EL OJO CRITICO. BESAR, CASAR O MATAR (2024)

  EL OJO CRITICO.

BESAR, CASAR O MATAR (2024)



REPARTO: LUCY HALE, VIRGINIA GARDNER, BROOKE NEVIN, SAMER SALEM, BETHANY BROWN, JAYR TINACO, JEDIDIAH GOODACRE, HALEY VICTORIA HUNT, RJ FETHERSTONEHAUGH, BRENDAN MORGAN, SPENCER BORGESON

DIRECTORA: LAURA MURPHY 

MÚSICA: CORY WALLACE 

PRODUCTORA: LIONSGATE 

DURACIÓN: 97 min.

PAÍS: CANADA

Las aplicaciones de citas se han convertido en uno de los grandes escenarios sentimentales del siglo XXI. Un simple deslizamiento de dedo puede conducir al amor, a una decepción o, como plantea Besar, casar o matar (2024), a una situación mucho más inquietante. La película toma una premisa aparentemente ligera y la transforma en una combinación de comedia romántica, thriller y misterio que consigue mantener al espectador en constante estado de alerta.

Lucy Hale se mueve con absoluta comodidad en el centro de esta propuesta híbrida. Su personaje, atrapado entre encuentros románticos fallidos y una investigación criminal que parece acercarse peligrosamente a su círculo sentimental, se convierte en el vehículo perfecto para una historia que juega continuamente con las expectativas del público. Hale aporta simpatía, vulnerabilidad y una energía contagiosa que ayuda a que incluso los momentos más absurdos resulten creíbles.

Uno de los mayores aciertos de la película es precisamente su capacidad para cambiar de tono sin descarrilar. En un instante estamos ante una situación cómica nacida de los desastres habituales de las citas modernas y, pocos minutos después, la narración introduce una nueva pista relacionada con un asesino que mantiene en vilo a la ciudad. Esa mezcla podría haber resultado caótica, pero la dirección encuentra un equilibrio razonablemente sólido entre el suspense y la diversión.

El guion entiende perfectamente el atractivo de los relatos de misterio contemporáneos. Cada nuevo personaje parece esconder algo, cada conversación deja una pequeña duda flotando en el aire y cada posible interés romántico se convierte automáticamente en sospechoso. El espectador participa activamente en el juego, intentando descubrir quién miente y quién dice la verdad mientras la protagonista navega por un auténtico laberinto emocional.

Visualmente, la película aprovecha el entorno urbano y el universo digital para construir una atmósfera moderna y dinámica. Los teléfonos móviles, las notificaciones y las aplicaciones de citas no son simples accesorios narrativos, sino herramientas que impulsan la trama y reflejan una realidad reconocible para buena parte del público actual. El filme se divierte explorando las contradicciones de una generación que puede conocer a alguien en segundos, pero que cada vez confía menos en las apariencias.

No todas las piezas encajan con la misma precisión. Algunos giros resultan previsibles y ciertos secundarios quedan definidos por trazos demasiado simples. En ocasiones, el deseo de sorprender obliga a forzar determinadas situaciones. Sin embargo, la película compensa esas debilidades gracias a un ritmo ágil que apenas concede tiempo para detenerse en sus imperfecciones.

Lo que termina haciendo especial a Besar, casar o matar es su voluntad de entretener sin complejos. No pretende reinventar el thriller ni ofrecer una reflexión profunda sobre las relaciones humanas, pero sí construir una experiencia divertida, ligera y sorprendentemente adictiva. Funciona como un pasatiempo inteligente que combina romance, humor y tensión en dosis equilibradas.

Cuando llegan los créditos finales, queda la sensación de haber participado en una partida donde todos los jugadores ocultaban cartas bajo la mesa. Una película desenfadada, consciente de sus limitaciones, pero también de sus virtudes, que encuentra en Lucy Hale una protagonista ideal para conducir esta peculiar búsqueda del amor entre sospechosos, mentiras y peligros inesperados.




Comentarios