MUERE LA ACTRIZ ARGENTINA CHUNCHUNA VILLAFAÑE A LOS 92 AÑOS.

MUERE LA ACTRIZ ARGENTINA CHUNCHUNA VILLAFAÑE A LOS 92 AÑOS.

Fecha de nacimiento: 9 de abril de 1934 (algunas fuentes biográficas señalaron durante años 1940, pero en sus últimos años ella misma y diversas publicaciones argentinas confirmaron 1934 como fecha más probable)
Fecha de fallecimiento: 4 de junio de 2026
Causa de la muerte: No se ha informado públicamente una causa concreta de su fallecimiento. Murió a los 92 años, según confirmó su hija, la cantante y actriz Juana Molina.

La historia de Chunchuna Villafañe ocupa un lugar singular dentro de la cultura argentina. Fue modelo, actriz, arquitecta, activista social y una de las grandes figuras femeninas de la segunda mitad del siglo XX en su país. Dueña de una belleza extraordinaria y de una personalidad difícil de encasillar, supo trascender el mundo de la moda para convertirse en una intérprete respetada y en una voz comprometida con la realidad política y social de Argentina.

Nacida en Buenos Aires bajo el nombre de Elba Villafañe, creció en una familia con profundas raíces en la historia argentina. Su bisabuelo fue el político Benjamín Villafañe, gobernador de Jujuy, mientras que otros miembros de su familia destacaron en ámbitos artísticos y culturales. La profesión militar de su padre hizo que durante su infancia viviera en distintos puntos del país antes de establecerse definitivamente en Buenos Aires.


Desde joven mostró inquietudes intelectuales que la alejaban de los estereotipos asociados a la belleza. Estudió Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires y ejerció la profesión mientras buscaba formas de contribuir al sostenimiento económico familiar. Fue precisamente esa necesidad la que la llevó al modelaje, una actividad que terminaría transformándola en uno de los rostros más famosos de Argentina durante las décadas de 1960 y 1970.

Su impacto en la publicidad fue extraordinario. Protagonizó cientos de campañas gráficas y televisivas y se convirtió en un auténtico fenómeno popular. Su imagen elegante, sofisticada y moderna rompió moldes en una época en la que la publicidad argentina comenzaba a adquirir una dimensión masiva. Junto a otras figuras de la época, redefinió el concepto de modelo profesional y participó en la creación de la Asociación de Modelos Argentinos, contribuyendo a dignificar una profesión que entonces carecía de reconocimiento laboral.

Sin embargo, Chunchuna nunca se sintió cómoda siendo únicamente un icono de belleza. Su interés por la política y las cuestiones sociales la llevó a involucrarse activamente en iniciativas solidarias. Durante los años setenta colaboró con el sacerdote Carlos Mugica en la Villa 31 de Buenos Aires, trabajando con comunidades vulnerables y utilizando su popularidad para ayudar a quienes tenían dificultades para acceder a servicios básicos.


Su identificación con el peronismo también marcó profundamente su trayectoria. Formó parte del histórico vuelo que acompañó el regreso de Juan Domingo Perón a Argentina en 1972 y mantuvo siempre una actitud comprometida con la realidad política de su país. Esa militancia tuvo consecuencias durante la dictadura militar instaurada en 1976. Junto al cineasta Fernando "Pino" Solanas, entonces su compañero sentimental, recibió amenazas que la obligaron a abandonar Argentina y comenzar un largo exilio en Europa, primero en Madrid y posteriormente en París.

Su regreso coincidió con la recuperación de la democracia argentina y con una nueva etapa profesional. Tras formarse como actriz con maestros como Agustín Alezzo, encontró en la interpretación un espacio en el que desplegar una sensibilidad que iba mucho más allá de su imagen pública. Aunque había participado anteriormente en cine, su consagración definitiva llegó con La historia oficial (1985), la obra maestra de Luis Puenzo que se convirtió en la primera película argentina en ganar el Óscar a la mejor película de habla no inglesa. En ella interpretó a Ana, amiga del personaje de Norma Aleandro, en una actuación que permanece entre las más recordadas del cine argentino contemporáneo. Su trabajo le valió reconocimientos internacionales, entre ellos el premio a la mejor actriz de reparto en el Festival Internacional de Cine de Chicago.

A partir de entonces desarrolló una sólida carrera interpretativa. Participó en películas como Un guapo del 900, Nunca estuve en Viena, Vidas privadas, Extraño y numerosas producciones televisivas. También mantuvo una presencia constante en los escenarios teatrales, donde trabajó bajo la dirección de destacados creadores argentinos.

En el ámbito personal, estuvo casada con el cantante Horacio Molina, con quien tuvo dos hijas: Inés Molina y la posteriormente célebre cantante, actriz y compositora Juana Molina. Más adelante compartió parte de su vida con Fernando Solanas y posteriormente con el galerista Adolfo "Chango" Lavarello.

Con el paso de los años eligió una existencia más tranquila y alejada de la exposición mediática. Se refugió en su casa de Vicente López, un espacio diseñado y transformado por ella misma, donde cultivó su pasión por la arquitectura, la decoración, la jardinería, la lectura y la conversación. Quienes la conocieron destacan su curiosidad intelectual, su independencia de criterio y su rechazo a los convencionalismos.

La muerte de Chunchuna Villafañe en junio de 2026 cerró la trayectoria de una mujer que fue mucho más que una celebridad. Representó una forma de entender la libertad personal, la belleza sin artificios y el compromiso con las propias convicciones. Modelo de referencia, actriz admirada, arquitecta de formación y figura cultural indispensable, deja tras de sí una huella profunda en la historia artística y social de Argentina.



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