LA PELICULA SOBRE LA GUERRA CIVIL QUE FRANCO TARDO DÉCADAS EN DEJAR ENTRAR EN ESPAÑA.

 LA PELICULA SOBRE LA GUERRA CIVIL QUE FRANCO TARDO DÉCADAS EN DEJAR ENTRAR EN ESPAÑA.


Durante décadas, pocas películas estuvieron tan marcadas por la censura franquista como Por quién doblan las campanas. Resultaba especialmente llamativo porque no se trataba de una producción marginal ni de cine político clandestino. Era una gran superproducción de Hollywood basada en la célebre novela de Ernest Hemingway y protagonizada nada menos que por Gary Cooper e Ingrid Bergman. Precisamente por eso se convirtió en algo tan peligroso para el régimen.

La película narraba la historia de un brigadista estadounidense que combate junto al bando republicano durante la Guerra Civil Española. Solo esa premisa bastaba para convertirla en material prohibido. El franquismo no podía permitir una visión heroica o humanizada de los republicanos procedente además de Hollywood, la mayor fábrica de imágenes del mundo.

El filme se estrenó en 1943 en Estados Unidos y rápidamente adquirió enorme prestigio internacional. Mientras tanto, en España permanecía vetado. Hubo que esperar hasta 1978, ya muerto Franco y en plena Transición, para que pudiera verse oficialmente en las salas españolas. Más de tres décadas de prohibición para una película que, fuera del país, ya formaba parte de la historia del cine clásico.

La preocupación de la censura no era únicamente política. También existía miedo al impacto emocional que podían provocar estrellas tan queridas y admiradas como Gary Cooper o Ingrid Bergman interpretando personajes vinculados a la causa republicana. El cine tenía un enorme poder simbólico y el régimen lo sabía perfectamente.

En otras películas la solución fue más sencilla y casi grotesca. Tanto en Casablanca como en Las nieves del Kilimanjaro aparecían alusiones a personajes que habían combatido en España junto a los republicanos. Para evitar problemas, los censores simplemente alteraron el doblaje español y eliminaron cualquier referencia incómoda. Así, la manipulación convertía el pasado político de los personajes en algo difuso o directamente inexistente.

El caso de Por quién doblan las campanas era mucho más complicado. Toda la película estaba construida alrededor del conflicto español y no había forma de disimularlo sin destruir completamente la historia. Por eso optaron por el silencio absoluto: prohibirla.

Cuando finalmente llegó a las pantallas españolas en democracia, la película ya arrastraba un aura casi legendaria. No era solo una adaptación de Hemingway ni un clásico romántico ambientado en la guerra. También era el símbolo de una época en la que incluso la memoria cinematográfica de la Guerra Civil debía permanecer enterrada.



Comentarios

  1. A mi la pelicula me decepciono, ya que había sentido hablar mucho de ella. No es que sea mala, pero me decepciono.

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