CONTAMINACIÓN: ALIEN INVADE LA TIERRA (1980). UNA PESADILLA DE CIENCIA FICCIÓN CON SABOR A SERIE B.

 


CONTAMINACIÓN: ALIEN INVADE LA TIERRA (1980). 

 UNA PESADILLA DE CIENCIA FICCIÓN CON SABOR A SERIE B.


REPARTO: GISELA HAHN, IAN McCULLOCH, LOUISE MARLEAU, SIEGFRIED RAUCH, MARINO MASÉ, CARLO MONNI, CARLO DE MEJO, ANGELO RAGUSA, NAT BUSH

DIRECTOR: LUIGI COZZI 

MÚSICA: GOBLIN 

PRODUCTORA: BARTHONIA FILM 

DURACIÓN: 95 min.

PAÍS: ITALIA

Un barco aparece en el puerto de Nueva York sin tripulación y con un cargamento que convierte la investigación policial en una auténtica pesadilla. Entre cajas de café viajan unos enormes huevos verdes que laten como si estuvieran vivos. Cuando alguien se acerca demasiado, la película de Luigi Cozzi deja de jugar con el misterio y entra directamente en el terreno del horror corporal más desatado. Contaminación: Alien invade la Tierra es una criatura cinematográfica muy propia de 1980: descarada, excesiva, ingenua en algunos momentos y tremendamente divertida cuando abraza sin complejos su condición de serie B.

Cozzi construye la película sobre una idea sencilla que funciona especialmente bien durante su primera mitad. Un cargamento procedente de una plantación de café sudamericana esconde unas extrañas cápsulas alienígenas capaces de liberar una sustancia mortal. El contacto con esa materia provoca explosiones internas de una violencia gráfica que todavía conserva una considerable capacidad para sorprender. Las escenas en las que los cuerpos sucumben ante las criaturas constituyen el verdadero corazón de la película y demuestran que los efectos prácticos pueden tener un encanto que el tiempo no consigue borrar.

El director italiano llegaba después de Starcrash y aquí vuelve a demostrar su fascinación por la ciencia ficción popular, aunque cambia las estrellas y las naves espaciales por almacenes, laboratorios, calles de Nueva York y escenarios tropicales. La influencia de Alien resulta evidente y forma parte de la identidad misma de la película. Cozzi toma algunos de sus elementos más reconocibles —los huevos, la criatura extraterrestre, la amenaza biológica y el terror surgido de una forma de vida desconocida— y los lleva a un territorio mucho más desinhibido.

Ian McCulloch aporta la presencia necesaria para que la historia mantenga cierta gravedad. Su personaje, el astronauta Ian Hubbard, arrastra consigo un pasado relacionado con el descubrimiento de la amenaza y termina convirtiéndose en una pieza fundamental para comprender qué está ocurriendo. Louise Marleau interpreta a la coronel Stella Holmes, encargada de enfrentarse a una situación que rápidamente supera cualquier protocolo gubernamental, mientras Marino Masé aporta al teniente Tony Aris una personalidad más terrenal y cercana.

Uno de los grandes atractivos de Contaminación es precisamente su absoluta falta de miedo al exceso. Los huevos verdes son inolvidables. Su aspecto casi absurdo contrasta con las consecuencias brutales que provocan y esa combinación genera una extraña fascinación. Cozzi entiende perfectamente que el espectador ha venido a ver monstruos, explosiones y situaciones imposibles, y tarda poco en entregarle todo el repertorio.

La música de Goblin contribuye además a crear una atmósfera particularmente inquietante. Los sonidos electrónicos y las texturas oscuras acompañan la investigación como si el peligro estuviera esperando detrás de cada esquina. La fotografía de Giuseppe Pinori tampoco busca disimular la naturaleza de producción modesta de la película, algo que termina jugando a su favor décadas después.

Cuando la historia abandona Nueva York para trasladarse hacia el origen de las criaturas, el ritmo cambia y la película adopta una estructura de aventura fantástica que desemboca en un monstruo de proporciones delirantes. El famoso alienígena cíclope es una de esas criaturas que solo pueden existir dentro de una película como esta. Su diseño y sus limitaciones técnicas forman parte inseparable de su encanto.

Contaminación: Alien invade la Tierra tampoco pretende desarrollar una mitología extraterrestre compleja ni construir personajes de una profundidad extraordinaria. Su objetivo está en otra parte: provocar, entretener y llevar al espectador por una montaña rusa de ciencia ficción, terror y monstruos imposibles. Vista con las expectativas adecuadas, funciona especialmente bien.

Su mayor virtud es la personalidad. Cozzi convierte las limitaciones presupuestarias en una oportunidad para lanzarse de cabeza al espectáculo. La película puede resultar disparatada, sus diálogos tienen momentos deliciosamente setenteros y algunas soluciones visuales provocan una sonrisa involuntaria, pero pocas veces se percibe aburrimiento.

Cuatro décadas después, Contaminación conserva ese aroma de videoclub que tantas producciones de género han perdido. Es una película imperfecta, excesiva y profundamente hija de su época, pero también una pieza de culto para quienes disfrutan de la ciencia ficción italiana más desvergonzada. Cuando esos enormes huevos verdes aparecen en pantalla, queda claro que Luigi Cozzi no estaba interesado en pedir permiso. Quería que el extraterrestre llegara a la Tierra y sembrara el caos. Y vaya si lo consiguió.

Autor: Don Hollywood


Comentarios

  1. La pelicula me recuerda al cine de ciencia-ficción de los años 50 en Hollywood, con la diferencia de que el monstruo (alíen) en cuestión esta menos acartonado. ¿Y en que se parece este film al de Ridley Scott?. Pues en nada, salvo cuando hace explosion algun pecho, pero sin salir el bichito de turno. Se deja ver.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

FALLECE LA ACTRIZ NORTEAMERICANA VICTORIA JONES A LOS 38 AÑOS.

EL "NO" DE BRAD PITT A INTERVENIR EN UNA DE LAS MEJORES PELICULAS DE LA HISTORIA.

LA DISTANTE RELACION ENTRE JULIE ANDREWS Y RICHARD HARRIS DURANTE EL RODAJE DE HAWAI.

EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

FALLECE EL ACTOR NORTEAMERICANO JAMES VAN DER BEEK A LOS 48 AÑOS.