VESTIDOS QUE CONVIRTIERON EL CINE EN LEYENDA. INSTINTO BÁSICO: EL VESTIDO BLANCO QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA MIRADA DEL CINE
VESTIDOS QUE CONVIRTIERON EL CINE EN LEYENDA.
INSTINTO BÁSICO: EL VESTIDO BLANCO QUE CAMBIÓ PARA SIEMPRE LA MIRADA DEL CINE
En la historia del cine existen vestidos que acompañan a un personaje y otros que terminan devorándolo. El minivestido blanco que Sharon Stone lució en Instinto básico pertenece, sin ninguna duda, a la segunda categoría. Paul Verhoeven convirtió una escena de interrogatorio en uno de los momentos más reconocibles de la cultura popular y, de paso, transformó a Catherine Tramell en una criatura cinematográfica imposible de olvidar.
La película, estrenada en 1992, llegó envuelta en polémica, erotismo y una calculada sensación de peligro. Pero el vestuario desempeñó un papel fundamental en la construcción de su protagonista. Diseñado por Ellen Mirojnick, aquel vestido blanco parecía, a primera vista, una elección sencilla. Precisamente ahí residía buena parte de su poder. La pureza aparente del color contrastaba con la inteligencia, la provocación y la ambigüedad moral de la escritora interpretada por Stone.
Sentada frente a un grupo de policías que intentan intimidarla, Catherine no se comporta como una sospechosa acorralada. Es ella quien domina la situación. El famoso cruce de piernas se convierte entonces en mucho más que una provocación sexual: es una demostración de poder. La mujer observada pasa a controlar a quienes la observan. El interrogatorio cambia de dueño y la cámara se convierte en cómplice de ese juego de miradas.
Sharon Stone comprendió que el vestuario no debía limitarse a vestir al personaje. Tenía que formar parte de su estrategia. El vestido blanco, las gafas de sol y la actitud fría construyen una imagen de seguridad casi blindada. Catherine Tramell sabe que todos la están mirando y utiliza esa mirada como un arma.
Instinto básico recaudó una cantidad extraordinaria para un thriller adulto y convirtió a su protagonista en una estrella internacional. Sin embargo, más allá de sus cifras y controversias, la película dejó una imagen que ya pertenece a la memoria colectiva. Pocas veces una prenda ha conseguido resumir con tanta precisión el poder, el misterio y la provocación de un personaje. Aquel vestido no fue simplemente blanco. Fue puro fuego.
Autor: Django el bastardo.
Sharon Stone comprendió que el vestuario no debía limitarse a vestir al personaje. Tenía que formar parte de su estrategia. El vestido blanco, las gafas de sol y la actitud fría construyen una imagen de seguridad casi blindada. Catherine Tramell sabe que todos la están mirando y utiliza esa mirada como un arma.
Instinto básico recaudó una cantidad extraordinaria para un thriller adulto y convirtió a su protagonista en una estrella internacional. Sin embargo, más allá de sus cifras y controversias, la película dejó una imagen que ya pertenece a la memoria colectiva. Pocas veces una prenda ha conseguido resumir con tanta precisión el poder, el misterio y la provocación de un personaje. Aquel vestido no fue simplemente blanco. Fue puro fuego.
Autor: Django el bastardo.

Comentarios
Publicar un comentario