EL OJO CRITICO.
EL MANUSCRITO DE DANTE (2025)
REPARTO: OSCAR ISAAC, GAL GADOT, GERARD BUTLER, JOHN MALKOVICH, FRANCO NERO, MARTIN SCORSESE, AL PACINO, JASON MOMOA, LOUIS CANCELMI, SABRINA IMPACCIATORE, PAOLO BONACELLI, BENJAMIN CLEMENTINE
DIRECTOR: JULIAN SCHNABEL
MÚSICA: BENJAMIN CLEMENTINE
PRODUCTORA: TRIBUNE PICTURES
DURACIÓN: 150 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS, REINO UNIDO, ITALIA, CANADA
Pocas películas recientes han abrazado el exceso con tanta convicción como El manuscrito de Dante. Julian Schnabel firma una obra desmesurada, fascinante y profundamente irregular que parece debatirse constantemente entre la genialidad y el caos. Es una película que no busca gustar a todo el mundo. Ni siquiera parece interesada en resultar accesible. Su objetivo es otro: sumergir al espectador en una experiencia casi hipnótica donde la literatura, la espiritualidad, la violencia y la obsesión se entrelazan sin pedir permiso.La historia avanza por dos caminos paralelos separados por siglos, pero unidos por una misma búsqueda. Por un lado, seguimos a un escritor contemporáneo atrapado en una peligrosa trama criminal relacionada con un supuesto manuscrito original de La Divina Comedia. Por otro, viajamos hasta la Italia medieval para acompañar al propio Dante Alighieri durante el proceso creativo de la obra que cambiaría para siempre la historia de la literatura. Lo que podría haber sido un simple thriller histórico se transforma aquí en algo mucho más extraño, ambicioso y difícil de clasificar.
Schnabel rueda como un pintor que se niega a respetar los márgenes del lienzo. Cada secuencia parece concebida como una composición artística independiente. Las imágenes poseen una belleza áspera, casi febril, y transmiten la sensación de estar contemplando un sueño que amenaza constantemente con convertirse en pesadilla. No todo funciona, ni mucho menos. El relato se dispersa con frecuencia y existen momentos en los que la narración parece perderse dentro de sus propias ambiciones filosóficas. Sin embargo, incluso cuando tropieza, la película mantiene una fuerza visual capaz de sostener el interés.
Oscar Isaac carga sobre sus hombros buena parte del peso dramático del conjunto y sale victorioso. Su doble interpretación le permite explorar registros muy distintos y construir personajes marcados por la pasión, la duda y la búsqueda de algo trascendente. El actor vuelve a demostrar por qué es uno de los intérpretes más magnéticos de su generación. Su presencia aporta humanidad a una historia que, por momentos, corre el riesgo de quedar atrapada en sus propias abstracciones.
Gal Gadot, por su parte, cumple con solvencia dentro de una propuesta que exige más simbolismo que naturalismo. Su personaje funciona como una presencia casi etérea, una figura que representa tanto el deseo como la inspiración y cuya importancia se percibe más en el plano emocional que en el narrativo.
Lo más llamativo de El manuscrito de Dante es que se niega a seguir las reglas convencionales del cine contemporáneo. En una época dominada por relatos cada vez más sencillos y previsibles, la película apuesta por la complejidad, por la metáfora y por la libre asociación de ideas. Esa decisión la convierte en una obra tan estimulante como frustrante.
Al finalizar sus más de dos horas y media de metraje queda una sensación extraña. No se trata de una película perfecta, ni siquiera de una película equilibrada. Pero posee algo cada vez más raro en el cine actual: personalidad. Puede desconcertar, irritar o fascinar, dependiendo de quién la contemple, pero difícilmente dejará indiferente a quien se atreva a recorrer este laberinto de arte, fe, crimen y literatura. Como el propio viaje de Dante hacia los círculos del más allá, la travesía es compleja, a veces agotadora, pero también extraordinariamente singular.


Floja y pretenciosa pelicula que juega por un lado en ofrecernos un thriller claramente influenciado por el cine negro y rodado en blanco y negro y en pantalla completa, y por otro lado tenemos un relato sobre un episodio sobre la vida de Dante rodado en color y en pantalla cuadrada. Lo malo es que ni una historia ni la otra consiguen interesar. Al menos a mi. Por cierto, yo me pregunto que hace Franco Nero en esta pelicula donde apenas aparece un minuto. Lo mejor en el apartado interpretativo esta en un irreconocible Martin Scorsese en el relato sobre Dante.
ResponderEliminar