LA HISTORIA DETRÁS DE “ABERRACIONES SEXUALES DE UNA MUJER CASADA”.
LA HISTORIA DETRÁS DE “ABERRACIONES SEXUALES DE UNA MUJER CASADA”.
A principios de la década de los 80, el cine español vivía una época de absoluta efervescencia y libertad tras el fin de la censura oficial. En este contexto, Jesús Franco —bajo el pseudónimo de Clifford Brown— rodó una de sus obras más representativas dentro del género del erotismo de autor: Aberraciones sexuales de una mujer casada (estrenada comercialmente en España en 1981).
Alejada de los convencionalismos de la época, la película se adentra en la historia de Cecilia (Muriel Montossé), una mujer de la alta sociedad atrapada entre el amor hacia su marido (Antonio Mayans) y una irrefrenable búsqueda de liberación sexual que la lleva a explorar sus deseos sin límites.
🌴 Un rodaje entre la humedad y la poesía de Sintra
Para dar vida a la atmósfera onírica y decadente que requería la historia, Jess Franco trasladó al equipo a Sintra, Portugal. Los exuberantes jardines y la arquitectura neogótica de la región sirvieron como el escenario perfecto.
Lejos de los platós de cartón piedra, el director aprovechó la luz natural y la vegetación lusa para imprimir en la película ese sello visual tan propio de su cine:
Uso constante del zoom para capturar detalles.
Planos largos que buscaban captar la sensualidad del entorno.
Una banda sonora hipnótica compuesta por el propio Franco y Pablo Villa.
✂️ El laberinto de las dos versiones: De España a Francia
Uno de los aspectos históricos más fascinantes de la película es su accidentada distribución internacional, que dio lugar a dos montajes completamente distintos:
La versión española: Más corta, centrada en el erotismo sugerente (softcore) y con un enfoque marcadamente poético y melancólico.
La versión internacional (Cecilia): Para su exportación a Francia, el distribuidor añadió aproximadamente 20 minutos de metraje explícito (hardcore). Estas escenas adicionales fueron rodadas por el director Olivier Mathot sin la participación ni el consentimiento de Jess Franco.
El propio Franco renegaría años después de esta segunda versión, defendiendo que el montaje francés desvirtuaba por completo el ritmo y el propósito artístico original que él había concebido para el personaje de Cecilia.
🎭 El nacimiento de una saga y el arte del cartel
Aberraciones sexuales de una mujer casada no se quedó en una obra aislada. Su protagonista, la actriz francesa Muriel Montossé, cautivó tanto al director que el personaje de Cecilia se expandió un año después en la secuela Las orgías inconfesables de Emmanuelle (1982), consolidando a Montossé como una de las grandes musas de este periodo en la filmografía del cineasta.
Como curiosidad de la época, los coleccionistas de material cinematográfico original aún recuerdan los fotocromos de mano que se entregaban en los cines españoles en 1981: en muchos de ellos, la censura local obligó a los exhibidores a tapar partes de las fotografías manualmente con rotulador negro antes de colgarlos en las vitrinas.
Hoy en día, despojada del escándalo de su estreno, la película permanece como un documento histórico de un cineasta que desafió todas las normas de producción de su tiempo.
Autor: Don Hollywood

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