EL DISFRAZ SECRETO DE NICOLE KIDMAN PARA BAILAR DE INCÓGNITO EN IBIZA
EL DISFRAZ SECRETO DE NICOLE KIDMAN PARA BAILAR DE INCÓGNITO EN IBIZA
Nicole Kidman tiene una curiosa estrategia para disfrutar de una de sus grandes pasiones sin convertirse en el centro de todas las miradas. La actriz australiana es una habitual de las fiestas y siente una especial predilección por las raves de Ibiza, aunque su enorme popularidad convierte cualquier noche de baile en una operación que requiere cierta planificación.
Su método incluye dos elementos tan sencillos como efectivos: unas gafas y, en ocasiones, una pequeña peluca oscura. Con ese particular disfraz consigue mezclarse entre el público y disfrutar de la música durante horas sin llamar demasiado la atención. La propia actriz explicó entre risas que recurre a estos pequeños trucos para poder bailar con tranquilidad cuando visita la isla española.
La revelación llegó durante su aparición en el programa de Jimmy Kimmel. Kidman fue quien puso Ibiza sobre la mesa al preguntarle al presentador si había estado alguna vez allí. Kimmel, sorprendido por la pregunta, quiso saber qué podía interesarle a la actriz en la isla. La respuesta fue directa: bailar.
Kidman ha reconocido en diferentes ocasiones su afición por este tipo de noches y parece haber desarrollado todo un protocolo para disfrutarlas. Su estrategia empieza incluso antes de llegar al club. La actriz procura adaptarse al ritmo de vida español y cena alrededor de las diez y media de la noche. Después llega la sobremesa y, aproximadamente a la una de la madrugada, pone rumbo a algún local.
Ese horario también le permite evitar parte del circuito más exclusivo asociado a las celebridades. En lugar de buscar establecimientos donde pueda encontrarse con otras estrellas, prefiere lugares en los que pueda confundirse entre el resto de los asistentes. Para una intérprete de su fama, conseguir cierta normalidad durante una noche de fiesta requiere algo más que ponerse unas gafas.
"Soy sigilosa", llegó a explicar la actriz al hablar de su particular manera de moverse por estos lugares. También asegura que se le da bien entrar y salir de los sitios sin ser reconocida. Cuando acude a bailar, además, suele estar acompañada por su propio grupo, algo que le proporciona una mayor sensación de seguridad mientras intenta disfrutar de la noche.
La imagen resulta curiosa teniendo en cuenta el ritmo profesional que mantiene Kidman. La actriz continúa encadenando películas, series y miniseries, con una agenda especialmente cargada. Uno de sus proyectos más recientes es Prácticamente magia 2, continuación de la película de culto que protagonizó junto a Sandra Bullock y que llegó a los cines españoles el pasado 11 de septiembre.
A ese trabajo se suman sus compromisos televisivos y nuevas producciones que mantienen a la intérprete constantemente en movimiento. Entre ellas se encuentra Discretion, cuyo rodaje comenzó hace apenas unas semanas y que supone su reencuentro profesional con Elle Fanning después de Margo tiene problemas de dinero.
La nueva serie reunirá a ambas actrices en el mundo de la abogacía. Kidman y Fanning interpretarán a dos profesionales pertenecientes a un importante bufete que terminarán enfrentadas cuando un inquietante secreto salga a la luz. El proyecto vuelve a colocar a las dos intérpretes frente a frente después de su anterior colaboración.
Entre rodaje y rodaje, Kidman encuentra tiempo para viajar y desconectar. Ibiza ocupa un lugar especial dentro de ese mapa personal de destinos, aunque comparte protagonismo con ciudades como París y Londres y lugares como Portofino, donde también puede disfrutar de algunos días de descanso.
Su relación con Ibiza, sin embargo, tiene un componente que difícilmente podría imaginarse al contemplar su habitual imagen pública. Una de las actrices más reconocibles del cine contemporáneo puede pasar varias horas en una pista de baile intentando que nadie repare en ella, escondida tras unas gafas y, si la ocasión lo requiere, bajo una discreta peluca oscura.
Quizá esa necesidad de anonimato explique también el cuidado con el que organiza esas escapadas nocturnas. Después de pasar buena parte de su vida delante de las cámaras, Kidman parece encontrar un pequeño lujo precisamente en aquello que para cualquier otra persona resulta cotidiano: salir a bailar, rodearse de desconocidos y olvidarse durante unas horas de que prácticamente todo el mundo sabe quién es.
Autor: Django il bastardi

Imagino que ser una persona publica para llevar una vida privada y pasando totalmente desapercibida en la calle, sin que te asalten para pedirte selfies, autógrafos,... debe ser difícil de llevar.
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