JANE FONDA ALZA LA VOZ EN DEFENSA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
La preocupación por el futuro de la libertad de expresión en Estados Unidos reunió este fin de semana a numerosas figuras de la cultura, el cine y la música en Nueva York. En el centro de la velada estuvo Jane Fonda, que aprovechó el concierto benéfico “Rise Up, Sing Out: A Concert for the First Amendment” para lanzar un contundente mensaje contra lo que considera una creciente amenaza a uno de los pilares fundamentales de la democracia estadounidense.
La actriz y activista, que en los últimos meses ha impulsado la reactivación del histórico Comité para la Primera Enmienda, defendió la necesidad de una respuesta colectiva ante los intentos de limitar la libre expresión de ideas y opiniones. Según afirmó, el momento actual exige una implicación activa tanto de la ciudadanía como de los sectores culturales y artísticos.
Durante su intervención, Fonda denunció que numerosos creadores están viendo restringida su capacidad para expresarse libremente. Señaló como ejemplos el cierre de instituciones culturales, la retirada de ayudas públicas destinadas a museos y organizaciones artísticas, así como la censura de determinados libros y la salida de profesionales de los medios de comunicación por motivos ideológicos.
Sin embargo, sus críticas no se dirigieron únicamente hacia las instituciones gubernamentales. La intérprete también lamentó la actitud de parte del mundo empresarial, al que acusó de no enfrentarse a estas dinámicas por temor a las consecuencias. En su opinión, la falta de firmeza de algunas grandes corporaciones está contribuyendo a que estas situaciones continúen produciéndose.
Fonda insistió en que la defensa de los derechos constitucionales no debería convertirse en una batalla partidista. Ante los asistentes, subrayó que la cuestión va mucho más allá de las diferencias entre demócratas y republicanos, y apeló a la necesidad de encontrar puntos de encuentro en torno a principios básicos compartidos. Para la actriz, proteger la libertad de expresión es una responsabilidad común que afecta por igual a quienes comparten nuestras ideas y a quienes mantienen posiciones completamente opuestas.
Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó cuando pidió una movilización amplia, pacífica y creativa para preservar las libertades fundamentales. Según explicó, el objetivo del renovado Comité para la Primera Enmienda es precisamente fomentar esa unidad y evitar que el miedo o la autocensura condicionen el trabajo de artistas, periodistas y creadores.
La organización tiene profundas raíces en la historia de Hollywood. Fue fundada en 1947 como respuesta al clima de persecución ideológica que marcó los años del macartismo y contó entonces con figuras tan destacadas como Henry Fonda, Humphrey Bogart, Lauren Bacall y Danny Kaye. Casi ocho décadas después, Jane Fonda ha decidido recuperar ese legado convencida de que la situación actual requiere una nueva defensa de los derechos constitucionales.
La gala reunió a destacadas personalidades del entretenimiento, entre ellas Julia Roberts, Robert De Niro, Tessa Thompson, Ayo Edebiri, Bette Midler, Lily Gladstone y Patti Smith. Más allá de las actuaciones y los discursos, el evento se convirtió en una llamada de atención sobre el papel que la cultura puede desempeñar cuando considera que determinadas libertades se encuentran en riesgo.
Para Jane Fonda, el mensaje es claro: cuando se cuestiona el derecho de una persona a expresarse libremente, toda la sociedad tiene algo que perder.

Vuelve a sus orígenes en los años 60 como activista política, cosa que le provoco no pocos disgustos con el patriarca de la familia Fonda.
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