ORSON WELLES Y SU GRAN HISTORIA DE AMOR CON ESPAÑA: LOS ESCENARIOS QUE CONVIRTIÓ EN CINE

 


ORSON WELLES Y SU GRAN HISTORIA DE AMOR CON ESPAÑA: LOS ESCENARIOS QUE CONVIRTIÓ EN CINE

Pocos cineastas extranjeros establecieron un vínculo tan profundo con España como Orson Welles. El creador de Ciudadano Kane encontró en el país mucho más que un plató de rodaje: descubrió una tierra que lo fascinó por su historia, sus paisajes y su carácter. Aquella relación, nacida cuando apenas tenía 17 años durante un viaje a Sevilla, marcaría el resto de su vida hasta el punto de convertir España en uno de sus refugios creativos y personales.

Entre todos los lugares que recorrió, hubo uno que ocupó un rincón privilegiado en su corazón: Ávila. En una entrevista concedida a un periodista francés confesó que era la ciudad española donde habría elegido vivir. La describía como un lugar duro y casi místico: "Está en el centro de España. El clima es horrible, muy cálido en verano, muy frío en invierno. Es un lugar extraño y trágico. No sé por qué siento algo muy especial". Aquellas palabras resumían la intensa conexión que sentía con una ciudad cuya atmósfera parecía encajar perfectamente con su universo cinematográfico.

Su pasión por España fue tan profunda que, tras su fallecimiento, sus cenizas fueron depositadas en Ronda, la ciudad malagueña con la que también mantuvo una estrecha relación. Sin embargo, fue en Castilla y León donde dejó una de las huellas más visibles de su legado como director.

A partir de la década de los cincuenta regresó una y otra vez a esta comunidad para rodar algunas de sus obras más personales. Allí filmó escenas de Mr. Arkadin (1955), Campanadas a medianoche (1965), Una historia inmortal (1968) y el inacabado Don Quijote de Orson Welles, estrenado póstumamente en 1992 gracias al montaje realizado por su amigo Jesús Franco.

La producción más ambiciosa de toda su carrera fue, sin duda, Campanadas a medianoche. Para sacarla adelante tuvo que implicarse en otros proyectos como actor y guionista con el fin de conseguir la financiación necesaria. El esfuerzo mereció la pena y Castilla y León se convirtió en el gran escenario donde recreó la Inglaterra medieval de la Guerra de los Cien Años.

La imponente muralla de Ávila aportó la solemnidad que buscaba para varias secuencias, mientras que el Alcázar de Segovia y las calles empedradas de Pedraza se transformaron, por arte de la puesta en escena, en una convincente recreación del Londres medieval. La capacidad de Welles para convertir monumentos españoles en escenarios de otras épocas y países volvió a demostrar su extraordinario talento visual.

La provincia de Soria también desempeñó un papel esencial en aquella película. El monasterio de Santa María de Huerta, la fachada románica de la iglesia de Santo Domingo y el histórico municipio de Calatañazor sirvieron como decorados naturales para reforzar el tono épico y sombrío de la narración.

El realizador regresaría posteriormente a Pedraza para rodar Una historia inmortal, adaptación del relato de la escritora danesa Isak Dinesen, confirmando que encontraba en la arquitectura castellana una belleza austera que armonizaba con su forma de entender el cine.

En Mr. Arkadin volvió a aprovechar algunos de los monumentos más emblemáticos de la comunidad. El Alcázar de Segovia se convirtió en la residencia del misterioso magnate protagonista, mientras que el Colegio de San Gregorio de Valladolid, actual Museo Nacional de Escultura, acogió una espectacular escena de baile de máscaras en la que participaron cerca de doscientos figurantes.

También Salamanca tuvo un lugar destacado en el universo de Welles. Su inacabado Don Quijote, un proyecto al que dedicó más de una década de rodaje, dejó imágenes de enorme valor documental de la Catedral Nueva, las torres de la Clerecía y el Convento de San Esteban, integrando algunos de los perfiles más reconocibles de la ciudad en su particular visión de la obra de Cervantes.

En total, seis largometrajes llevaron al cineasta estadounidense a rodar en España, cuatro de ellos utilizando algunos de los enclaves monumentales más representativos de Castilla y León. No fue una elección casual. Welles encontraba en aquellos castillos, monasterios, murallas y ciudades históricas una combinación de sobriedad, grandeza y dramatismo difícil de hallar en otros lugares del mundo. Esa personalidad arquitectónica y emocional terminó convirtiéndose en un personaje más de sus películas y consolidó una relación artística que trascendió el cine para convertirse en una auténtica historia de amor con España.


Comentarios

  1. Campanadas a medianoche esta rodada en parte en la localidad de Cardona, concretamente en su castillo, hoy parador nacional.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

FALLECE LA ACTRIZ NORTEAMERICANA VICTORIA JONES A LOS 38 AÑOS.

EL "NO" DE BRAD PITT A INTERVENIR EN UNA DE LAS MEJORES PELICULAS DE LA HISTORIA.

LA DISTANTE RELACION ENTRE JULIE ANDREWS Y RICHARD HARRIS DURANTE EL RODAJE DE HAWAI.

EL TRIANGULO AMOROSO QUE REVIVE NATALIE PORTMAN 20 AÑOS DESPUÉS.

FALLECE EL ACTOR NORTEAMERICANO JAMES VAN DER BEEK A LOS 48 AÑOS.