EL OJO CRITICO. EL MAGO DEL KREMLIN (2025)

 EL OJO CRITICO.

EL MAGO DEL KREMLIN (2025)


REPARTO: PAUL DANO, ALICIA VIKANDER, JUDE LAW, TOM STURRIDGE, JEFFREY WRIGHT, WILL KEEN, MATTHEW BAUNSGARD, DAN CADE, SERGEY PODYMIN, MAGNE HAVARD BREKKE, ANDRIS KEISHS, ANASTASIA SUTTER

DIRECTOR: OLIVIER ASSAYAS 

PRODUCTORA: GAUMONT 

DURACIÓN: 156 min.

PAÍS: FRANCIA

Olivier Assayas se adentra en uno de los territorios más resbaladizos y fascinantes de la política contemporánea con El mago del Kremlin, una película que no pretende explicar a Vladímir Putin tanto como descifrar el mecanismo que hizo posible su ascenso. Basada en la celebrada novela de Giuliano da Empoli, la cinta convierte la historia reciente de Rusia en un inquietante espectáculo de sombras donde la verdad, la propaganda y el poder terminan fundiéndose en una misma sustancia.

La película sigue a Vadim Baranov, interpretado por un Paul Dano contenido hasta el extremo, un hombre que comienza siendo artista, después productor televisivo y finalmente arquitecto de narrativas políticas. A través de sus ojos asistimos a la transformación de una Rusia desorientada tras la caída de la Unión Soviética en un sistema donde la percepción importa más que los hechos. Dano construye un personaje deliberadamente opaco, alguien que parece observar la Historia desde la distancia mientras contribuye a escribirla. Su interpretación puede resultar fría para algunos espectadores, pero esa misma distancia emocional encaja con la naturaleza del relato: estamos ante una historia sobre manipuladores profesionales, personas que han aprendido a convertir la realidad en una representación.

Sin embargo, la gran atracción de la película es Jude Law. Su encarnación de Putin evita el camino fácil de la caricatura y apuesta por algo mucho más perturbador. El actor no intenta convertir al dirigente ruso en un monstruo cinematográfico convencional; lo presenta como una figura calculadora, silenciosa y prácticamente inescrutable. Cada aparición suya altera la atmósfera de la escena. Su presencia transmite una sensación constante de amenaza contenida, como si detrás de cada gesto se ocultara una estrategia todavía más profunda. Numerosos comentarios tras su estreno destacaron precisamente esa capacidad para capturar la frialdad y el magnetismo del personaje.

Assayas rueda todo ello con una elegancia casi hipnótica. La fotografía envuelve Moscú, San Petersburgo y los pasillos del poder en una luz grisácea que parece anunciar permanentemente una tormenta. La puesta en escena posee la precisión de un thriller político, aunque el director nunca abandona su interés por las ideas. De hecho, ahí reside tanto la mayor virtud como la principal debilidad de la película. El mago del Kremlin está repleta de diálogos sobre poder, manipulación mediática, identidad nacional y construcción de relatos políticos. Cuando funciona, resulta absorbente; cuando se excede, corre el riesgo de parecer más una tesis dramatizada que una narración cinematográfica. Algunos pasajes se sienten demasiado explicativos y el metraje, generoso, exige paciencia.

Aun así, la película posee una cualidad magnética. Más que contar la biografía de un dirigente, explora la fabricación de un mito político y el precio que pagan quienes participan en esa construcción. Lo verdaderamente inquietante no es la figura de Putin, sino la facilidad con la que la maquinaria del poder transforma la ficción en realidad y la realidad en espectáculo.

El mago del Kremlin no es un entretenimiento ligero ni busca el suspense convencional. Es una obra ambiciosa, fría, cerebral y a menudo fascinante, que observa el nacimiento de una nueva Rusia como si contemplara una tragedia inevitable. Puede que no alcance toda la fuerza emocional que promete, pero deja una sensación incómoda y persistente, la de haber asistido a una función donde los magos no sacan conejos de la chistera, sino naciones enteras de la imaginación colectiva.





Comentarios

  1. La pelicula solo se hace interesante cuando aparece en escena la figura de Putin, magníficamente interpretado por Jude Law. En cuanto al protagonista serviría para una pelicula en accion real sobre las muñecas repollo.

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