¡CHARRO!: EL WESTERN CON EL QUE ELVIS PRESLEY QUISO ROMPER CON SU IMAGEN
¡CHARRO!: EL WESTERN CON EL QUE ELVIS PRESLEY QUISO ROMPER CON SU IMAGEN
A finales de los años sesenta, Elvis Presley buscaba algo más que canciones, romances ligeros y comedias musicales diseñadas para explotar su enorme popularidad. El cantante quería demostrar que también podía desenvolverse en terrenos dramáticos y ponerse delante de una cámara sin necesidad de recurrir constantemente a su faceta musical. ¡Charro!, estrenada en 1969 y dirigida por Charles Marquis Warren, fue uno de los intentos más claros de llevar esa transformación a la pantalla.
La película tiene además una curiosa conexión con Clint Eastwood. El protagonista había sido pensado inicialmente para el actor que acababa de convertirse en una de las grandes figuras del western gracias a la trilogía de Sergio Leone formada por Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. Eastwood, sin embargo, decidió rechazar el proyecto. Después de aquellos trabajos, su carrera comenzaba a tomar una dirección muy concreta y buscaba personajes y películas capaces de mantener la intensidad y la tensión que habían convertido al Hombre sin Nombre en un icono.
El papel terminó entonces en manos de Elvis, que aceptó interpretar a Jess Wade, un hombre con un pasado turbulento que conoce demasiado bien los métodos de una peligrosa banda de forajidos. Wade había formado parte de ella, pero ha decidido cambiar de vida. Su antiguo grupo, dirigido por el temible Vince Hackett, mantiene aterrorizada a una pequeña localidad mexicana y convierte el robo y la intimidación en su forma habitual de subsistencia.
Cuando la banda vuelve a poner al pueblo contra las cuerdas, Jess se encuentra en una situación complicada. Conoce a sus antiguos compañeros, sabe cómo actúan y comprende perfectamente cuáles son sus puntos débiles. Su pasado, precisamente aquello de lo que intenta escapar, se convierte en su principal arma para enfrentarse a ellos.
Elvis se tomó el personaje con una seriedad poco habitual dentro de su filmografía. ¡Charro! prácticamente elimina su faceta de cantante durante el metraje: Presley no interpreta ninguna canción dentro de la historia y únicamente su voz aparece vinculada al tema de los créditos. Para una parte de sus seguidores, acostumbrados a encontrar números musicales en sus películas, aquella decisión resultó desconcertante y probablemente perjudicó las expectativas comerciales de la producción.
El propio Presley tampoco quedó plenamente satisfecho con el proyecto. Su intención era alejarse de las producciones musicales que consideraba demasiado rutinarias y conseguir un papel dramático de mayor entidad. Sin embargo, cuando recibió el guion descubrió que había sufrido importantes modificaciones respecto a la versión que había conocido inicialmente. Su contrato, además, le obligaba a cumplir con el rodaje, de modo que terminó poniéndose delante de las cámaras pese a su decepción.
El reparto reunió junto a Presley a Ina Balin, Victor French, Barbara Werle, Solomon Sturges, Lynn Kellogg, Paul Brinegar, Harry Landers, James Sikking y Tony Young, entre otros intérpretes habituales del cine y la televisión estadounidense.
Visualmente, la película intenta aprovechar los códigos del western clásico mientras introduce a un protagonista marcado por la culpa y por el deseo de redimirse. Ese componente dramático permite a Presley trabajar una faceta interpretativa que pocas veces tuvo ocasión de explorar con tanta libertad.
Y existe una peculiaridad que convierte a ¡Charro! en una pieza especialmente singular dentro de la carrera del artista: fue la primera y única película en la que Elvis Presley apareció con barba. Un detalle aparentemente menor que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más recordadas de una película que, pese a no alcanzar el reconocimiento esperado, representa uno de los momentos en los que el Rey intentó demostrar que detrás de la estrella musical también podía existir un actor dispuesto a asumir riesgos.
Autor: Django il bastardi

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