ABBOTT AND COSTELLO IN THE FOREIGN LEGION. Abbott y Costello en la Legión: Entre la Arena, los Músculos y la Mala Suerte
ABBOTT AND COSTELLO IN THE FOREIGN LEGION. Abbott y Costello en la Legión: Entre la Arena, los Músculos y la Mala Suerte
Hay algo reconfortante en ver a Bud Abbott y Lou Costello meterse en problemas. No importa si es en una casa encantada o en el desierto del Sahara; la fórmula del "listo" y el "torpe" es un bálsamo de nostalgia. En 1950, tras una década de dominar la taquilla, el dúo estrenó Abbott and Costello in the Foreign Legion, una cinta que, vista hoy, esconde tras sus risas una historia de superación física y reconciliaciones profesionales.
Un viaje accidentado a Argelia (vía California)
La trama es puro vodevil: Bud Jones (Abbott) y Lou Hotchkiss (Costello) son dos promotores de lucha libre que viajan a Argelia persiguiendo a su estrella, Abdullah. Como era de esperar en sus guiones, un malentendido los acaba alistando en la Legión Extranjera Francesa. Allí, entre sargentos implacables y espejismos en el desierto, el dúo despliega su mejor repertorio de slapstick.
Aunque la pantalla nos transporta al norte de África, la magia del cine hizo que Argelia estuviera, en realidad, a la vuelta de la esquina. Universal Pictures aprovechó los áridos paisajes de California para recrear las dunas saharianas, demostrando que para hacer reír no se necesitan grandes expediciones, sino un buen timing cómico.
El drama detrás de las risas
Lo que pocos espectadores sabían mientras comían palomitas en el estreno es que la película estuvo a punto de no rodarse. La producción se retrasó meses debido a una grave crisis de salud de Lou Costello, quien tuvo que ser operado de urgencia por una vesícula biliar gangrenosa. La tensión llegó al punto de que el estudio, con la frialdad propia de los magnates de la época, llegó a suspenderles el sueldo al dudar de la gravedad de Lou.
Sin embargo, este bache sirvió para algo positivo: la pareja, que venía de una etapa de tensiones personales, aprovechó este rodaje para reconciliarse con su histórico agente, Eddie Sherman, y cerrar filas frente a la adversidad. Costello, además, demostró su compromiso físico al empeñarse en rodar él mismo las escenas de lucha libre, lo que le costó un esguince de hombro y varios tendones estirados. ¡Eso es amor al arte!
Curiosidades de colección
Para los amantes del dato curioso, la película nos dejó perlas inolvidables:
Un reparto ecléctico: Desde la elegancia de Patricia Medina como espía, hasta la imponente presencia de Tor Johnson (el eterno icono de Ed Wood).
El sabor local: En los países hispanohablantes, la película ganó una segunda vida gracias al doblaje mexicano del estudio CINSA. La voz de Miguel Ángel Sanromán dándole vida a Costello se convirtió en la identidad sonora del cómico para toda una generación.
Crossovers imposibles: Se rumorea que Universal intentó meter un cameo de Harvey (el conejo invisible), pero la autora de la obra original dijo "no". Nos quedamos con las ganas de ver a Lou hablando con un conejo gigante en pleno desierto.
Un legado de arena y gloria
Abbott and Costello in the Foreign Legion no solo consolidó su éxito en los años 50 antes de que el dúo diera el salto definitivo a la televisión, sino que demostró que su humor era universal. Ya sea lidiando con un esqueleto en un espejismo o intentando sobrevivir a una dieta de "manzanas árabes" (que no eran más que cebollas), Bud y Lou nos recordaron que, ante la adversidad, lo mejor es tener a un amigo cerca... aunque ese amigo sea el que te metió en el lío en primer lugar.
Autor: Don Hollywood

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