HOLLYWOOD, ARTE Y PODER SE DAN CITA EN LA INAUGURACIÓN DEL MUSEO DE GEORGE LUCAS
HOLLYWOOD, ARTE Y PODER SE DAN CITA EN LA INAUGURACIÓN DEL MUSEO DE GEORGE LUCAS
Hay noches en Los Ángeles en las que una alfombra roja deja de ser simplemente una sucesión de rostros conocidos y acaba convirtiéndose en una radiografía de la propia industria del entretenimiento. La inauguración del Lucas Museum of Narrative Art, celebrada este sábado en Exposition Park, fue precisamente una de ellas. George Lucas y Mellody Hobson reunieron alrededor de su nuevo museo a una representación extraordinariamente amplia de quienes forman parte del mundo audiovisual, artístico, empresarial y cultural estadounidense.
La relación de nombres permite entender rápidamente la dimensión del acontecimiento. Steven Spielberg, Francis Ford Coppola, Ron Howard, Christopher Nolan, Guillermo del Toro, Spike Lee, Jon Favreau, Peter Jackson y Greta Gerwig estuvieron entre los cineastas presentes. A ellos se sumaron intérpretes de diferentes generaciones como Harrison Ford, Robert De Niro, Al Pacino, Leonardo DiCaprio, Tom Cruise, Laura Dern, Emma Watson, Michael B. Jordan, Orlando Bloom, Meg Ryan o Sofía Vergara.
Hay algo especialmente significativo en esa combinación. El museo nace de la trayectoria de un cineasta, pero la reunión no estuvo protagonizada exclusivamente por directores y actores vinculados al cine de Hollywood. La presencia de artistas plásticos, ilustradores, músicos, empresarios, coleccionistas y figuras de la cultura popular encajaba perfectamente con la filosofía de la institución, dedicada a la narración visual en un sentido mucho más amplio.
Entre los asistentes también estuvieron Oprah Winfrey, Kim Kardashian, Katy Perry, Doja Cat, Queen Latifah, Pharrell Williams, Janelle Monáe y Jon Batiste. La música tuvo además una presencia directa durante la celebración, con actuaciones de Voices of Fire, Jon Batiste y los Black Eyed Peas, que pusieron el cierre a una noche concebida casi como un espectáculo en sí misma.
Otro elemento llamativo fue la presencia de figuras procedentes de ámbitos que habitualmente no coinciden en una misma gala cinematográfica. Lewis Hamilton acudió al evento, al igual que importantes personalidades empresariales y filantrópicas. Entre ellas figuraron Michael Bloomberg, Laurene Powell Jobs, David Geffen y otros nombres vinculados al mundo de los negocios y la cultura estadounidense.
Y también hubo representación política. El gobernador de California, Gavin Newsom, y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, estuvieron entre los invitados, mientras que Nancy Pelosi participó igualmente en la celebración. La presencia del ex primer ministro canadiense Justin Trudeau añadió otra dimensión internacional a una velada cuyo núcleo seguía siendo esencialmente cultural.
Precisamente esa mezcla resulta una de las características más interesantes de la inauguración. En torno a George Lucas coincidieron personas procedentes de territorios muy diferentes, pero conectadas por una idea común: la capacidad de las imágenes para construir historias y formar parte de la memoria colectiva.
Lucas lleva décadas defendiendo esa concepción a través de su propio trabajo. Su museo amplía ahora esa mirada hacia obras que van desde las pinturas y las ilustraciones hasta los cómics, la fotografía, los murales y el cine. La colección inaugural reúne más de 1.300 piezas distribuidas en más de 30 galerías y presenta trabajos de artistas tan diferentes como Vincent van Gogh, Frida Kahlo, Diego Rivera, Norman Rockwell, N. C. Wyeth, Frank Frazetta, Charles Schulz, Gordon Parks o Robert Crumb.
Por supuesto, Star Wars ocupa un lugar especial. El museo alberga los archivos de Lucas y una de sus primeras grandes exposiciones, Star Wars in Motion, se centra en diseños conceptuales, objetos y vehículos relacionados con las seis primeras películas de la saga. Allí pueden contemplarse piezas vinculadas al universo creado por Lucas, entre ellas el deslizador de Luke Skywalker y la primera construcción física de la motocicleta del general Grievous.
La presencia de Harrison Ford adquirió, en ese contexto, un significado particularmente reconocible para cualquier aficionado al cine de Lucas. Ford no acudió simplemente como una de las grandes estrellas de Hollywood, sino también como uno de los intérpretes fundamentales de la historia cinematográfica construida por el creador de Star Wars. Su aparición junto a Lucas funcionó como uno de esos encuentros capaces de condensar décadas de cine en una sola fotografía.
Algo parecido ocurre con Spielberg y Coppola. Los tres pertenecen a una generación que transformó el cine estadounidense y que mantiene además una relación histórica con Lucas. Que ambos estuvieran presentes junto a cineastas de generaciones posteriores como Nolan, Gerwig, del Toro o Favreau permite apreciar la amplitud del círculo cultural que rodea actualmente al creador de Star Wars.
El museo, además, pretende romper deliberadamente las fronteras tradicionales entre lo que suele considerarse arte "popular" y las manifestaciones artísticas tradicionalmente expuestas en grandes instituciones. Esa decisión ayuda a explicar que en la misma celebración pudieran coincidir nombres procedentes del cine, los cómics, la ilustración, la música, la televisión, la moda, el deporte y las redes sociales.
La propia arquitectura del edificio contribuyó a convertir la inauguración en un acontecimiento. Diseñado por Ma Yansong, el museo ocupa unos 300.000 pies cuadrados y forma parte de un nuevo campus cultural de Exposition Park. Sus más de 100.000 pies cuadrados de espacio expositivo se reparten entre más de treinta galerías.
La celebración estuvo a la altura de semejante escenario. Queen Latifah ejerció como maestra de ceremonias, hubo una orquesta de 27 músicos, una actuación de Voices of Fire acompañada por Jon Batiste y un espectáculo de drones sobre el edificio narrado por Oprah Winfrey y Samuel L. Jackson. El cierre musical correspondió a los Black Eyed Peas.
Al observar la lista de invitados en conjunto, queda claro que la inauguración quiso presentar el museo como algo más grande que una extensión de la obra de George Lucas. Hollywood tuvo un peso evidente, pero alrededor de él aparecieron prácticamente todos los territorios que participan hoy en la construcción de la cultura visual contemporánea.
Cineastas legendarios, estrellas de distintas generaciones, músicos, artistas, empresarios, deportistas, responsables políticos y representantes de la cultura popular compartieron espacio durante una noche excepcional para Los Ángeles. El museo abre oficialmente sus puertas al público el 22 de septiembre, pero su inauguración ya ha servido para mostrar la ambición de Lucas y Hobson: convertir la narración visual en el punto de encuentro de disciplinas que durante mucho tiempo se contemplaron por separado.
Y quizá ahí se encuentre la verdadera fotografía de aquella noche. Más que una simple reunión de celebridades, la alfombra roja del nuevo museo mostró hasta qué punto el cine de George Lucas ha terminado formando parte de un ecosistema cultural mucho más amplio. En su inauguración estuvieron representadas buena parte de las distintas maneras de contar historias que conviven en la cultura popular contemporánea.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

Hay museos mucho mas interesantes que este, y nadie les da tanto rebomborio como este de George Lucas.
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