre las personas que formaron parte de su círculo estuvieron nombres como George Cukor, Gore Vidal, Steve Reeves, Tab Hunter, Linda Christian, Franco Nero y otros profesionales vinculados al cine y a la cultura internacional.

La trayectoria de Harrison durante los años sesenta y primeros setenta fue especialmente intensa. El actor participó en una gran cantidad de producciones de género y llegó a convertirse en uno de los intérpretes estadounidenses más utilizados por la cinematografía europea. Entre sus westerns se encuentran títulos como Joko - Invoca Dio... e muori, Acquasanta Joe, One After Another, Reverend's Colt, Holy Water Joe, Shoot Joe, and Shoot Again y Jesse & Lester: Two Brothers in a Place Called Trinity, esta última considerada por el propio Harrison como una de sus películas favoritas.

Su carrera tampoco se limitó a actuar. Harrison comenzó a interesarse progresivamente por otros aspectos de la producción cinematográfica y ejerció ocasionalmente como guionista, productor y director. Esa faceta adquirió especial relevancia cuando el mercado europeo empezó a cambiar.

A finales de los años setenta, el cine de género italiano perdió parte de la pujanza que había disfrutado durante la década anterior. Los grandes ciclos de péplums y westerns habían quedado atrás y los productores buscaban nuevas fórmulas. Harrison, lejos de retirarse, siguió el movimiento de la industria internacional y encontró otro territorio cinematográfico en Asia.

Hong Kong y Filipinas se convirtieron durante los años ochenta en escenarios habituales de su actividad profesional. Allí participó en una enorme cantidad de películas de bajo presupuesto, especialmente producciones relacionadas con el auge internacional del cine de ninjas. Su imagen pasó entonces de la del pistolero europeo a la del veterano héroe de acción de producciones asiáticas.

En esa etapa apareció en películas como Ninja Terminator, Ninja Dragon, Ninja Operation: Licensed to Terminate, The Ninja Showdown y Ninja Powerforce, entre muchas otras. Harrison llegó a convertirse en una figura recurrente de aquella peculiar corriente del cine de artes marciales y explotación que mezclaba material rodado en diferentes países, nuevas escenas y argumentos construidos alrededor de personajes y situaciones de acción.

Su actividad en aquellos años fue extraordinariamente prolífica. Además de interpretar, participó en la escritura y dirección de algunas producciones. Terror Force Commando es uno de los títulos asociados a su faceta como director, mientras que también estuvo vinculado a otros proyectos desde puestos distintos al de protagonista.

La dimensión de su carrera resulta especialmente llamativa porque Harrison nunca llegó a convertirse en una estrella convencional de Hollywood. Su verdadera popularidad se produjo fuera de Estados Unidos. Europa y posteriormente Asia le proporcionaron una carrera mucho más extensa de la que había conseguido en su país natal. Terminó acumulando más de un centenar de trabajos cinematográficos entre interpretaciones y otras responsabilidades profesionales.

Con el paso del tiempo, Harrison se convirtió en uno de esos actores cuyo rostro era inmediatamente reconocible para los aficionados al cine de explotación. Su filmografía podía pasar del western al espionaje, del péplum al cine policial y de las aventuras a las películas de ninjas sin que pareciera extraño encontrarle en cualquiera de esos universos.

También destacó por su facilidad para viajar y por su interés por otras culturas. Hablaba varios idiomas, era un lector apasionado y sentía especial cariño por los animales, particularmente por los gatos. Su relación con Italia se prolongó durante décadas y el país terminó formando una parte fundamental de su identidad profesional y personal.

En 1978 contrajo matrimonio con Maria Francesca Pomentale, con quien tuvo otro hijo. Harrison había tenido anteriormente cuatro hijos en total y dos de ellos, Robert Harrison y Sebastian Harrison, siguieron vinculados al mundo del espectáculo y el cine. Sebastian también desarrollaría posteriormente actividades empresariales junto a su padre.

Durante los años noventa su presencia cinematográfica fue reduciéndose progresivamente. Participó en producciones como Lies of the Twins, protagonizada por Isabella Rossellini, y Angel Eyes, mientras su actividad como intérprete fue entrando poco a poco en una etapa más esporádica. Su última película se sitúa ya en el cambio de siglo, momento en el que decidió alejarse definitivamente de la actividad cinematográfica.

Después de abandonar prácticamente el cine, Harrison desarrolló junto a su hijo Sebastian una actividad empresarial relacionada con la electrónica. Sin embargo, nunca desapareció completamente del recuerdo de los aficionados al cine de género.

Su figura también quedó asociada a una anécdota que probablemente acompañará para siempre cualquier semblanza sobre su carrera: el día en que rechazó Por un puñado de dólares y recomendó a Clint Eastwood. Aquel episodio resume de manera casi perfecta la particular trayectoria de Harrison. Un actor estadounidense que viajó a Europa buscando oportunidades, que consiguió convertirse allí en protagonista cuando Hollywood apenas le concedía pequeños papeles y que terminó ayudando indirectamente a impulsar la carrera de uno de los mayores iconos cinematográficos de la segunda mitad del siglo XX.


Richard Harrison perteneció a una generación de intérpretes que convirtió el cine popular europeo en una auténtica industria internacional. No necesitó ser una estrella de primera línea en Hollywood para construir una carrera extraordinariamente extensa. Su rostro quedó unido a los gladiadores, a los pistoleros, a los agentes secretos y a los héroes de las producciones de acción asiáticas.

Murió en Los Ángeles el 18 de septiembre de 2026, a los 90 años, por causas naturales. Con él desaparece una figura singular de aquel cine internacional que durante décadas permitió a intérpretes estadounidenses encontrar una segunda vida profesional lejos de los grandes estudios de Hollywood. Richard Harrison fue uno de aquellos actores capaces de cruzar fronteras, géneros y continentes, y su trayectoria constituye uno de los ejemplos más curiosos de cómo el cine europeo y asiático supo convertir en protagonista a un intérprete que en Hollywood nunca había encontrado el lugar que buscaba.

Autor: Django il bastardi


Comentarios

  1. Richard Harrison no tuvo la suerte de Clint Eastwood en un periplo europeo, que bueno a la postre fue donde tuvo notoriedad, primero dentro del peplum y luego ya con este genero en decadencia, se mantuvo con otro genero que nació con fuerza al morir el peplum, el spaghetti-western. D.E.P. 🙏🙏🙏

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

FALLECE LA ACTRIZ NORTEAMERICANA VICTORIA JONES A LOS 38 AÑOS.

EL "NO" DE BRAD PITT A INTERVENIR EN UNA DE LAS MEJORES PELICULAS DE LA HISTORIA.

LA DISTANTE RELACION ENTRE JULIE ANDREWS Y RICHARD HARRIS DURANTE EL RODAJE DE HAWAI.

EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

FALLECE EL ACTOR NORTEAMERICANO JAMES VAN DER BEEK A LOS 48 AÑOS.