ATMÓSFERA CERO: SEAN CONNERY EN UN WESTERN PERDIDO EN JÚPITER
ATMÓSFERA CERO: SEAN CONNERY EN UN WESTERN PERDIDO EN JÚPITER
Peter Hyams encontró en Atmósfera cero una de esas combinaciones que sobre el papel parecen imposibles y que, llevadas al cine con personalidad, terminan adquiriendo una identidad propia. Estrenada en 1981, esta producción británica traslada las reglas del wéstern clásico hasta una colonia minera situada en una de las lunas de Júpiter, donde un policía solitario debe enfrentarse a una trama de corrupción, violencia y muerte.
Sean Connery encarna al agente O’Niel, enviado hasta ese remoto asentamiento espacial para investigar el fallecimiento de tres trabajadores. La investigación pronto deja claro que aquellas muertes esconden algo mucho más peligroso. Mientras intenta reconstruir lo sucedido, O’Niel descubre que determinadas personas están dispuestas a cualquier cosa para impedir que la verdad salga a la luz. Su permanencia en la colonia comienza entonces a convertirse en una cuestión de supervivencia.
Hyams aprovecha el aislamiento del escenario para construir una atmósfera opresiva. Los corredores metálicos, las instalaciones industriales y la inmensidad del espacio funcionan como una extensión del propio conflicto. La película conserva el pulso de una historia fronteriza, con un protagonista que llega a un territorio dominado por intereses económicos y descubre que las autoridades locales prefieren mirar hacia otro lado.
El reparto reúne a un magnífico grupo de intérpretes alrededor de Connery: Peter Boyle, Frances Sternhagen, James Sikking, Kika Markham, Clarke Peters y Steven Berkoff, entre otros. Sternhagen, especialmente, consiguió hacerse con el Premio Saturn a la mejor actriz de reparto por su trabajo en la película. La cinta también obtuvo nominaciones en los Saturn, los Oscar y los Premios Hugo, reconocimiento que confirma la huella que dejó dentro de la ciencia ficción de comienzos de los años ochenta.
Para Sean Connery, Atmósfera cero llegó durante una etapa especialmente interesante de su carrera. El actor británico ya había construido una leyenda como James Bond y continuaba ampliando su registro con personajes alejados del espía que le convirtió en una estrella mundial. Años después llegarían títulos tan recordados como El nombre de la rosa, Los intocables de Eliot Ness o Indiana Jones y la última cruzada, demostrando una versatilidad que le permitió desenvolverse con naturalidad en géneros muy diferentes.
Peter Hyams, por su parte, desarrolló buena parte de su carrera alrededor de la ciencia ficción, el thriller y el cine de acción. Antes y después de Atmósfera cero dirigiría películas como 2010: Odisea dos, Apunta, dispara... y corre, Muerte súbita, El fin de los días o The Relic. Su interés por los espacios cerrados, las amenazas constantes y los personajes enfrentados a situaciones límite encuentra aquí uno de sus ejemplos más personales.
Con el paso del tiempo, Atmósfera cero ha conservado el atractivo de una película que supo mirar hacia el futuro sin desprenderse de las raíces del cine clásico. Un policía, una colonia aislada, trabajadores sometidos a intereses poderosos y un hombre dispuesto a llegar hasta el final para descubrir qué ocurre. Solo que esta vez la frontera se encuentra a millones de kilómetros de la Tierra.
Autor: Djangoilbastardi

La obra maestra de Peter Hyams, un western espacial, claramente influenciado por el clásico del western, Solo ante el peligro.
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