EL PAPEL QUE KEVIN COSTNER RECHAZÓ Y DEL QUE SIEMPRE SE ARREPINTIÓ
EL PAPEL QUE KEVIN COSTNER RECHAZÓ Y DEL QUE SIEMPRE SE ARREPINTIÓ
Pocas decisiones pesan tanto en la carrera de un actor como aquellas películas que deja escapar. Kevin Costner, uno de los grandes nombres del cine estadounidense, ha visto cómo algunos proyectos que rechazó terminaron convirtiéndose en clásicos. Entre ellos figuran títulos tan populares como Kill Bill o Air Force One, aunque existe uno que, con el paso de los años, ha reconocido que le hubiera gustado aceptar por encima de todos: Platoon.
Cuando Oliver Stone preparaba su desgarrador retrato de la guerra de Vietnam, tenía claro que quería contar con Costner para dar vida al temible sargento Barnes. Finalmente, el personaje recayó en Tom Berenger, cuya interpretación acabaría siendo una de las más recordadas del cine bélico de los años ochenta. La película, estrenada en 1986, no solo fue un éxito de crítica y público, sino que terminó consolidándose como una referencia imprescindible dentro del género.
La negativa de Costner, sin embargo, no estuvo motivada por cuestiones profesionales ni por problemas de calendario, como ocurrió con otros proyectos. Su decisión respondía a una razón mucho más personal. El actor siempre ha explicado que le costaba aceptar historias que presentaban a los veteranos de Vietnam como hombres incapaces de rehacer sus vidas tras el conflicto. Su hermano había servido en aquella guerra y regresó a casa para construir una existencia completamente normal: formó una familia, completó sus estudios universitarios y dejó atrás la experiencia militar sin quedar definido por ella.
Esa vivencia familiar hizo que Costner sintiera cierto rechazo hacia un enfoque que, a su juicio, podía resultar injusto con muchos excombatientes. Aun así, cuando finalmente vio la película de Stone, reconoció que se encontraba ante una obra honesta y poderosa. Nunca ocultó que había cambiado de opinión y llegó a admitir que rechazar aquel papel fue una de las decisiones de las que más se arrepintió a lo largo de su carrera, aunque insistía en que, en aquel momento, actuó siguiendo lo que le dictaba su conciencia.
Paradójicamente, años después interpretaría a un veterano marcado psicológicamente por la guerra en La guerra, compartiendo protagonismo con un joven Elijah Wood. Aquella película le permitió explorar precisamente el tipo de personaje que había evitado interpretar tiempo atrás, cerrando en cierto modo un círculo dentro de su trayectoria.
También acabaría colaborando con Oliver Stone, aunque en un contexto muy diferente. El director confió en él para protagonizar JFK: Caso abierto, una interpretación que figura entre las mejores de la carrera de Costner. El papel había sido ofrecido inicialmente a Harrison Ford, pero el actor decidió no aceptarlo al considerar que suponía un reto excesivamente complejo. Stone recordó años después que Costner asumió el desafío sin dudarlo, convencido de que podía sostener el peso de una película tan ambiciosa.
La historia demuestra que incluso las grandes estrellas acumulan oportunidades perdidas. Algunas pasan inadvertidas, pero otras, como Platoon, permanecen para siempre como ese proyecto que pudo cambiar una carrera y que su protagonista, con el tiempo, habría deseado no dejar escapar.

Yo la verdad, en ese papel del Sargento Barnes no veo a Kevin Costner, y mucho menos en aquella época, cuando se le lanzó como un moderno Gary Cooper.
ResponderEliminar