JURASSIC WORLD: DOMINION Y EL RÉCORD QUE NADIE ESPERABA
Durante años, hablar del presupuesto de una superproducción de Hollywood ha sido un ejercicio lleno de matices. Las cifras oficiales suelen ofrecer una imagen incompleta de la realidad, ya sea porque no incluyen determinados gastos o porque determinados costes terminan diluyéndose entre incentivos fiscales, campañas promocionales y otras partidas difíciles de rastrear. Sin embargo, de vez en cuando aparecen documentos que permiten conocer lo que realmente costó levantar una película.
Eso es precisamente lo que acaba de suceder con Jurassic World: Dominion. La tercera entrega de la trilogía iniciada por Colin Trevorrow no solo fue uno de los grandes éxitos comerciales de 2022, sino que ahora ha pasado a la historia por un motivo muy distinto: se ha convertido en la película más cara jamás producida.
Según la información revelada a través de documentación fiscal presentada en Reino Unido, donde tuvo lugar buena parte del rodaje, la aventura jurásica alcanzó un coste total cercano a los 658 millones de dólares. Una cifra descomunal que deja muy atrás los aproximadamente 265 millones que se manejaban de forma oficial durante su estreno.
El principal responsable de semejante incremento fue un factor que marcó a toda la industria cinematográfica: la pandemia de COVID-19. La producción se desarrolló en uno de los momentos más complejos para el cine moderno, obligando a adoptar medidas extraordinarias para mantener el rodaje en marcha. El reparto y gran parte del equipo técnico permanecieron durante meses aislados en una especie de burbuja sanitaria instalada cerca de los estudios Pinewood, alojándose en el exclusivo hotel Langley. Mantener aquella infraestructura durante tanto tiempo disparó los costes hasta niveles nunca vistos.
La noticia obliga también a reconsiderar el enorme éxito comercial que logró la película. En su momento, superar los 1.000 millones de dólares en taquilla mundial fue interpretado como una victoria incontestable para Universal Pictures. Sin embargo, conocer ahora el coste real de la producción cambia parcialmente la perspectiva. El resultado siguió siendo positivo, pero la distancia entre inversión y beneficios fue mucho menos espectacular de lo que parecía entonces.
Pese a las críticas tibias y a la sensación de desgaste que algunos espectadores percibieron en la saga, el rendimiento económico fue suficiente para garantizar la continuidad de la franquicia. La prueba llegó con Jurassic World: El renacer, estrenada el pasado verano y capaz de recaudar 869 millones de dólares en todo el mundo. Un resultado que ha impulsado el desarrollo de una nueva entrega.
Con este nuevo dato, Jurassic World: Dominion arrebata además un récord que llevaba más de una década en manos de otra gran franquicia. Hasta ahora, el título de película más cara de la historia correspondía a Star Wars: El despertar de la Fuerza, cuya producción rondó los 447 millones de dólares. Tras ella aparecen otros gigantes de la industria como Avatar, con unos 425 millones; Piratas del Caribe: En mareas misteriosas, con 379 millones; y Vengadores: Endgame, que alcanzó los 356 millones.
Una clasificación que demuestra hasta qué punto el cine de gran espectáculo ha ido elevando sus apuestas económicas. Aunque en este caso, más que una ambición artística desmedida, fue una circunstancia excepcional la que terminó convirtiendo a Jurassic World: Dominion en la producción más costosa que Hollywood haya visto jamás.

Comentarios
Publicar un comentario