‘¡BEHEMOTH!’ REÚNE A NUEVE GRANDES COMPOSITORES PARA CREAR UNA BANDA SONORA ÚNICA EN HOLLYWOOD
‘¡BEHEMOTH!’ REÚNE A NUEVE GRANDES COMPOSITORES PARA CREAR UNA BANDA SONORA ÚNICA EN HOLLYWOOD
Pocas películas pueden presumir de haber reunido a nueve compositores de primera línea para construir su identidad musical. ‘¡Behemoth!’, el nuevo proyecto de Tony Gilroy para Searchlight Pictures, ha convertido precisamente esa circunstancia en uno de sus elementos más singulares. Michael Abels, Emily Bear, Lukas Frank, Michael Giacchino, James Newton Howard, Henry Jackman, Nami Melumad, Brandon Roberts y Alan Silvestri forman el llamado Behemoth! Collective, un equipo creado expresamente para afrontar las particulares exigencias de la película.
La razón de semejante concentración de talento se encuentra en el propio argumento. Gilroy ha planteado un drama ambientado en el mundo de los compositores cinematográficos y en la maquinaria creativa que se pone en marcha cada vez que Hollywood necesita convertir una historia en música. Pedro Pascal interpreta a un músico perteneciente a una familia marcada por varias generaciones dedicadas a la música que regresa a Los Ángeles y termina entrando de lleno en ese universo profesional.
El director y guionista ha definido la película como una historia sobre la música de cine, una declaración que adquiere todo su sentido al descubrir cómo se ha construido su apartado sonoro. La producción necesitaba crear composiciones destinadas a las películas ficticias que aparecen dentro de la propia película. Esas obras imaginarias pertenecen a géneros diferentes y, por tanto, requieren lenguajes musicales completamente distintos: desde grandes producciones de acción hasta propuestas independientes mucho más contenidas.
El experimento va todavía más lejos. Parte de esa música pertenece al mundo de los propios personajes, de manera que se escucha como música diegética y forma parte de las situaciones que viven. Posteriormente, determinadas ideas musicales evolucionan y adquieren una función narrativa dentro de la propia película de Gilroy. El resultado convierte la banda sonora en una pieza esencial de la narración y no simplemente en un acompañamiento colocado sobre las imágenes.
Para conseguirlo, Gilroy ha reunido a perfiles muy diferentes. Michael Abels, reconocido por su trabajo en el cine contemporáneo de género, y Nami Melumad representan una generación especialmente interesada en ampliar las posibilidades expresivas de la música cinematográfica. Frente a ellos aparecen figuras con una trayectoria monumental dentro del cine comercial, como Alan Silvestri, Michael Giacchino y James Newton Howard.
La elección también tiene un componente de confianza personal. Gilroy ya ha trabajado anteriormente con varios de estos nombres. James Newton Howard puso música a tres de sus películas, ‘Michael Clayton’, ‘Duplicity’ y ‘El legado de Bourne’, mientras Michael Giacchino participó en ‘Rogue One: Una historia de Star Wars’. Brandon Roberts, por su parte, colaboró con Gilroy en la segunda temporada de ‘Andor’, consolidando una relación profesional que ahora vuelve a trasladarse a un proyecto cinematográfico de características muy diferentes.
El Behemoth! Collective incorpora además a compositores como Emily Bear, Lukas Frank y Henry Jackman, ampliando todavía más el abanico de estilos y sensibilidades reunidos alrededor de la película.
La curiosidad que rodea a ‘¡Behemoth!’ no reside únicamente en contemplar a nueve nombres de semejante calibre trabajando alrededor de una misma producción. Lo verdaderamente interesante será comprobar cómo una película dedicada precisamente al oficio de crear música para el cine utiliza a esos compositores como parte de su propia narración. Gilroy parece haber convertido el proceso creativo en uno de los protagonistas de la historia.
En una época en la que muchas bandas sonoras nacen dentro de procesos cada vez más industrializados, ‘¡Behemoth!’ propone una mirada hacia el interior de ese trabajo y convierte la composición musical en materia dramática. La película de Gilroy tendrá así un desafío particular: conseguir que el espectador no solo escuche su música, sino que comprenda todo lo que puede esconder una melodía antes de llegar a los títulos de crédito.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

Si que he visto peliculas que tenían dos o tres compositores, pero nueve en pocas ocasiones, puede que Fantasía de Disney, pero no eran compositores de bandas sonoras.
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