DAVID FINCHER PREPARA SU SALIDA DE NETFLIX TRAS MÁS DE UNA DÉCADA DE COLABORACIÓN
DAVID FINCHER PREPARA SU SALIDA DE NETFLIX TRAS MÁS DE UNA DÉCADA DE COLABORACIÓN
La relación entre David Fincher y Netflix encara su recta final. El director ha decidido no prolongar el acuerdo de exclusividad que mantiene con la plataforma, un contrato que permanecerá vigente hasta 2027 y que todavía deja abierta la posibilidad de que ambas partes desarrollen algún proyecto concreto antes de que llegue oficialmente a su fin.
La noticia pone punto y aparte a una colaboración que comenzó mucho antes de la firma de ese contrato. Fincher fue una de las figuras fundamentales en los primeros años de expansión de Netflix como gran productora de ficción televisiva. En 2013 se incorporó a House of Cards como director y productor de varios episodios, contribuyendo decisivamente a establecer la identidad de una serie que se convirtió en uno de los primeros grandes fenómenos de la plataforma.
Aquella colaboración terminó desembocando en un acuerdo de exclusividad firmado en 2020. Durante esta etapa, Fincher dirigió para Netflix dos largometrajes: Mank, su particular aproximación al Hollywood clásico y al proceso creativo que rodeó Ciudadano Kane, y El asesino, protagonizada por Michael Fassbender. A estos títulos se añadirá próximamente Las nuevas desventuras de Cliff Booth, uno de sus proyectos más esperados y también una de las grandes apuestas cinematográficas de la compañía.
La despedida llega además con varios asuntos pendientes sobre la mesa. Uno de los más comentados es Mindhunter, la serie que Fincher desarrolló junto a Netflix sobre los primeros investigadores de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI. Aunque nunca llegó a desaparecer completamente del imaginario de los espectadores, una tercera temporada lleva años sin concretarse. El futuro de la producción continúa rodeado de incertidumbre y el final del acuerdo de exclusividad introduce todavía más interrogantes sobre una eventual continuación.
Fincher también estuvo detrás de otros proyectos importantes para la plataforma. Produjo House of Cards, participó en el desarrollo de Mindhunter y ejerció como creador de Love, Death & Robots, la peculiar antología de animación que terminó convirtiéndose en una de las propuestas más singulares del catálogo de Netflix. Durante estos años también hubo proyectos que no llegaron a materializarse. Entre ellos figuraba una adaptación estadounidense de El juego del calamar que finalmente Netflix decidió no continuar.
Tampoco parece que el director tenga prisa por buscar inmediatamente otro hogar cinematográfico. Según la información que ha trascendido, Fincher podría optar por trabajar de manera independiente, escogiendo sus proyectos individualmente en lugar de comprometerse con otro contrato de exclusividad. De momento, por tanto, su próximo movimiento profesional permanece abierto.
Antes de cerrar esta etapa tendrá pendiente uno de sus trabajos más llamativos. Las nuevas desventuras de Cliff Booth recuperará al personaje interpretado por Brad Pitt en Érase una vez en... Hollywood y trasladará la historia hasta 1977, ocho años después de los acontecimientos de la película dirigida por Quentin Tarantino.
En esta nueva aventura, Cliff Booth trabaja como camarero y proyeccionista, aunque sus habilidades como solucionador de problemas siguen siendo requeridas ocasionalmente en el Hollywood de la época. Tarantino vuelve a firmar el guion, mientras que Brad Pitt encabeza un reparto en el que también figuran Elizabeth Debicki, Scott Caan, Carla Gugino, Yahya Abdul-Mateen II y Peter Weller.
El estreno tendrá además un tratamiento especial. Las nuevas desventuras de Cliff Booth llegará a las salas IMAX el 25 de noviembre, donde permanecerá durante dos semanas en exhibición exclusiva antes de incorporarse al catálogo de Netflix el 23 de diciembre.
Mientras esta película prepara su llegada, otros proyectos relacionados con Fincher y la plataforma permanecen en una situación mucho más incierta. Entre ellos se encuentran la precuela de Chinatown escrita por Robert Towne y el western Bitterroot, dos producciones que todavía no tienen un futuro definido dentro del nuevo escenario profesional del director.
El recorrido de Fincher junto a Netflix ha sido especialmente significativo dentro de la transformación de la industria audiovisual de la última década. La plataforma apostó por atraer a directores de prestigio mediante acuerdos que ofrecían grandes presupuestos y una notable libertad creativa, y Fincher fue uno de los nombres más importantes de aquella estrategia.
Ahora, con el vencimiento de su contrato cada vez más cerca, el cineasta se dispone a recuperar una fórmula más abierta. Después de años desarrollando buena parte de su actividad bajo el paraguas de Netflix, David Fincher afrontará una nueva etapa en la que cada película o serie podrá encontrar su propio camino. La primera gran incógnita será descubrir cuál de todos esos caminos decide recorrer.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

Seamos claros, cuando uno se hace director de cine es para que su obra sea vista en los cines, y luego como no en plataformas y televisiones. Así que no encuentro rara esta decisión de David Fincher.
ResponderEliminar