MICHAEL KEATON Y MORGAN FREEMAN SE REENCUENTRAN EN UN WESTERN DE VENGANZA Y MEMORIA

 


MICHAEL KEATON Y MORGAN FREEMAN SE REENCUENTRAN EN UN WESTERN DE VENGANZA Y MEMORIA

Cuarenta años pueden ser una eternidad para cualquiera, pero en Hollywood también pueden convertirse en una buena razón para volver a compartir pantalla. Michael Keaton y Morgan Freeman volverán a encontrarse como protagonistas en Rode to Ruin, un thriller ambientado en el Oeste que tendrá además a Keaton detrás de las cámaras como director.

El proyecto parte de un guion de R. Dean McCreary y coloca frente a frente a dos hombres marcados por un pasado que todavía no ha terminado de pasarles factura. Keaton interpretará a Henry Tillman, un antiguo marshal que lleva cuatro décadas persiguiendo al responsable del asesinato de su esposa. Una obsesión mantenida durante tanto tiempo que su vida parece haber quedado atrapada en aquel crimen.

La investigación adquiere un nuevo impulso cuando aparece Joseph Mulberry, un forajido perseguido por la justicia al que dará vida Morgan Freeman. Los años también han hecho mella en él y sus problemas de memoria complican todavía más un encuentro que promete sacar a la superficie acontecimientos que ambos preferirían mantener enterrados.

El interés de Rode to Ruin reside precisamente en ese pasado compartido que irá reconstruyéndose poco a poco. La venganza será uno de los motores de la historia, pero alrededor de ella aparecen otros elementos como la culpa, el deterioro provocado por el paso del tiempo y la dificultad de distinguir los recuerdos de aquello que realmente ocurrió.

Keaton está especialmente interesado en esa dimensión del proyecto. Para el actor, el western constituye el escenario de la historia, pero el relato pretende ir mucho más lejos que el repertorio habitual de pistoleros, caballos y enfrentamientos en pueblos polvorientos. Esa combinación entre género y drama de personajes es, precisamente, una de las razones que le llevaron a querer dirigir la película.

Será su tercer largometraje como realizador después de Caballero y asesino y El método Knox, y supone un paso más en una faceta que Keaton ha desarrollado con cierta discreción a lo largo de los años. Esta vez tendrá la oportunidad de colocarse delante de la cámara junto a un intérprete con quien comparte una historia cinematográfica que se remonta a Alcohol y coca, estrenada en 1988.

El reencuentro tiene además un atractivo especial porque ambos afrontan ahora personajes veteranos, lejos de los héroes jóvenes que suelen dominar buena parte del western comercial. Sus protagonistas arrastran décadas de experiencias, heridas y decisiones equivocadas. El enfrentamiento entre ellos puede tener, por tanto, más peso en una mirada o en una conversación que en un tiroteo.

Morgan Freeman conoce bien el territorio. Su presencia en Sin perdón dejó una de sus incursiones más recordadas dentro del western y su voz, su presencia física y esa capacidad para transmitir autoridad incluso desde el silencio encajan perfectamente con un personaje como Joseph Mulberry.

Para Keaton, la película llega después de una aparición en The Whisper Man, donde interpretó brevemente a un asesino en serie encarcelado. Su participación en aquel thriller lo situó de nuevo en un registro oscuro y perturbador. Con Rode to Ruin cambia radicalmente el paisaje y se adentra en un Oeste donde las cuentas pendientes tienen cuatro décadas de antigüedad.

La propuesta podría encontrar buena parte de su personalidad en ese duelo interpretativo. Henry Tillman lleva demasiado tiempo viviendo para encontrar a un hombre. Joseph Mulberry quizá ya ni siquiera pueda confiar plenamente en sus propios recuerdos. Cuando ambos se encuentren, la cuestión será descubrir quién recuerda la verdad y quién necesita inventarla para poder seguir adelante.

Keaton y Freeman regresan así a un terreno cinematográfico que les resulta familiar, aunque con una perspectiva completamente distinta. Rode to Ruin plantea un western crepuscular en el que la edad de sus protagonistas puede convertirse en uno de sus mayores atractivos. Aquí las cicatrices importan tanto como las pistolas y el pasado pesa mucho más que cualquier revólver.

El proyecto tendrá que demostrar todavía que detrás de su prometedora premisa existe una película a la altura de sus protagonistas. Pero reunir de nuevo a dos actores con semejante trayectoria, entregarles personajes cargados de secretos y colocar a Keaton en la silla del director convierte el regreso de ambos al Oeste en una propuesta que merece ser seguida de cerca.

Autor: Jordi Quesada Galdeano


Comentarios

  1. Y tan crepuscular que tiene que ser, ya que al menos Morgan Freeman, ya no esta para muchas cabalgadas a tenor de lo que he visto de él últimamente.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

FALLECE LA ACTRIZ NORTEAMERICANA VICTORIA JONES A LOS 38 AÑOS.

EL "NO" DE BRAD PITT A INTERVENIR EN UNA DE LAS MEJORES PELICULAS DE LA HISTORIA.

LA DISTANTE RELACION ENTRE JULIE ANDREWS Y RICHARD HARRIS DURANTE EL RODAJE DE HAWAI.

EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

FALLECE EL ACTOR NORTEAMERICANO JAMES VAN DER BEEK A LOS 48 AÑOS.