ADRIEN BRODY Y SEAN PENN SE SUMERGEN EN EL MISTERIO DEL NORD STREAM CON ‘SNAKE ISLAND’
ADRIEN BRODY Y SEAN PENN SE SUMERGEN EN EL MISTERIO DEL NORD STREAM CON ‘SNAKE ISLAND’
El sabotaje de los gasoductos Nord Stream vuelve a convertirse en material cinematográfico. El suceso que estremeció a Europa en septiembre de 2022, cuando varias explosiones dañaron las infraestructuras submarinas del mar Báltico, centrará la nueva película de Doug Liman, un thriller político titulado Snake Island que reúne a dos pesos pesados de la interpretación: Adrien Brody y Sean Penn.
El rodaje ya está en marcha en Croacia y está previsto que se prolongue hasta finales de septiembre. La producción parte de uno de los episodios más controvertidos de la reciente historia europea, un acontecimiento cuya investigación ha generado distintas hipótesis y que continúa rodeado de preguntas sobre quién organizó y ejecutó la operación.
Liman ha planteado la historia alrededor de un grupo de buceadores ucranianos que recibe el encargo de llevar a cabo una misión clandestina bajo el agua. La película se situará en los meses anteriores a la invasión rusa a gran escala de Ucrania y utilizará aquella operación como punto de partida para construir un relato de espionaje, acción y tensión política.
El reparto aporta además una interesante conexión con la trayectoria anterior del director. Brody, ganador del Oscar por El pianista y protagonista de The Brutalist, volverá a trabajar junto a Liman después de que ambos coincidieran en Fair Game. Sean Penn, ganador de dos premios de la Academia, también participó en aquella película de 2010, presentada en el Festival de Cannes. Ahora los dos actores vuelven a encontrarse bajo las órdenes del realizador, aunque en un escenario mucho más próximo al cine de operaciones encubiertas y conspiraciones internacionales.
La actualidad ha contribuido a aumentar el interés alrededor del proyecto. Las pesquisas sobre el Nord Stream han seguido avanzando y recientemente fiscales alemanes acusaron formalmente a un antiguo oficial del ejército ucraniano por su presunta relación con el sabotaje. Las investigaciones también han puesto el foco sobre otras personas que podrían haber intervenido en la operación. Ese contexto proporciona a Snake Island un punto de partida especialmente delicado.
Liman conoce bien el territorio del thriller político y las historias basadas en acontecimientos reales. En esta ocasión, además, dispone de un escenario submarino, una misión secreta y un acontecimiento histórico todavía cargado de incertidumbre. La combinación puede llevar la película hacia un cine de suspense de gran tensión física, con los personajes atrapados entre las exigencias de una operación aparentemente imposible y las consecuencias que puede provocar su fracaso.
Por el momento, Snake Island no tiene un gran estudio estadounidense vinculado a su producción. La presencia de Brody y Penn, el regreso de ambos junto a Liman y la naturaleza de la historia convierten, sin embargo, el proyecto en uno de los títulos que habrá que seguir de cerca. El misterio que rodea al Nord Stream todavía está lejos de haber encontrado una respuesta definitiva, y el cine ya prepara su propia interpretación de aquel episodio que cambió el paisaje geopolítico europeo.
Autor: Jordi Quesada Galdeano

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