EL OJO CRITICO.
UNDERTONE (2025)
REPARTO: NINA KIRI, KRISTEN HOLDEN-RIED, MICHELLE DUQUET, KEANA BASTIDAS, SARAH BEAUDIN, SELED CALDERON, ADAM DiMARCO, JEFF YUNG
DIRECTOR: IAN TUASON
MÚSICA: DILLON BALDASSERO, SHANIKA LEWIS-WADELL
PRODUCTORA: A24
DURACIÓN: 94 min.
PAÍS: CANADA
El silencio puede ser un arma mucho más devastadora que cualquier monstruo escondido en la oscuridad. Undertone (2025), debut en el largometraje del director Ian Tuason, entiende perfectamente esta premisa y construye una experiencia de terror que se introduce bajo la piel del espectador con una paciencia inquietante. En una época dominada por los sobresaltos mecánicos y los excesos visuales, esta producción canadiense apuesta por algo mucho más arriesgado: convertir el sonido en el auténtico protagonista del horror.La historia sigue a Evy, una presentadora de pódcast especializada en fenómenos paranormales que regresa al hogar familiar para cuidar de su madre enferma. Lo que comienza como una situación dolorosa y profundamente humana se transforma poco a poco en una pesadilla psicológica cuando una serie de grabaciones de audio llegan a sus manos. Cada una de ellas parece contener algo imposible de explicar, una presencia que habita entre ruidos, interferencias y susurros apenas perceptibles. La película convierte esas escuchas en un descenso progresivo hacia la paranoia.
Lo más admirable de Undertone es su confianza absoluta en la imaginación del espectador. Ian Tuason evita mostrar demasiado y permite que sea nuestra mente la que complete los vacíos. Cada sonido fuera de campo, cada respiración distorsionada y cada silencio repentino adquieren una fuerza aterradora precisamente porque no vienen acompañados de una imagen que los explique. La película parece preguntarnos constantemente qué es más inquietante: lo que vemos o aquello que creemos escuchar.
Nina Kiri sostiene prácticamente todo el peso dramático de la narración y lo hace con una interpretación sobresaliente. Su personaje atraviesa un proceso de desgaste emocional que resulta creíble en cada escena. El miedo no aparece de golpe; se infiltra lentamente en su mirada, en sus gestos y en la creciente sensación de aislamiento que domina la película. El espectador termina atrapado junto a ella en una casa donde cada rincón parece esconder una amenaza invisible.
Visualmente, la propuesta es sobria, incluso austera, pero esa sencillez juega a su favor. La puesta en escena nunca distrae de lo esencial: la atmósfera. La casa se convierte en un personaje más, un espacio cargado de recuerdos, enfermedad y muerte, donde la realidad parece descomponerse poco a poco. La cámara observa con calma, permitiendo que la tensión se acumule hasta hacerse insoportable.
No todos los espectadores conectarán con su ritmo deliberadamente pausado. Algunos pueden encontrar frustrante la ausencia de respuestas inmediatas o la decisión de priorizar la sugerencia sobre la acción. Sin embargo, quienes entren en su juego descubrirán una de las propuestas de terror más singulares de los últimos años. De hecho, buena parte de las reacciones de los aficionados al género coinciden en destacar precisamente su capacidad para generar inquietud a través del diseño sonoro y una sensación constante de desasosiego.
Cuando llegan los créditos finales, Undertone deja una sensación extraña, como si todavía quedara algo resonando en algún lugar de la habitación. No es una película que busque asustar durante noventa minutos para ser olvidada al salir del cine. Su objetivo es mucho más ambicioso: permanecer en la memoria del espectador, convertir cualquier ruido nocturno en motivo de sospecha y demostrar que, a veces, el terror más profundo no tiene rostro, solo sonido.


Comentarios
Publicar un comentario