LEONARDO DICAPRIO REVELA SU PELÍCULA FAVORITA ENTRE LAS GRANDES BUDDY MOVIES
LEONARDO DICAPRIO REVELA SU PELÍCULA FAVORITA ENTRE LAS GRANDES BUDDY MOVIES
Las películas protagonizadas por dos amigos que terminan compartiendo aventuras, peligros y toda clase de situaciones disparatadas forman uno de los territorios más queridos del cine. El género de las buddy movies ha dejado parejas inolvidables y ha demostrado en numerosas ocasiones que la complicidad entre dos intérpretes puede convertirse en el auténtico motor de una historia.
Leonardo DiCaprio conoce bien esa química. A lo largo de su carrera ha compartido pantalla con actores como Brad Pitt, con quien estableció una magnífica conexión en Érase una vez en Hollywood, o Jonah Hill, su compañero de aventuras en El lobo de Wall Street. Sin embargo, cuando se trata de escoger una película que represente para él la esencia de este tipo de historias, el actor tiene muy claro el título que ocupa un lugar especial en su memoria.
Se trata de Fuga a medianoche, la película dirigida por Martin Brest en 1988 y protagonizada por Robert De Niro y Charles Grodin. Una elección especialmente significativa para DiCaprio, ya que su relación con la película se remonta a su infancia y está directamente relacionada con sus primeros deseos de convertirse en actor.
El argumento gira alrededor de Jack Walsh, un expolicía de Chicago convertido en cazador de recompensas. Su nuevo encargo parece sencillo: localizar a Jonathan "The Duke" Mardukas, un contable de la mafia que ha desaparecido después de apropiarse de una importante cantidad de dinero. Por encontrarlo y entregarlo recibe la promesa de una recompensa de cien mil dólares.
El problema aparece cuando descubre que no es el único interesado en localizar al fugitivo. Otros cazadores de recompensas y los propios hombres de la mafia también siguen su pista, convirtiendo el encargo en una persecución que obliga a Walsh y Mardukas a permanecer juntos mientras atraviesan una situación cada vez más complicada.
El contraste entre los dos protagonistas constituye uno de los grandes atractivos de la película. De Niro encarna al hombre duro, experimentado y aparentemente poco dispuesto a soportar las complicaciones que provoca su inesperado compañero de viaje. Grodin, por su parte, construye un personaje nervioso, ingenioso y mucho más vulnerable, cuya personalidad choca continuamente con la de su captor.
Ese enfrentamiento dio lugar a una comedia de acción con un ritmo extraordinario, pero también permitió que la relación entre ambos personajes evolucionara durante el viaje. La película encontró buena parte de su fuerza en esa convivencia forzada y en la progresiva transformación de una persecución profesional en una relación marcada por la complicidad.
Para DiCaprio, además, Fuga a medianoche tiene un significado que va mucho más allá de sus virtudes cinematográficas. El actor recordó en una conversación con Paul Thomas Anderson que fue su padre quien le llevó a verla cuando todavía era un niño y empezaba a interesarse por la interpretación.
La experiencia quedó grabada en su memoria. Su padre quería mostrarle qué significaba realmente actuar y utilizó a Robert De Niro como ejemplo. La elección del intérprete tampoco fue casual: De Niro era ya una de las grandes figuras de su generación y su trabajo en la película permitía observar cómo un actor podía construir un personaje aparentemente contenido y convertir cada gesto, cada reacción y cada intercambio con su compañero en parte esencial de la historia.
DiCaprio llegó a calificar Fuga a medianoche como una auténtica obra maestra y recordó incluso la opinión de un conocido comediante, que consideraba que podía encontrarse entre las mejores comedias construidas alrededor de dos actores. Para el intérprete, aquel recuerdo tiene además una dimensión personal evidente: aquella sesión de cine forma parte de los momentos que acompañaron sus primeros pasos hacia una profesión que terminaría convirtiéndole en una de las grandes estrellas del cine contemporáneo.
El destino quiso que años después DiCaprio compartiera pantalla con el propio De Niro en La vida de este chico. La película, dirigida por Michael Caton-Jones y estrenada en 1993, permitió al joven actor trabajar junto a uno de los intérpretes que había admirado desde su infancia. Su interpretación como Tobias Wolff contribuyó decisivamente a llamar la atención sobre él y abrió una nueva etapa en una carrera que poco después alcanzaría dimensiones internacionales.
Resulta especialmente simbólico contemplar ese recorrido: un niño sentado en una sala de cine de Burbank observando a Robert De Niro mientras su padre le explicaba que aquello era actuar y, algunos años después, ese mismo joven compartiendo escena con el actor que había contemplado desde la pantalla.
Fuga a medianoche conserva así un lugar singular dentro de los recuerdos cinematográficos de Leonardo DiCaprio. La película funciona por su mezcla de acción, humor y personajes enfrentados por las circunstancias, pero también representa para el actor uno de aquellos momentos tempranos en los que el cine dejó de ser simplemente entretenimiento y comenzó a mostrarle el camino que quería seguir.
Autor: Django il bastardi

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