MAS ALLÁ DE LA ESCOBA: LA VERDADERA HISTORIA DE LA BRUJA MALA DEL OESTE.
MAS ALLÁ DE LA ESCOBA: LA VERDADERA HISTORIA DE LA BRUJA MALA DEL OESTE.
En el cine, la Bruja Mala del Oeste es sinónimo del clásico de 1939, El mago de Oz. Interpretada magistralmente por la actriz Margaret Hamilton, esta icónica villana dejó una huella imborrable en la historia del séptimo arte. Su emblemático color verde y su risa escalofriante redefinieron el arquetipo de la bruja en la cultura popular.
En 1939, cuando la Metro-Goldwyn-Mayer llevó la obra de L. Frank Baum a la gran pantalla, no imaginaba que estaba creando a la pesadilla oficial de varias generaciones de cinéfilos. Curiosamente, la versión literaria original era bastante distinta: en el clásico de 1900, la bruja no tenía la piel verde, sino que era una anciana con un solo ojo.
El color que nació del Technicolor
Fue el equipo de producción el que decidió pintar de verde a la villana para que su figura destacara en la entonces novedosa tecnología del Technicolor, contrastando fuertemente con el amarillo del camino de ladrillos y los zapatos rojos de Dorothy.
El rostro detrás de la máscara
La encargada de enfundarse el puntiagudo sombrero fue Margaret Hamilton, una actriz de carácter y ex-maestra de kindergarten. Aunque hoy es venerada como una de las mejores villanas de la historia, Hamilton aceptó el papel con cierta reticencia, ya que al principio pensó que le ofrecerían el rol de Glinda. Su interpretación fue tan intensa y lograda que, en la vida real, los niños le temían profundamente. Muy preocupada por el impacto psicológico que su personaje ejercía sobre los más pequeños, la actriz dedicó parte de su vida a explicarles que todo era pura magia del cine, llegando a aparecer en el programa infantil de la televisión estadounidense Mister Rogers' Neighborhood para demostrar su verdadera naturaleza bondadosa.
El trágico rodaje de 1939
El rodaje de El mago de Oz fue un desafío físico y peligroso para la actriz, marcado por el infame accidente durante la escena en la que la bruja desaparece en una columna de humo y fuego. Un fallo técnico hizo que el fuego se descontrolara, provocando quemaduras de segundo y tercer grado en el rostro y las manos de Hamilton. Además, el maquillaje a base de cobre que le aplicaban era altamente tóxico, lo que obligó a la actriz a llevar una estricta dieta líquida durante semanas para evitar ingerir los polvos nocivos.
Su legado en el siglo XXI
El personaje trascendió su rol de villana absoluta en el clásico de 1939 para convertirse en una figura con matices mucho más complejos. El fenómeno literario Wicked, concebido por Gregory Maguire y convertido en un legendario musical de Broadway y adaptación cinematográfica, le otorgó un nombre propio: Elphaba. Gracias a esto, la sociedad ha reescrito su historia, entendiendo a esta bruja no como un ser malvado por naturaleza, sino como una incomprendida víctima de los prejuicios y de la corrupción del poder.
A casi 90 años de su estreno, la Malvada Bruja del Oeste sigue siendo una pieza fundamental de la historia del cine, recordándonos que incluso los monstruos más terroríficos esconden historias que merecen ser contadas.
Autor: Django il bastardi

Este fue el papel de la carrera de Margaret Hamilton, una actriz de carácter, siempre en papeles de reparto.
ResponderEliminar