ALTER EGO (2026). UNA COMEDIA NEGRA SOBRE LA OBSESIÓN DE SER ALGUIEN MEJOR
EL OJO CRITICO
ALTER EGO (2026).
UNA COMEDIA NEGRA SOBRE LA OBSESIÓN DE SER ALGUIEN MEJOR
REPARTO: LAURENT LAFITTE, BLANCHE GARDIN, OLGA KURYLENKO, MARC FRAIZE, ZABOU BREITMAN, BERTRAND GONCALVES
DIRECTOR: NICOLAS CHARLET, BRUNO LAVAINE
MÚSICA: NICOLAS ERRERA
PRODUCTORA: ATELIER DE PRODUCTION
DURACIÓN: 100 min.
PAÍS: FRANCIA
Una mirada al espejo puede convertirse en una experiencia bastante incómoda cuando la persona que aparece al otro lado parece tener todo aquello que uno siempre ha deseado. “Alter Ego”, dirigida por Nicolas Charlet y Bruno Lavaine, parte de una idea tan sencilla como venenosa: Alex, un hombre de cuarenta años con una existencia tranquila y rutinaria, descubre que sus nuevos vecinos tienen un detalle extraordinario. El marido es idéntico a él. Absolutamente idéntico. Solo existe una diferencia que, para desgracia de Alex, resulta bastante difícil de ignorar: su doble tiene pelo. Y además parece ser más carismático, brillante, seguro y exitoso.A partir de semejante descubrimiento, la película se mete de lleno en la cabeza de un hombre que empieza a contemplar su propia vida con otros ojos. El problema ya no está en el vecino. Está en todo aquello que Alex empieza a imaginar cuando lo observa. Cada gesto, cada conversación, cada pequeño triunfo del recién llegado se convierte en una comparación que lo va consumiendo poco a poco. La paranoia crece y la comedia adquiere una tonalidad cada vez más amarga, incómoda y surrealista.
Laurent Lafitte tiene aquí un auténtico festín interpretativo. El actor encarna a Alex y a su doble, y esa duplicidad permite que la película construya buena parte de su humor alrededor de un personaje enfrentado físicamente a una versión aparentemente mejorada de sí mismo. La situación podría haberse quedado en una simple sucesión de gags, pero Charlet y Lavaine encuentran bastante más jugo en la premisa: debajo de las situaciones absurdas aparece una reflexión mordaz sobre la inseguridad, la frustración y esa tendencia tan humana a medir nuestra vida con la de quienes tenemos cerca.
Blanche Gardin aporta una energía perfectamente compatible con ese universo de humor seco y personajes ligeramente desquiciados. Y Olga Kurylenko, como Tatiana Chambon, completa un reparto en el que cada presencia contribuye a alimentar la extrañeza de una historia que va desplazándose progresivamente hacia terrenos más disparatados.
Uno de los mayores aciertos de “Alter Ego” está precisamente en su capacidad para mantener un pie en la comedia y otro en una especie de pesadilla cotidiana. Alex no necesita enfrentarse a monstruos ni a conspiraciones para perder el control. Le basta con tener delante a alguien que parece haber recibido de la vida todas las cartas que él considera que le faltaron. El pelo, por supuesto, acaba adquiriendo una importancia casi ridícula y al mismo tiempo tremendamente simbólica.
La película juega con la dualidad, pero también con la identidad. ¿Cuánto de nuestra personalidad depende de cómo creemos que nos ven los demás? ¿Qué ocurre cuando aparece alguien que parece demostrar que podríamos haber sido otra persona? Las preguntas están ahí, aunque nunca se imponen sobre el espectáculo cómico. La historia prefiere deslizarse hacia el absurdo y dejar que el espectador descubra poco a poco la oscuridad que se esconde detrás de determinadas situaciones aparentemente inocentes.
Con sus 104 minutos, “Alter Ego” sabe además contener la propuesta y evitar que el juego del doble termine agotándose demasiado pronto. La puesta en escena mantiene una cierta frialdad que beneficia a la historia: cuanto más normal parece el mundo que rodea a Alex, más extrañas resultan las reacciones que provoca su obsesión.
Olga Kurylenko se integra con naturalidad en ese universo de humor francés, alejado de los papeles de acción que tantas veces han marcado su trayectoria internacional. Su presencia añade elegancia a una película que trabaja con personajes deliberadamente imperfectos y situaciones que pueden pasar de lo cotidiano a lo delirante en cuestión de segundos.
“Alter Ego” es, en definitiva, una comedia negra con bastante mala leche y una premisa especialmente fértil. Se ríe de la necesidad de gustar, de triunfar y de demostrar que nuestra existencia merece la pena. Lo hace utilizando un recurso tan elemental como un vecino idéntico, pero consigue convertir ese encuentro en una batalla psicológica contra uno mismo.
Porque quizá lo verdaderamente inquietante de encontrar a tu doble no sea descubrir que existe alguien igual que tú. Lo verdaderamente peligroso es comprobar que ese alguien parece haber conseguido exactamente la vida que tú querías.
Autor: Don Hollywood


Una comedia negra que pocas risas consigue, pero que tiene alguna que otra que si esta bien, no obstante el film no emociona, y se hace cansino, hasta la parte final que cuando se hace mas interesante tiene un cierre abrupto.
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