ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS (2010). EL ESPLENDOR VISUAL DE UN SUEÑO IMPERFECTO

 


EL CINE DE LOS AÑOS 10 DEL SIGLO XXI

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS (2010) 

EL ESPLENDOR VISUAL DE UN SUEÑO IMPERFECTO

REPARTO: MIA WASIKOWSKA, JOHNNY DEPP, HELENA BONHAM CARTER, ANNE HATHAWAY, CRISPIN GLOVER, MARTON CSOKAS, MATT LUCAS, TIM PIGOTT SMITH, LINDSAY DUNCAN, GERALDINE JAMES, FRANCES DE LA TOUR, JEMMA POWELL

DIRECTOR: TIM BURTON 

MÚSICA: DANNY ELFMAN 

PRODUCTORA: WALT DISNEY COMPANY 

DURACIÓN: 109 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS

Adentrarse en Alicia en el país de las maravillas supone cruzar el umbral hacia un universo donde la lógica deja de existir y la imaginación dicta sus propias reglas. Tim Burton toma el inmortal relato de Lewis Carroll y, en lugar de adaptarlo de manera convencional, construye una secuela espiritual que imagina a una Alicia ya adulta regresando al mundo que había olvidado. Esa decisión convierte la película en un viaje sobre la identidad, el crecimiento personal y la necesidad de recuperar aquello que el tiempo parecía haber enterrado.

Desde sus primeros minutos queda claro que Burton juega en un terreno que conoce perfectamente. Bosques retorcidos, castillos imposibles, criaturas extravagantes y cielos teñidos por colores irreales conforman un espectáculo visual de enorme riqueza. Cada escenario parece diseñado para despertar la curiosidad del espectador, como si cada rincón escondiera una nueva maravilla. La dirección artística alcanza un nivel extraordinario, mezclando escenarios reales con un despliegue digital que, para su época, resultó deslumbrante.

Mia Wasikowska ofrece una Alicia diferente a la que tradicionalmente se ha imaginado. Su interpretación transmite serenidad y determinación, alejándose del personaje ingenuo para convertirse en una joven que debe decidir el rumbo de su propia vida. Esa evolución dota a la protagonista de una dimensión más contemporánea, aunque en algunos momentos el guion sacrifica parte del misterio original en favor de un relato más cercano al viaje del héroe clásico.

Johnny Depp vuelve a convertirse en el centro de todas las miradas gracias a un Sombrerero Loco tan excéntrico como melancólico. El actor combina humor, fragilidad y una energía imprevisible que encaja perfectamente con el tono fantástico de la película. Su personaje es mucho más que un simple alivio cómico; representa la locura entendida como una forma distinta de contemplar el mundo. A su alrededor brillan Helena Bonham Carter como una descomunal Reina Roja, desatada en cada aparición, y Anne Hathaway interpretando una Reina Blanca de movimientos delicados y casi etéreos, cuya aparente dulzura esconde una personalidad igualmente singular.

Uno de los mayores logros de la película reside en el diseño de sus criaturas digitales. El Gato de Cheshire conserva esa sonrisa inquietante que desafía cualquier lógica, la Liebre de Marzo aporta un punto de caos permanente y la Oruga Azul mantiene intacto su aire filosófico. Todos ellos enriquecen un universo fantástico que nunca deja de sorprender visualmente.

Sin embargo, la película también pone de manifiesto algunas de las limitaciones del cine de Burton durante esa etapa de su carrera. La necesidad de construir una aventura épica termina domesticando parte del espíritu absurdo que convertía la obra de Carroll en una experiencia única. El relato sustituye los juegos lingüísticos, las paradojas y el sinsentido por una estructura mucho más convencional basada en profecías, batallas y destinos predeterminados. El resultado funciona como entretenimiento, pero pierde buena parte de la naturaleza caótica e imprevisible que definía al material original.

La banda sonora de Danny Elfman acompaña cada secuencia con la majestuosidad habitual de sus colaboraciones con Burton. Sus composiciones envuelven las imágenes con una mezcla de magia, misterio y emoción que potencia la sensación de estar recorriendo un mundo suspendido entre los sueños y la realidad.

También resulta evidente que el uso intensivo del 3D, muy de moda en aquellos años tras el fenómeno de Avatar, condiciona parte de la puesta en escena. Numerosos planos parecen concebidos para impresionar visualmente más que para reforzar la narración. Aun así, el despliegue técnico mantiene una notable capacidad para fascinar y convierte el conjunto en una experiencia visual de primer nivel.

Alicia en el país de las maravillas no representa la versión definitiva del universo creado por Lewis Carroll, ni alcanza el equilibrio entre fantasía y poesía que muchos esperaban de Tim Burton. Pero sí constituye un espectáculo de enorme personalidad, poblado por personajes inolvidables, imágenes deslumbrantes y una imaginación que desborda la pantalla en cada secuencia. Es una película que invita a dejar atrás la lógica durante un par de horas para recordar que crecer no debería significar renunciar a la capacidad de asombrarse ante lo imposible. Aunque el corazón del cuento original lata con menos fuerza de la deseada, su envoltorio visual sigue siendo una celebración de la fantasía que continúa cautivando por la fuerza de su imaginación desbordante.

Autor: Don Hollywood



Comentarios

Entradas populares de este blog

FALLECE LA ACTRIZ NORTEAMERICANA VICTORIA JONES A LOS 38 AÑOS.

EL "NO" DE BRAD PITT A INTERVENIR EN UNA DE LAS MEJORES PELICULAS DE LA HISTORIA.

LA DISTANTE RELACION ENTRE JULIE ANDREWS Y RICHARD HARRIS DURANTE EL RODAJE DE HAWAI.

EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

FALLECE EL ACTOR NORTEAMERICANO JAMES VAN DER BEEK A LOS 48 AÑOS.