VILLANOS DE CINE. HENRY BRANDON
VILLANOS DE CINE.
HENRY BRANDON
Fecha de nacimiento: 8 de junio de 1912
Fecha de fallecimiento: 15 de febrero de 1990
Causa de la muerte: Cáncer (según las informaciones difundidas tras su fallecimiento).
Henry Brandon fue uno de esos actores cuya presencia resultaba imposible de olvidar. Dotado de una mirada penetrante, una voz firme y una extraordinaria capacidad para transformarse físicamente, construyó una carrera de más de cinco décadas interpretando a villanos, líderes históricos, militares, nobles, jefes indígenas y personajes exóticos procedentes de los más diversos rincones del mundo. Aunque rara vez ocupó el papel protagonista, se convirtió en uno de los actores de carácter más reconocibles y respetados del cine clásico estadounidense.
Nació como Heinrich von Kleinbach el 8 de junio de 1912 en Berlín, cuando la ciudad todavía formaba parte del Imperio Alemán. Procedía de una familia acomodada y pasó sus primeros años en Europa antes de emigrar a Estados Unidos siendo todavía un niño. El traslado estuvo motivado por los cambios políticos y económicos que siguieron a la Primera Guerra Mundial, y acabaría marcando profundamente su futuro.
Una vez instalado en Estados Unidos, se adaptó rápidamente a la vida norteamericana y desarrolló un temprano interés por las artes escénicas. Durante su juventud estudió interpretación y comenzó a trabajar en compañías teatrales, destacando por una versatilidad poco habitual. Su físico anguloso y su facilidad para modificar acentos y caracterizaciones llamaron pronto la atención de productores y directores.
Su llegada a Hollywood se produjo durante la década de 1930, una época en la que los grandes estudios buscaban constantemente actores capaces de interpretar personajes de distintas nacionalidades. Brandon encajó perfectamente en ese perfil. Gracias a sus rasgos marcados y a su habilidad para desaparecer tras el maquillaje, podía convertirse en árabe, indígena, europeo, asiático o latino con una credibilidad que los estudios consideraban extraordinaria para la época.
El papel que cambió definitivamente su carrera llegó en 1939 con La diligencia, el célebre western dirigido por John Ford. En la película interpretó al jefe apache Gerónimo, a pesar de tener apenas veintisiete años. Su caracterización fue tan convincente que muchos espectadores creyeron que realmente pertenecía a una tribu nativa americana. Aunque su participación era relativamente breve, la película se convirtió en un clásico absoluto del género y situó a Brandon en el mapa de Hollywood.
A partir de entonces desarrolló una intensa carrera como secundario de lujo. Durante las décadas de 1940 y 1950 apareció en numerosos westerns, aventuras históricas y dramas bélicos. Su capacidad para interpretar antagonistas sofisticados le convirtió en una elección habitual para personajes autoritarios, conspiradores o figuras de gran poder. Era uno de esos intérpretes que lograban elevar una escena simplemente con su presencia.
Entre sus trabajos más recordados figura su interpretación del capitán Karl Ehrhardt en El hombre que mató a Liberty Valance, otra obra maestra de John Ford estrenada en 1962. Allí compartió pantalla con gigantes como John Wayne y James Stewart, demostrando nuevamente su habilidad para destacar incluso rodeado de estrellas de primer nivel.
Otro de sus papeles más populares llegó gracias a la televisión. Brandon interpretó al villano Barnaby en varios episodios de la legendaria serie infantil The Adventures of Superman protagonizada por George Reeves. Su trabajo en la pequeña pantalla amplió enormemente su popularidad entre nuevas generaciones de espectadores.
A lo largo de su carrera acumuló más de un centenar de apariciones entre cine y televisión. Participó en producciones tan variadas como El cisne negro, El capitán de Castilla, La túnica sagrada, Los diez mandamientos, The Rifleman, Rawhide, Bonanza, Gunsmoke, Daniel Boone, El gran combate y numerosas series del oeste que dominaron la televisión estadounidense durante los años cincuenta y sesenta.
Una de las características más llamativas de su trayectoria fue la enorme diversidad de personajes que interpretó. En una época en la que Hollywood recurría con frecuencia a actores versátiles para encarnar personajes de distintas etnias y nacionalidades, Brandon fue uno de los máximos exponentes de esta práctica. Pudo dar vida a jefes indígenas, príncipes orientales, aristócratas europeos, militares alemanes, gobernantes medievales y aventureros de todo tipo.
Fuera de las cámaras era conocido por su inteligencia, su cultura y su gran profesionalidad. Los directores apreciaban especialmente su disciplina y su capacidad para preparar personajes complejos con escaso tiempo de ensayo. Aunque nunca alcanzó el estatus de superestrella, fue considerado durante décadas uno de los actores de reparto más fiables de Hollywood.
Durante los años setenta redujo progresivamente su actividad, aunque continuó apareciendo esporádicamente en cine y televisión. Su legado ya estaba plenamente consolidado gracias a una filmografía extraordinariamente extensa y diversa. Las nuevas generaciones siguieron descubriendo su trabajo a través de las reposiciones televisivas y de la permanente popularidad de clásicos como La diligencia.
Henry Brandon falleció el 15 de febrero de 1990 a los 77 años de edad. Con su muerte desapareció uno de los grandes especialistas del cine clásico estadounidense, un intérprete capaz de transformarse en cualquier personaje y de dotar de fuerza y credibilidad a cada aparición. Su nombre quizá no figure entre los más famosos de la historia de Hollywood, pero su contribución al cine norteamericano permanece viva en decenas de películas y series que continúan siendo disfrutadas por espectadores de todo el mundo.





Su papel mas recordado era el del jefe indio Cicatriz en Centauros del desierto, luego digamos que el papel tuvo una extensión no oficial en Dos cabalgan juntos ambs de John Ford. Vera Cruz, Juana de Arco, La princesa de Samarkanda, El triunfo de Bufalo Bill, Bandido, Las aventuras de Simbad, y entre los papeles amables pero de tipo duro, estaría Asalto al fuerte Clark.
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