LOS MONTY PYTHON VUELVEN A LAS ANDADAS Y SUS VIEJAS HERIDAS SIGUEN ABIERTAS
LOS MONTY PYTHON VUELVEN A LAS ANDADAS Y SUS VIEJAS HERIDAS SIGUEN ABIERTAS
Durante décadas, el nombre de Monty Python ha estado asociado a un humor capaz de sobrevivir a generaciones, pero la historia interna del grupo lleva bastante tiempo alejada de aquella imagen de camaradería que proyectaron en sus películas y programas. Las diferencias entre sus integrantes, que ya provocaron su separación a comienzos de los años ochenta, han terminado convirtiéndose con el paso del tiempo en un enfrentamiento cada vez más visible entre los miembros que continúan con vida.
La publicación de las memorias de Eric Idle ha vuelto a encender la mecha. El libro, titulado Idle in Provence: A Brief History of Thyme, es el resultado de cinco años de trabajo y su anuncio en redes sociales bastó para provocar una nueva reacción de John Cleese. Idle presentó su autobiografía con un mensaje tan escueto como revelador: “Python ha muerto”. Una frase que, en el contexto de las últimas disputas, difícilmente podía pasar inadvertida.
La relación entre ambos ya llevaba años deteriorándose. El origen más reciente de la disputa se encuentra en buena medida en las diferencias económicas relacionadas con el legado de Monty Python y con Spamalot, el exitoso musical inspirado en Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores. La producción llegó a los escenarios en 2004 y, aunque permitió que los integrantes del grupo siguieran vinculados a su universo creativo, también terminó generando importantes desencuentros sobre los beneficios obtenidos.
Idle ha defendido públicamente que posee un mayor conocimiento empresarial que sus antiguos compañeros y recordó que todos ellos se enfadaron con él a raíz de Spamalot. En unas declaraciones recientes llegó a plantear la cuestión en términos contundentes, señalando que había conseguido que cada uno de ellos ganara alrededor de un millón de dólares y preguntándose qué motivos tenían para reprocharle su actuación.
Cleese decidió contestar pocos días después. Su versión de los acontecimientos presenta un reparto económico muy diferente: aseguró que Idle habría obtenido al menos 16 millones de dólares gracias al programa, mientras que John Cleese, Michael Palin, Terry Gilliam y Graham Chapman habrían recibido algo más de un millón cada uno por haber escrito todas aquellas escenas que terminaron formando parte del imaginario colectivo de Monty Python. El mensaje, escrito con evidente enfado, concluía cuestionando quién debería mostrar gratitud hacia quién.
Idle conoció las palabras de Cleese a través de un seguidor que le pidió que reaccionara. Prefirió no entrar directamente en la discusión y explicó que hacerlo le parecía de mal gusto y perjudicial para los aficionados. Aun así, añadió una reflexión bastante significativa al describir una discusión en la que solo participa una de las partes como algo parecido al bullying.
La situación actual contrasta con algunos momentos posteriores a la separación original del grupo. La disolución de Monty Python a principios de los años ochenta tampoco fue especialmente traumática. Sus integrantes parecían interesados en desarrollar carreras independientes y continuar explorando otros terrenos creativos. Con el tiempo, incluso volvieron a compartir proyectos. Spamalot recuperó parte de aquel espíritu y, en 2014, los miembros supervivientes protagonizaron además una reunión sobre los escenarios.
El fallecimiento de Graham Chapman en 1989 y el de Terry Jones en 2020 redujo todavía más el núcleo original. Actualmente, Eric Idle, John Cleese, Michael Palin y Terry Gilliam son los integrantes vivos más reconocibles de aquella formación, aunque la relación entre varios de ellos se encuentra lejos de la complicidad de sus años de mayor esplendor.
Las tensiones se hicieron especialmente evidentes en 2024, cuando Idle afirmó que su amistad con Gilliam, Palin y Cleese había terminado después de meses de discusiones relacionadas con el dinero generado por el trabajo de Monty Python. También rechazó la percepción de que los miembros del grupo fueran personas inmensamente ricas y aseguró que todavía necesitaba trabajar para vivir.
En aquella misma etapa, Idle dirigió sus críticas hacia Holly Gilliam, hija de Terry Gilliam y actual responsable de gestionar los derechos relacionados con Monty Python. El cómico cuestionó abiertamente su labor y utilizó una comparación demoledora para expresar su descontento con la gestión empresarial del legado del grupo.
La controversia provocó también una reacción de Lily Idle, hija de Eric, que salió públicamente en defensa de su padre. Afirmó sentirse orgullosa de que hubiera decidido contar su versión de los acontecimientos y presentó su postura como una continuación de la actitud que, según ella, siempre había mantenido frente a quienes consideraba sus adversarios.
Cleese, por su parte, sostuvo que tanto Michael Palin como Terry Gilliam estaban de acuerdo con la gestión de Holly Gilliam, dejando todavía más clara la distancia existente entre las diferentes posiciones.
La ironía de todo este asunto resulta inevitable cuando se contempla desde fuera: una agrupación que convirtió las discusiones absurdas, los enfrentamientos imposibles y las disputas disparatadas en una de las formas de comedia más influyentes del siglo XX lleva años protagonizando su propio drama interno. El problema es que esta vez no hay guion que cierre el episodio con un remate.
Con la llegada de las memorias de Eric Idle, las viejas cuentas vuelven a ocupar el centro de la escena. Y mientras John Cleese continúa siendo especialmente activo en redes sociales, la posibilidad de nuevas respuestas mantiene abierta una disputa que parece tener todavía varios capítulos por delante. Monty Python puede haber terminado como grupo, pero su historia, al menos en lo que respecta a sus desencuentros internos, continúa escribiéndose.
Autor: Django il bastardi

Los Monty Phyton, a pesar de sus desavenencias nos han dejado un buen legado cinematográfico dentro de la comedia, convirtiéndose algunos de ellos en auténticos clasicos, como La vida de Brian.
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