JAMES LEW: EL MAESTRO DE LAS ARTES MARCIALES QUE CONVIRTIÓ EL CINE DE ACCIÓN EN UN ARTE
FALLECE JAMES LEW: EL MAESTRO DE LAS ARTES MARCIALES QUE CONVIRTIÓ EL CINE DE ACCIÓN EN UN ARTE
Fecha de nacimiento: 6 de septiembre de 1952, Escalon, California, Estados Unidos
Fecha de fallecimiento: 23 de agosto de 2026, Los Ángeles, California, Estados Unidos
Edad: 73 años
Causa de la muerte: No ha sido comunicada oficialmente. Su esposa confirmó que llevaba un tiempo enfrentándose a problemas de salud no especificados.
James Jene Fae Lew perteneció a esa extraordinaria generación de especialistas en artes marciales que encontraron en Hollywood un territorio donde convertir la disciplina, la velocidad y el dominio físico en una forma de expresión cinematográfica. Actor, especialista, coordinador de especialistas, coreógrafo de combates y maestro de artes marciales, desarrolló durante más de cuatro décadas una carrera particularmente vinculada al cine de acción. Para el gran público quizá nunca alcanzó la popularidad de las estrellas que se enfrentaban a él delante de las cámaras, pero su trabajo estuvo detrás de algunas de las escenas de acción más recordadas del cine estadounidense.
Nacido el 6 de septiembre de 1952 en Escalon, California, y de ascendencia china, Lew creció en el sur de Los Ángeles. Su relación con las artes marciales comenzó muy pronto. A los 14 años empezó a estudiar Tang Soo Do y Choy Li Fut, disciplinas que serían fundamentales para construir su identidad profesional. Posteriormente se formó con el maestro Douglas Wong, una figura de enorme importancia dentro de la comunidad de las artes marciales de California.
Durante su juventud no contempló las artes marciales únicamente como una actividad deportiva. El entrenamiento se convirtió progresivamente en una manera de entender el movimiento, la precisión y la disciplina. En aquellos años, el sur de California se había convertido en uno de los grandes focos estadounidenses de expansión de las artes marciales, impulsado también por la enorme influencia cultural de Bruce Lee y por el éxito de producciones televisivas y cinematográficas relacionadas con el kung fu.
Lew formó parte de aquella generación que contribuyó a trasladar las artes marciales asiáticas al lenguaje del entretenimiento estadounidense. En 1973 fue uno de los capitanes, junto a Albert Leong, del equipo de la escuela White Lotus, que obtuvo una impresionante colección de trofeos en competiciones de formas, armas y combate. Aquellas experiencias terminaron abriendo el camino hacia una profesión que combinaría sus conocimientos marciales con el mundo del espectáculo.
Su primera aproximación importante a Hollywood estuvo relacionada con la televisión. El propio Lew llegó a recordar cómo una convocatoria para la popular serie Kung Fu, protagonizada por David Carradine, supuso uno de los primeros contactos decisivos con la industria. A partir de ahí comenzó a moverse dentro de un mundo en el que sus habilidades físicas podían tener una aplicación profesional.
Durante la segunda mitad de los años setenta empezó a acumular trabajos como actor y especialista. Uno de sus primeros créditos destacados llegó con el cine de artes marciales de Hong Kong, donde participó en The Young Dragon, una experiencia que contribuyó a ampliar sus posibilidades profesionales. Aquella etapa fue importante porque Lew no quería limitarse a aparecer brevemente como luchador: pretendía comprender todos los mecanismos que intervenían en la construcción de una escena de acción.
En 1984 dio un paso decisivo al incorporarse al circuito de las grandes producciones estadounidenses. Su enorme conocimiento de las artes marciales le permitió trabajar como especialista, doble, coordinador y coreógrafo, mientras continuaba apareciendo ocasionalmente delante de la cámara.
Uno de los momentos fundamentales de su trayectoria llegó cuando John Carpenter lo escogió personalmente como coreógrafo de artes marciales para Golpe en la pequeña China (1986). La película, protagonizada por Kurt Russell, se convertiría con los años en uno de los grandes títulos de culto del cine fantástico y de acción de los años ochenta. Lew participó en la construcción de las escenas de combate, aportando a la película ese particular sentido del espectáculo físico que Carpenter necesitaba.
La colaboración con Carpenter no terminó allí. Lew también intervino en Están vivos (1988) y posteriormente en 1997: Rescate en Nueva York (1996), consolidando una relación profesional con uno de los directores estadounidenses que mejor comprendieron el potencial visual de las artes marciales dentro del cine de género.
Durante las décadas de los ochenta y los noventa su nombre comenzó a aparecer de manera habitual en producciones de acción. Trabajó en títulos como Acción Jackson, Arma letal 4, Timecop, Rush Hour y numerosas películas en las que las peleas, persecuciones y enfrentamientos físicos constituían una parte esencial del espectáculo.
Precisamente su faceta como actor le permitió dejar pequeñas pero memorables apariciones. Lew poseía una presencia física muy reconocible y una extraordinaria capacidad para transmitir agresividad y precisión sin necesidad de grandes diálogos. Era uno de esos intérpretes que podían aparecer durante unos minutos y convertir una pelea secundaria en uno de los momentos más llamativos de una película.
Uno de sus trabajos más recordados delante de las cámaras llegó con Hot Shots! Part Deux (1993), la disparatada parodia de las películas de acción protagonizada por Charlie Sheen. Lew participó en una de las escenas de combate más celebradas de la película, en la que se enfrentaba al personaje interpretado por Sheen dentro de una evidente burla de las aventuras de Rambo. Su dominio físico permitía que incluso una secuencia concebida desde la comedia conservara una auténtica espectacularidad marcial.
A lo largo de los años, Lew trabajó además con algunas de las grandes figuras del cine de acción. Su carrera estuvo vinculada, de una manera u otra, a nombres como Jean-Claude Van Damme, Jackie Chan, Steven Seagal, Dolph Lundgren, Kurt Russell y Charlie Sheen. También participó en producciones de dimensiones cada vez mayores, en las que las escenas de acción exigían una coordinación mucho más compleja.
Su trayectoria no quedó limitada al cine de artes marciales. Con el paso del tiempo fue incorporándose a superproducciones en las que la acción se mezclaba con efectos visuales y tecnología digital. Entre sus trabajos como especialista figuran películas de gran escala como Star Trek (2009), Inception (2010) y Vengadores: Endgame (2019). En todos esos proyectos aportó una experiencia acumulada durante décadas, cuando todavía muchas de las escenas que hoy se resuelven mediante efectos digitales tenían que ser ejecutadas físicamente.
Esa evolución tecnológica no significó que Lew perdiera protagonismo. Al contrario, su experiencia lo convirtió en una figura especialmente valiosa para coordinar equipos de especialistas y diseñar secuencias en las que los efectos digitales y la acción física debían funcionar conjuntamente.
Su trabajo alcanzó una de sus mayores recompensas profesionales con Luke Cage, la serie de Marvel y Netflix protagonizada por Mike Colter. Lew ejerció como coordinador de especialistas y participó en la planificación de las complejas escenas de acción de la producción.
En 2017 recibió el Premio Emmy al mejor trabajo de coordinación de especialistas en una serie dramática, miniserie o película por Marvel's Luke Cage. El galardón reconocía oficialmente algo que su extensa trayectoria ya había demostrado: que detrás de una buena escena de acción existe una labor creativa y técnica tan importante como la de cualquier otro departamento cinematográfico.
La secuencia de acción de Luke Cage exigía una planificación particularmente compleja, porque el personaje de Marvel poseía una fuerza y una resistencia extraordinarias. Lew tuvo que encontrar una manera de convertir esas características en espectáculo visual, diseñando enfrentamientos que resultaran convincentes dentro del universo fantástico de la serie.
Su reconocimiento dentro del mundo de las artes marciales también continuó creciendo. En 2024 fue incorporado al Black Belt Magazine Hall of Fame, una distinción especialmente significativa para alguien cuya carrera había comenzado precisamente en los gimnasios y escuelas de artes marciales del sur de California.
A lo largo de su vida profesional, James Lew acumuló una enorme cantidad de créditos. Su trayectoria combinó interpretaciones, dobles de acción, coordinación de especialistas, coreografía de combates y trabajos relacionados con la segunda unidad. Esa diversidad explica por qué resulta difícil encasillarlo únicamente como actor o especialista.
En realidad, Lew pertenecía a una tradición cinematográfica en la que ambas profesiones estaban profundamente relacionadas. Para él, saber luchar no era suficiente. Había que saber dónde colocar una cámara, cómo ejecutar un movimiento para que pudiera ser fotografiado, cómo proteger a un intérprete, cómo calcular una caída y, sobre todo, cómo convertir una pelea en una escena dramática.
Su conocimiento de las artes marciales le permitió comprender que una buena secuencia de acción debía tener ritmo y personalidad. Cada golpe debía contar algo, cada desplazamiento debía estar pensado para la cámara y cada enfrentamiento debía contribuir a la historia. Esa visión explica que fuera requerido tanto en producciones modestas como en grandes franquicias de Hollywood.
En su vida personal, Lew estuvo casado con la actriz Pamela Gidley entre 2005 y 2008. Posteriormente contrajo matrimonio con Jordanna Alex Potter en 2014. También fue padrastro del actor Ryan Potter, conocido especialmente por interpretar a Gar Logan, también conocido como Beast Boy, en la serie Titans.
A pesar de haber trabajado durante décadas en Hollywood, Lew conservó una relación especialmente estrecha con la comunidad de las artes marciales. Muchos de sus compañeros lo recordaban tanto por su profesionalidad como por su carácter. Su amigo Simon Rhee, con quien compartió una amistad de casi medio siglo, destacó precisamente su personalidad positiva y su extraordinaria actitud hacia el trabajo.
La noticia de su fallecimiento se conoció el 24 de agosto de 2026. Su esposa confirmó que James Lew había muerto el día anterior, 23 de agosto, en Los Ángeles, a los 73 años. La familia no hizo pública la causa concreta de la muerte. Sí trascendió que llevaba tiempo enfrentándose a problemas de salud, pero hasta el momento no se ha especificado qué enfermedad o complicación provocó finalmente su fallecimiento.
La despedida de Jordanna Potter estuvo cargada de referencias personales y afectuosas a la vida de su marido. En su mensaje evocó la imagen de Lew caminando por la playa con Dudley, reencontrándose simbólicamente con su padre y volviendo a combatir junto a Bruce Lee. Más allá de la dimensión sentimental del homenaje, aquellas palabras resumían perfectamente el universo al que Lew había dedicado su vida: la familia, la amistad y las artes marciales.
James Lew murió sin abandonar prácticamente nunca el mundo que había elegido siendo adolescente. Su último periodo profesional demuestra hasta qué punto continuaba activo. Incluso después de haber superado los setenta años seguía relacionado con proyectos cinematográficos y televisivos, manteniendo una presencia constante dentro de una industria que había cambiado radicalmente desde sus comienzos.
Su carrera deja además un legado difícil de medir únicamente por el número de películas y series en las que participó. Buena parte de su trabajo permaneció deliberadamente invisible. Cuando una escena de acción funciona perfectamente, el espectador rara vez piensa en quienes han diseñado cada movimiento, ensayado cada caída, calculado cada golpe y protegido a los intérpretes. Lew perteneció durante décadas a ese grupo de profesionales que trabajan en la sombra para que la acción parezca espontánea.
Pero también dejó una huella visible. Su rostro aparece en numerosas producciones y algunas de sus intervenciones como actor son especialmente recordadas por los aficionados al cine de acción. En paralelo, su labor como coordinador y especialista contribuyó a dar forma a secuencias pertenecientes a películas que forman parte de la cultura popular contemporánea.
Desde Golpe en la pequeña China hasta Luke Cage, pasando por Hot Shots! Part Deux, Timecop, Rush Hour, Arma letal 4, Star Trek, Inception y Vengadores: Endgame, James Lew atravesó varias generaciones del cine de acción. Conoció el Hollywood de los grandes especialistas físicos y también el de las superproducciones dominadas por los efectos digitales.
Su figura representa, por tanto, una parte esencial de la historia del cine de acción estadounidense: aquella que conecta las artes marciales tradicionales con el espectáculo cinematográfico moderno. No necesitó convertirse en una estrella para dejar una marca profunda. Su verdadera especialidad consistió en conseguir que otros actores parecieran más fuertes, más rápidos y más peligrosos cuando se enfrentaban a él.
James Lew se marcha a los 73 años después de una vida dedicada al movimiento, al combate y al cine. El Emmy de Luke Cage, su ingreso en el Salón de la Fama de Black Belt, sus colaboraciones con John Carpenter y su participación en algunas de las grandes producciones de acción de las últimas décadas forman parte de un legado que continuará siendo visible cada vez que una de aquellas escenas vuelva a proyectarse en una pantalla.
Autor: Django il bastardi






sesinos de reemplazo, Hot shots 2, Timecop, El guerrero americano 5 y Golpe en la pequeña China, son las peliculas en que lo he visto. D.E.P. 🙏🙏🙏
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